Opinión

Ideología

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20 de noviembre de 2019, 3:00 AM
20 de noviembre de 2019, 3:00 AM

Texto: Vasileiv I. Crispin Seoane

Ideología es un concepto o categoría que tiene distintos significados, puede tener un sentido positivo o negativo dependiendo del uso que se le dé y del éxito relativo que pueda alcanzar. 

El significado que tiene consenso es el de sistema normativo de ideas, creencias y razonamientos referidos a lo real, que concibe un programa que se muestra superior a la realidad. 

Así, tenemos ideologías económicas, sociales, culturales, religiosas, étnicas, medioambientalistas, de género, etc; que tuvieron o tienen su expresión en el supremacismo blanco de la Alemania de Hitler, del Ku klux klan, en el neoliberalismo, en el fisiocratismo, el islamismo fundamentalista de ISIS o Al Qaeda, en los socialistas, comunistas, anarquistas, los partidos verdes y ONG que expresan su preocupación por la biodiversidad y el medioambiente, la llamada ideología de género y movimientos que promueven la libertad sexual, entre otras corrientes de pensamiento que pueden tener alcance mundial, dependiendo de la naturaleza y/o el grado de difusión de cada ideología.

A esta lista le podríamos agregar el regionalismo, el federalismo, el plurinacionalismo, multiculturalismo, que son más familiares porque están de moda en Bolivia. Lo que la Historia y la Historia de las ideas ha dejado claro es que una ideología tiene dos frenos que son los que definen su éxito o su fracaso.

Uno es intelectual o científico y se produce cuando la ciencia y los científicos logran probar y sobre todo convencer a la mayoría de ciudadanos que un postulado de tal o cual ideología es evidentemente falso, por ejemplo, hasta la Revolución Francesa los reyes sostenían la ideología que su poder venía de Dios, había un fundamento religioso del poder político, a partir de ahí quedó demostrado científica y políticamente - por lo menos en occidente -, que el poder viene del pueblo.

El otro es el social, la gente tiene que creer, adscribir, adherirse o por lo menos consentir moralmente esa ideología, los ciudadanos son los que le dan fuerza y legitimidad, ese consentimiento tiene que ser voluntario, puede estar incluso basado en argumentos falsos e irracionales, pero que han llegado a convencer por la vía de la emotividad, de las pulsiones antropológicas de una comunidad o porque no ha habido otra fuerza científica o ideológico política que la desmitifique y la supere.

De este excurso se puede concluir que la ideología del MAS tuvo apoyo popular del 54 y del 62%, pero ese apoyo lo perdió, porque sus argumentos ideológicos de fondo han perdido credibilidad tanto por la vía emocional como por la vía de la racionalidad, los bolivianos ya no adscriben a la ideología plurinacional a pesar de la oposición.

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