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El Ejecutivo trabaja en tres proyectos de ley dirigidos a reactivar la economía y que están sustentados en la promesa de campaña de Luis Arce. Las normas contemplan la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para pagos con tarjetas de crédito del 13% al 8%, la devolución del IVA para las personas de bajos ingresos y la consolidación del bono contra el hambre, que consta de Bs 1.500.

En ese aspecto, el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez (MAS), coincidió con el Ejecutivo en la intención de priorizar el asunto económico en el Legislativo. Aseguró que se aprobarán leyes dirigidas a reactivar la economía nacional.

El presidente del Estado, Luis Arce, fue claro en el mensaje de posesión de su gabinete de ministros. En su entorno trazan como las metas fundamentales la reactivación económica como tarea urgente; medidas para controlar la pandemia del coronavirus y fortalecer el sistema de salud; lograr la institucionalidad del país e independencia de poderes; avanzar en la educación; no depender de Evo Morales y lograr la concertación y reconciliación entre bolivianos.

El mandatario culpó a la gestión de Jeanine Áñez por la crisis, pero olvidó mencionar que también en la administración de Evo Morales había serios problemas en la economía nacional.

“No solamente es el desafío de la reactivación económica, sino por todo lo que nos estamos informando en estas pocas horas que estamos en la Casa Grande (del Pueblo), la situación económica del país está seriamente herida. Cada hora que pasa nos informamos de la patética situación” que vive el país; por lo tanto, no es solamente reactivación, se trata también de la reconstrucción de la economía”, dijo el lunes Arce.

El economista Jaime Dunn consideró que el tema económico es prioritario en la actualidad y que el mandatario se encontrará con una realidad diferente a la que tuvo cuando era ministro de Economía, por lo que ahora debe ejecutar otro sistema.

“El desafío que tiene ahora el presidente Luis Arce es bien grande, ya que debe hacer muchas cosas contrarias a todo lo que hizo. Los tiempos son diferentes. Se debe controlar el déficit fiscal, acercarse al sector privado para que genere empleo, no el Estado, porque los trabajos de calidad y largo plazo los genera el sector privado”, remarcó Dunn.

El dirigente y abogado del MAS, Wilfredo Chávez, explicó que en la reactivación económica se trabaja desde que se conoció que Luis Arce ganó las elecciones del 18 de octubre y que existe un equipo, ahora a la cabeza del ministro de Economía, Marcelo Montenegro, que trabaja en el reto.

“Se está trabajando en una serie de medidas para enfrentar, principalmente, la crisis económica, porque su reactivación permitirá generar empleos, que es lo que necesitan los bolivianos que han perdido en este último año. Este es el tema prioritario para nuestro Gobierno”, destacó Chávez.

Una de las medidas del Gobierno para reactivar la economía es la implementación de bonos sociales y evaluar el pago de créditos internacionales, pero además en esta temática se incluye las políticas en hidrocarburos y minería.

Salud

Una segunda tarea inmediata es la gestión de la pandemia de coronavirus. El ministro de Salud, Édgar Pozo, evaluará la situación de su cartera y de inmediato se enfocará en el trabajo del Covid-19 y la implementación del Sistema Único de Salud (SUS).

“Hay varios temas que vamos a tocar, el primero es conocer el estado interior y diagnóstico del Ministerio de Salud, cuán enfermo está, sabemos que está grave, pero ¿tendrá qué someterse a terapia intensiva?, no lo sabemos, pero vamos a recuperarlo. Obviamente tenemos prioridades, está la pandemia del Covid-19, que es una misión que vamos a cumplir; segundo, darle fortaleza al Sistema Único de Salud (SUS) que fue descuidado por el Estado en el pasado inmediato”, remarcó Pozo.

Al respecto, el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, detalló que el nuevo gabinete ministerial tiene el reto de resolver el problema de la salud pública y la crisis económica que atraviesa el país, la cual se agudizó con la pandemia de coronavirus.

