Escucha esta nota aquí

En la recta final de la zafra 2020 y contra todo pronóstico por el retraso de casi dos meses de la molienda cañera a consecuencia de la pandemia del Covid-19 y las restricciones de movilidad decretadas en la cuarentena, el sector azucarero de Santa Cruz logró moler 8.050.000 toneladas de caña, refinar más de 11 millones de quintales de azúcar y destilar más de 200 millones de litros de alcohol.

De acuerdo con fuentes del sector, sin contar la producción total de Guabirá y La Bélgica, con el volumen actual de azúcar producido, el consumo nacional que ronda los 9 millones de quintales está asegurado. Infieren un excedente exportable de más de 3 millones, incluyendo el millón que se dejó de vender en el mercado debido a la contracción de la demanda en la cuarentena y falta de circulante en los bolsillos de los consumidores.

Según el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con datos oficiales, hasta septiembre de este año, las agroindustrias azucareras que operan en el país exportaron 84.340.117 kilogramos brutos por un valor de $us 30,9 millones. Porcentualmente, representa un crecimiento del 10% en volumen y un 6% en valor, comparado con igual periodo de 2019. En las exportaciones del grupo de productos no tradicionales, el sector azucarero alcanza una participación del 1%.

Fuentes de la Confederación Nacional de Cañeros de Bolivia (Concabol) aseguran que la zafra 2020 dejó un sabor agridulce. Relievan que el factor climatológico favoreció a la calidad de la materia prima y permitió recoger toda la caña sembrada (164.416 hectáreas) en el área de influencia de las industrias.

En lo negativo, aluden que los precios deprimidos en el mercado interno (reciben Bs 130 por quintal) y la incertidumbre en el rumbo del programa de los biocombustibles (incumplimiento de YPFB en el pago de retiro de etanol) asfixia la economía sectorial. La caída del consumo de azúcar en el mercado interno atribuido a la pandemia del Covid-19 también afectó al sector.

Alivio financiero

Para el gerente general de la Corporación Unagro, Marcelo Fraija, pese a la pandemia, el balance productivo industrial es más que regular. Lograron refinar más de 3 millones de quintales de azúcar y 40 millones de litros de alcohol.

A juzgar por Fraija, lo favorable es que el sector logró exportar desde el primer día de la zafra y eso de alguna manera, oxigenó el área financiera de las industrias. Países del Bloque Andino son los mercados de destino de los excedentes exportables de Unagro.

Desde La Bélgica, el presidente de la industria Rodrigo Gutiérrez Fleig, manifestó que tienen programado el cierre de la zafra cañera. En lo productivo, dijo que el balance es positivo, pese al retraso de la zafra por la pandemia del coronavirus y a los bajos precios en el mercado nacional.

En ventas externas, Gutiérrez expuso que lograron colocar el volumen que corresponde a la cuota norteamericana y también vender a Colombia y a Ecuador.

El presidente de la factoría montereña Guabirá, Carlos Rojas, indicó que aún quedan por moler unas 2.000 hectáreas de caña dispersas en el área de influencia del ingenio y que aún no tienen datos de cifras finales de producción de azúcar y alcohol, aunque dejó entrever que los datos preliminares son muy alentadores.

El sector industrial azucarero enfrenta una sobreproducción de azúcar, con precios bajos internacionales, con un mercado de alcohol que tuvo unos pocos meses de precios atractivos, pero que hoy ha retornado a la realidad de los valores estándar.