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El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Santa Cruz calculó el máximo de los casos de la cuarta ola entre fines de octubre y segunda semana de noviembre, mientras que infectólogos, como Juan Saavedra, creen que ocurrirá en diciembre.

Aunque el incremento de los casos confirmados de coronavirus se hace sentir desde hace seis semanas, con una positividad que pasó del 6% al 10%, desde el Sedes creen que no hay motivos para temer el embate del virus con la magnitud de los primeros oleajes de la pandemia.

El gerente de Epidemiología del Sedes, Carlos Hurtado, destacó que el departamento ya tiene a una docena de municipios con inmunidad de rebaño (esquema de dos dosis), y que otras poblaciones están cerca de esa meta.

De acuerdo a los datos del ente rector de la salud, Boyuibe encabeza la lista de inmunización con 81%, junto con Colpa Bélgica y municipios de frontera, como San Matías y Puerto Quijarro.

Contrariamente, lugares como Cuatro Cañadas, San José de Chiquitos, Portachuelo, San Julián, Yapacaní y Ascensión de Guarayos están en la cola; Pailón es el último, con apenas 17% de su población vacunada. Según Hurtado, tiene que ver con una serie de factores, que van desde creencias transmitidas por dirigentes y redes sociales, hasta malos tratos de parte del personal municipal a cargo y falta de socialización de la información de forma adecuada.

Como otro punto positivo, el epidemiólogo resaltó que si bien los casos confirmados aumentan, simultáneamente la ocupación de camas en sala y en Unidad de Terapia Intensiva (UTI), y también las muertes, han bajado de forma considerable.

Actualmente, en sala se ocupa el 15% de las camas, y en terapia intensiva es el 33%.“Con un 10% de positividad, por lo general se habla de riesgo inminente de epidemia, y a pesar de ese ascenso de casos, el número de óbitos, que hace un mes y medio era más o menos de cinco a seis muertes por día, ha sido de seis en la última semana, o sea ni uno por día”, dijo.

Sobre la incidencia de la vacuna en la ocupación de camas, por lo menos en el segundo nivel, el secretario municipal de Salud, Roberto Vargas, informó que, según sus reportes, el 70% de los decesos se dieron en personas que no estaban inmunizadas, y que el 75% de los que requirieron Unidad de Cuidados Intermedios (UCI) tampoco se vacunaron, o solo tenían la primera dosis.Aunque el avance de la vacuna y la disminución en la ocupación de camas es esperanzadora para algunos, el personal médico está molesto porque varios contratados entre mayo y agosto permanecen impagos. “Solo quedamos los de ítems, Aisem adeuda a nuestros colegas”, lamentó uno de los doctores de la UTI Covid-19 del San Juan de Dios.

Tercera dosis en la mira

Algunos profesionales han observado que la aplicación de la tercera dosis se haga con la AstraZeneca porque es lo que hay disponible en el país, y a solo tres meses de la segunda, debido a que las vacunas están por caducar.

“Este refuerzo debería aplicarse seis meses después del esquema de la primera y segunda dosis”, aseveró Saavedra, pero además cuestionó que se utilice la AstraZeneca como tercera dosis sin estudios al respecto, lo que catalogó como una estrategia sin sustento, y una decisión tomada a la rápida, quizás por temor al vencimiento de las vacunas.

Para el infectólogo, la tercera dosis del personal de salud debería ser con Pfizer, ya que médicos y enfermeras son los de mayor riesgo, y la Pfizer está entre las más eficaces.

Hurtado reconoció que se acerca la fecha de caducidad de la AstraZeneca, pero aseguró que hay argumentos científicos que sustentan su aplicación como la tercera vacuna del esquema.

“Sí, hay el estudio Covid bags, publicado en The Lancet”, respondió, y explicó que si ya se sabe que la AstraZeneca se aplica cada tres meses, por qué deberían esperarse seis para la tercera dosis.” Hurtado además dijo que la eficacia de la inmunización está sujeta al número de dosis. “Las dos dosis de la AstraZeneca tienen una eficacia de 76%, quiere decir que si aplicamos una dosis más, se sobrepasa el 90%”, dijo.

Para el gerente de Epidemiología del Sedes, la mejor respuesta a las críticas a la AstraZeneca es el promedio de 7.000 vacunados diarios desde que se habilitó la tercera dosis, y las casi 100.000 personas inmunizadas con esta vacuna inglesa en el departamento, “sin grandes complicaciones ni muertos”.

Restricciones a medias

Tanto Saavedra como Hurtado coincidieron en que las medidas restrictivas son blandas en un momento de escalada de casos.

Saavedra considera que tanto el Comité Municipal como el Departamental han flexibilizado demasiado las restricciones, de tal manera que no hay control de las reuniones como corresponde, ni de los horarios de circulación, tampoco del uso y cumplimiento de las medidas de bioseguridad, sobre todo en los negocios.

Apuntó al Sedes, que desde hace tiempo no vela por el aislamiento de los contactos de quienes dieron positivo a coronavirus. Según él, estas personas tendrían que estar en cuarentena, y programadas para hacerse la prueba en cinco días, para ver si están o no infectadas.Esas medidas básicas de salud pública no las está cumpliendo el Sedes desde marzo del año pasado, esa es la causa por la cual el manejo de la epidemia, a nivel Santa Cruz, y Bolivia, es deficiente”, remarcó.

Hurtado explicó que en reunión del COED ya el Sedes había solicitado que los horarios se restrinjan desde la medianoche, que no se abran los boliches y que no se retorne a clases mientras no estén vacunados todos los profesores y alumnos. Sin embargo, reconoció que el Sedes da las recomendaciones, pero debido a la autonomía municipal, son las alcaldías las que deciden sobre su nivel de riesgo.

Vargas aceptó que, si bien el horario entre dos y cinco de la mañana es restringido, no se cuenta con el apoyo de la Policía para que este se acate.

En cuanto a los aeropuertos, Hurtado dijo que se está ejerciendo un control firme de las personas que entran y salen del país, y que nadie que presente fiebre pasa sin consulta y prueba. Asimismo, cree que este momento es el menos indicado para la reactivación del turismo, por la situación epidemiológica que se atraviesa. “Estamos en una subida de casos expectantes, que nos dirá cuánto nos ha servido la vacunación”, dijo.

Menores de edad

El 22 de octubre arrancó la inmunización a menores de edad entre 16 y 17 años, previo consentimiento de sus padres.

Hurtado anunció que en cuestión de uno o dos meses, también iniciará la vacunación a adolescentes entre 12 y 15 años con dosis cuya marca será definida por el nivel central de Gobierno.

Hasta la fecha y en lo que va de la pandemia, los datos del Sedes muestran que 20 menores de 15 años han fallecido por Covid-19. “Menos del 1%”, afirmó Hurtado.

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