1 de enero de 2023, 4:00 AM
1 de enero de 2023, 4:00 AM


La detención del gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, no es legal. Consecuentemente, su encarcelamiento (con riesgo de su salud, como bien lo señalara el Dr. Montero) en el Penal de Chonchocoro, tampoco lo es.

Probablemente al Gobierno le interese debatir un hecho inexistente, como que el 2019 hubo golpe, cuando se sabe que hubo fraude, anulación de elecciones, despido del TSE en pleno, convocatoria a conformar uno nuevo, propuesta de llamar a nuevas elecciones y huida. Todo en ese orden. En el interín de aquello, el masismo parlamentario renunciaba en masa, mientras Evo Morales trataba, por debajo de cuerda, que, su comandante militar, Kalimán, se haga cargo del Gobierno para que, en el lapso de unos meses, cuando las cosas se calmen, el mismo Gral le entregue el mando “al ganador de las elecciones” (que él mismo había anulado), como hiciera el año 1982 el Gral Vildoso.

Le salió mal a Morales, Kalimán no aceptó el pedido y en el Parlamento, la senadora Jeanine Áñez asumió la presidencia del Senado y en esa condición asumió el cargo de presidenta de la República/Estado Plurinacional. Lo hizo en el Parlamento, sin la presencia de algunas cabezas del MAS, que habían invitado a gente que trabajó en el proceso de pacificación en la reunión de la Conferencia Episcopal Boliviana, en la ‘U’ Católica.

ONU, UE, don Carmelo Angulo, lamentablemente fallecido hace muy poco, la Embajada de Brasil y representantes de partidos políticos habían logrado una salida constitucional dentro del orden de prelación, cosa que no estaba dentro de lo que planteaba el MAS, que se atrevió a sugerir nombres de personas para que ocupen la Presidencia; es cuestión de leer la memoria de la CEB.

Siguiendo el orden constitucional, se eligieron directivas de ambas Cámaras y en las 2, el MAS se hizo cargo de la conducción porque tenía mayoría parlamentaria. Eva Copa es el resultado de aquello; la actual alcaldesa de La Paz, tiene en su haber varias leyes promulgadas por ella misma, habida cuenta de que no fueron aceptadas por la presidenta Áñez, pero esa es la otra historia oficial, sigue a la otra, la que el Gobierno, que controla la Justicia, ha creado una policía al más puro estilo de los tristemente célebres Tonton Macute (fuerza represiva del dictador haitiano F. Duvalier) o las policías de Venezuela, Cuba y Nicaragua que han sido vistas en las protestas de los años 2020 al 22, es la que se pretende imponer.

Esa Justicia no es Justicia; Luis F. Camacho está detenido ilegalmente por un delito inexistente y, por la intención del poder de sentar la mano a Santa Cruz, cosa que va a ser muy difícil de lograr, porque la indignación y la protesta son un derecho y el equilibrio democrático cuando el Gobierno, usando el poder del Estado, de manera ilegal, carga contra los ciudadanos.

Lo hemos visto: las imágenes no dejan lugar a equívocos, policías golpeando a ciudadanos como si fueran pandilleros, quemando motocicletas, gasificando a ciudadanos refugiados en instalaciones de bancos privados, inutilizando ambulancias (delito de lesa humanidad) cortando llantas de vehículos, para mostrar que pueden, incluso, probablemente incendiando bienes del Estado y pudiera seguirse detallando las actividades, pero no es necesario, porque lo que interesa es mostrar que Arce ha perdido legitimidad para ser el presidente aunque tiene legalidad constitucional para estar en el cargo.

¿Y todo por qué? ¿Por tratar de “arreglar” con Morales? ¿Arreglar qué? ¿Que lo deje terminar su mandato en el Gobierno? ¿Eso conversaron en la última reunión que tuvieron hace pocos días?

¿Morales pidió a Camacho porque eso lo “libera de su fraude” y huida? ¿Esa es la razón? ¡Qué ingenuidad! Y la ingenuidad es que a Morales nada lo salva de sus delitos; solo falta que haya democracia real para que sea enjuiciado, respetando derechos como corresponde.

