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Al igual que todos los eventos de la fiesta grande de este año, hoy la celebración del tradicional Carnavalito será atípica, debido a las restricciones por la emergencia sanitaria que se está viviendo.

El Carnavalito es la despedida del Carnaval. Se celebra el domingo siguiente de la fiesta grande y con ello se le dice hasta el próximo año al jolgorio.

El historiador cruceño Lorgio Serrate Gianella cuenta que esta celebración forma parte del calendario carnavalero cruceño, que está ligado al religioso.

El Carnavalito se lleva a cabo desde fines del siglo XIX y llegó a Santa Cruz con la conquista española, para luego mezclarse con algunas costumbres nativas, como la mayoría de las manifestaciones culturales americanas.

En esta celebración se manifiesta, de manera jocosa, la pena que siente la gente porque se terminó la fiesta grande. El dolor que representa volver a la normalidad sin música ni bailes, sin trago ni alborotos.

Antes, durante el festejo del Carnavalito se escogía a uno de los comparseros más alegres y populares para que represente al Carnaval que ha muerto. Se lo llevaba alzado en un desfile funeral, las mujeres fingían llorar y muchas querían ser la viuda.

Después todos los carnavaleros se iban a celebrar a una casa o una quinta. Donde lo que más había era diversión.

Lo que nunca faltó en esta fiesta ha sido la música de banda o de tamborita, el baile, la bebida, la comida en abundancia y el buen sentido del humor.

Con el paso del tiempo y los cambios que ha sufrido la fiesta grande de los cruceños, el Carnavalito también se ha modificado. Dejó las calles del centro de la ciudad y se fue a los barrios y a las provincias del departamento.

Actualmente se celebra en zonas como El Lazareto, El Pari, La Colorada y en las cabañas del río Piraí, lo mismo que en poblaciones como Tipoy, El Torno, Pailón, Santa José de Chiquitos, Concepción y San Javier, entre otros. Pero sigue siendo la despedida del Carnaval cruceño.

Cambio de día

El artista plástico e historiador Carlos Cirbián coincide en que el Carnavalito es una fiesta mestiza hispano nativa, que representa la despedida de la fiesta grande. Y es que los cruceños son fiesteros, y como queriendo tener un motivo más para celebrar, encontraron en este evento una ocasión para jaranear, es decir “que siga la fiesta”.

Cuenta que también el Carnaval en agonía o ya muerto, es representado por un muñeco que se fabrica de trapo, al que colocan en un cajón abierto y la mayoría llora su partida.

Sin embargo, Cirbián señala un detalle, antes, el entierro del muñeco del Carnaval, es decir la despedida de la fiesta, se lo hacía el tercer día de la fiesta grande, el martes, con toda una pompa y ceremonia fúnebre, con buen sentido del humor.

Existe una canción regional que dice “Amamai, atatai, hasta el año Carnaval”, con las que los comparseros lamentan que la fiesta se haya terminado.

Para Joaquín Banegas, expresidente de la ACCC, el Carnavalito representa el espíritu alegre del cruceño, que siempre está con buen sentido del humor.

Dice que es una buena excusa para volverse a reunir con los amigos, bailar y comer un rico churrasco camba.

La Alcaldía cruceña ha dispuesto que para el Carnavalito de hoy no haya restricciones. Existe libre circulación desde las 4:00 hasta la medianoche. Lo que recomienda es que la población en general se cuide y que siga las normas de bioseguridad para evitar contagiarse de coronavirus.

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