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El envejecimiento de la población avanza rápido. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 2018 y por primera vez en la historia, las personas mayores de 65 años superaron en número a los niños menores de cinco años en todo el mundo. Además, la ONU estima que la cantidad de personas con más de 80 años se triplicará en 30 años, pasará de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050.

Este panorama lleva al mercado laboral a considerar espacios en los que se pueda incorporar a los adultos mayores que, con el paso de los años, representarán un porcentaje más alto de la población.

Según Francisco Roda, gerente comercial de ROHO, una empresa boliviana que incluye entre su personal a adultos mayores, “ellos tienen conocimientos que aportar que a veces en nuestra cultura no se aprecian, porque normalmente se valora a la gente joven. Cuentan con mucha sabiduría y paciencia, por ejemplo, para atender a los clientes”, justificó.

Los puestos que ocupan los adultos mayores en ROHO son en el área de ventas. “Son ideales para esta área porque inspiran confianza. La gente valora el consejo y el criterio del adulto mayor”, dijo Roda, y agregó que la empresa cada vez apuesta a la inclusión de personas de 60 años en adelante, tanto mujeres como varones. Por eso, recientemente lanzó una convocatoria en sus redes sociales buscando asesores de ventas.

Puntos positivos

Incluir a los adultos mayores en el trabajo tiene beneficios para las empresas, pues pese a no contar con las mismas competencias tecnológicas en comparación con las que tienen las nuevas generaciones, hay cualidades a su favor que también pueden ser atractivas para las compañías:

1. Responsabilidad. Les importa mucho la puntualidad. Además, tienen un enfoque al detalle y la honestidad es un valor esencial en su actuar diario.

2. Liderazgo. Son buenos líderes porque sus habilidades de comunicación interpersonal o vía telefónica son más fuertes que las de los empleados más jóvenes.

3. Mentoría. Pueden ser buenos mentores porque ponen el ejemplo a sus colegas más jóvenes, una cualidad valorada por los empleadores.

4. Estabilidad. Quieren estabilidad laboral, por lo regular ya han tenido una vida laboral activa. Por lo tanto, no están en búsqueda constante de nuevas oportunidades de trabajo, sólo desean un lugar para laborar fijamente y en ocasiones, priorizan más la actividad que el sueldo.

5. Lealtad. Cuando están satisfechos con el puesto, los adultos mayores tienden a permanecer más tiempo en la empresa.

6. Experiencia. Tienen buenas redes profesionales, su vida laboral activa les permite contar con una amplia lista de contactos que se pueden convertir en clientes potenciales.

7. Eficiencia. Aman la eficiencia, pues la trayectoria profesional les da una comprensión superior de cómo ejecutar tareas de manera eficiente y más experiencia en la gestión de conflictos.

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