Qué mal cálculo político el de Arce, Morales es un sucha político que va tras la carroña y busca convertir a Arce en su víctima, para eso hace lo que hacen esas aves: gruñe, muge, cacarea, imita lo que hace su víctima, a veces da la sensación (ambos) de que se burla de sus presas… eso parece estar pasando en Bolivia, cuando Morales se reúne con Arce y este le entrega el “tributo”, que no es otro que el gobernador del departamento a vencer.

Arce cree que una vez logren la condena (ilegal) de Camacho (ONU, DDHH, Iglesia y UE piden garantías de derechos y procesos); la Iglesia asegura que nunca existió golpe de Estado; Guterres pide máxima moderación, mientras “el sucha asegura que “la detención de Camacho puede ser solo una distracción”; es decir, apenas le entregan el testimonio de la sumisión, Morales va por más, quiere “mejor gabinete”, se declara “infiltrado por las fuerzas de Arce”, con el objeto de lograr que deponga su intención de ser candidato a la Presidencia y no va a parar hasta que ello ocurra.

Arce cree haberle dado a Morales el mejor regalo que este esperaba, le deja el camino libre en Santa Cruz, donde Morales ha ido armando una red política/delincuencial de asaltantes de tierras legales y reservas; eso le da la posibilidad de aumentar una presencia política que Arce jamás logrará llenar en una candidatura propia; claro, eso no lo hace ganador del territorio electoral cruceño, pero los ayuda, aunque hay que ver lo que puede pasar en adelante.

Camacho es una especie de trofeo ofertado pero, en manos del vencido (Arce); seguramente piensa que puede lograr alguna cosa en su favor frente a Morales con él, cosa que se ve imposible porque podrá tener muchos defectos pero es “de la cría respondona”, como tiene que serlo el equipo de gente que se queda sosteniendo la peña en Santa Cruz, que debe asumir la Gobernación con todas las prerrogativas bajo el mando del vicegobernador Mario Aguilera, que debe recordar a la ciudadanía que su cargo es temporal, hasta que vuelva el titular. Zvonko Matkovic tiene aguante y su rol también es importante; Santa Cruz debe estar institucionalmente activo y funcionando, así tenga que pelear en las calles o en los caminos, no puede detenerse.

Hay gente con iniciativas; sean grupales o individuales, estas deben ser canalizadas por conducto regular, todas las ideas sirven, hay que escucharlas, para eso está también el CPSC y el Comité Interinstitucional. Todo suma, lo único que debe quedar de lado es la indiferencia y las ansias de figuración personal; el Departamento, su gente e institucionalidad necesitan de la participación de la mayor cantidad de gente; lo ideal es lograr el retorno del gobernador, así sea procesado, ese juicio o sainete judicial no tiene pies ni cabeza y al acusado le corresponde ser procesado en libertad; no hay peligro de fuga, ni necesidad de hacerlo; él es elegido para gobernar y no tiene sentido pensar en alguna cosa contraria.
Claro, debiera pensarse, también, en evitar las “fake news”.

Arce y Morales están ahí, sobándose las manos cada uno por su lado pensando cómo “quedarse” con Santa Cruz; el uno con ofertas de todo tipo en las que no cree nadie, porque casi que se declara sucesor de Fidel Castro y el otro, recordando a todos que él fue el que viabilizó las exportaciones de carne y otras cosas como esas que se tenían que hacer porque el Estado necesita plata y esta se genera, en su gran mayoría, en el suelo cruceño.
Así que, mientras ambos se crean ganadores y sigan debatiendo quién se queda con el control del narcotráfico, del contrabando, mientras los niños adulados se compran propiedades agrícolas y ganaderas y hablan de biodiésel, nosotros vamos viendo cómo arreglar los temas que importan.

Sin embargo, no podemos perder la memoria, el gobernador está ilegal e ilegítimamente detenido, y ese es un tema fundamental.

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