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Caminaron desde su ‘campamento’ en los módulos de la Uagrm hasta la plaza 24 de Septiembre para entregar reconocimientos a quienes participaron en la marcha de 1990, pero especialmente para recordar al Gobierno central que hoy vence el plazo que le dieron para atender su agenda nacional de 16 demandas.

“Vamos a radicalizar nuestras medidas, los pueblos indígenas también somos bolivianos y no queremos que estén tratando de confundirnos”, dijo Celso Padilla, vocero del pueblo guaraní, advirtiendo al nivel central, pero también apuntando a Justino Zambrana, líder de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG), que en la misma jornada convocó a esa nación, que está con la marcha llegada de Trinidad, para acudir a mesas de trabajo en la Casa Grande de la Cidob Nacional.

Padilla denunció que Zambrana convocó a más de 50 marchistas y lo invitó, públicamente y como presidente de la nación guaraní, a que acuda al campamento de la marcha, donde están “sus bases”. Lamentó los intentos de división con varios pueblos, además del guaraní. “Si ellos ya negociaron nuestro derecho con el Gobierno, que lo hagan, pero el día de mañana tendrán que pagar las consecuencias. Las bases les van a pedir que rindan cuentas”, acusó.

Adolfo Chávez, de relaciones internacionales de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (Coica), insistió en que hay un interés por dividir a la marcha procedente de Trinidad.

Según él, la columna ha caído mal al Gobierno, al despertar a la población del adormecimiento de la pandemia, justo cuando se trataban de aprobar leyes como la de Legitimación de Ganancias Ilícitas. “Tienen un afán sin disimulo de que los bolivianos obedezcamos a un régimen. Apuntó a la Cidob Nacional como un brazo del Movimiento Al Socialismo, y dijo que, para muestra, no cuestionan la pérdida de recursos del IDH, ni mencionan una revisión al saneamiento.

“La Cidob Nacional, o masista, no entiende que frente a las trillizas, bartolinas, Csutcb e Interculturales, somos minoría. Vino Arce Catacora y siguen invitándonos a las mesas de trabajo, quiere decir que siguen con la misma distracción de siempre. Primero llamaron a la columna y después a cada pueblo, uno por uno”, aseveró.

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