“A cortísimo plazo, se debe encarar medidas para reactivar la economía boliviana para reponer los centenares de miles de empleos que se han perdido a consecuencia de la cuarentena y seguir atendiendo la situación de salud que ha derivado de la pandemia del Covid-19. Bolivia, ciertamente, se enfrenta a dos problemas de salud, un problema de salud pública y un problema de salud económica”, remarcó Rodríguez.

El presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, valoró la designación de Édgar Pozo como ministro de Salud y adelantó que se debe asegurar presupuesto económico para sustentar el SUS.

“Tendremos que ver el presupuesto; él (ministro Pozo) sabe que el presupuesto tiene que ser mínimamente del 10%, yo creo que él no se va a equivocar, sabe cómo sufre el sistema público de salud, sabe de sus carencias, por tanto, nos vamos a sentar y es lo primero que vamos a hacer como sector profesional”, añadió Larrea.

Pozo aseguró que como ministro luchará para que el sector de salud pública tenga un 10% del Presupuesto General del Estado (PGE). Esta norma está en la Asamblea Legislativa Plurinacional y se espera su debate.

Un tercer reto para el Gobierno de Arce es lograr la independencia de poderes y fortalecer la institucionalidad del país. El MAS abandonó el poder el año pasado con fuertes fricciones con la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas (FFAA). Además, otra tarea en este punto es la reforma judicial, con el fin de terminar con la injerencia política en el sistema jurídico.

Al respecto, el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, adelantó que se respetará la institucionalidad militar y aseguró que en los próximos días se cambiará el Alto Mando Militar respetando el ascenso de generales y almirantes que logren meritocracia.

“Se respetará la institucionalidad de las Fuerzas Armadas (FFAA), se respetará la meritocracia militar en los ascensos y la política estará al margen de las decisiones referentes a la situación militar”, afirmó Novillo.

En este ámbito está la reforma judicial. El ministro de Justicia, Iván Lima, antes de asumir el cargo, afirmó que la crisis judicial viene desde el nacimiento de la República y detalló que el principio para recuperar la confianza en la justicia es eligiendo magistrados probos y jueces con total imparcialidad.

El principio de independencia exige que la reforma al Poder Judicial sea interna y no impuesta, ni dirigida por los otros poderes del Estado. ¿Será eso posible? Pienso que sí es posible en la medida en que algunos de los magistrados logren construir confianza social y asuman el liderazgo del proceso de reforma judicial”, consideró Lima.

Sistema educativo

La cuarta tarea está inmersa en lograr avances en la educación. La pandemia de coronavirus desveló que el sistema educativo del país está en crisis debido a que no se asumieron acciones tecnológicas para que los alumnos puedan avanzar en el proceso educativo.

El ministro de Educación, Adrián Quelca, anunció que se evaluará la gestión transitoria en su cartera y adelantó que se aplicarán medidas para relanzar un modelo educativo.

Una quinta tarea es algo personal para Luis Arce. El mandatario tiene la misión de no depender de Evo Morales, quien es líder del Movimiento Al Socialismo (MAS). El jefe de Estado marcó distancia del expresidente al nombrar su gabinete, aunque destaca Edmundo Novillo, muy cercano a Morales, en la coordinación con fuerzas militares.

“Otro desafío (para Arce) será mantener la autoridad como presidente, ya que los ojos de masistas y no masistas estarán pendientes de lo que diga o haga Morales. Se destaca la designación del gabinete, donde no se ve a exministros de Morales”, destacó el politólogo Marcelo Silva.

Por último, una tarea fundamental es la reconciliación social entre bolivianos. El vicepresidente David Choquehuanca remarcó que se buscará el camino de la unidad. Esa misma línea la asumió la ministra de la Presidencia, María Nela Prada.

Sobre el tema, el politólogo Franklin Pareja dijo que es fundamental conseguir la paz social y estabilidad política a través de un espacio concertado entre todos los sectores de la sociedad con el fin de lograr un acuerdo común.