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Los investigadores de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) de Oruro manejan varias pistas sobre el o los autores del doble feminicidio ocurrido el jueves por la noche en la capital folclórica del país, pero hay una hipótesis que cobra cada vez más fuerza entre los agentes.

Versiones extraoficiales a las que accedió EL DEBER sobre lo ocurrido, dan cuenta que dos inquilinos de las tiendas que administraban la madre e hija asesinadas, fueron los primeros en encontrar los cuerpos sin vida de las mujeres y descubrir que en el lugar se observaba que los cajones de las habitaciones donde estaban las víctimas fueron trabucados, probablemente en busca de dinero u objetos de valor.

En esa misma línea, se conoció que los policías buscan conocer si las mujeres realizaron algún precontrato de anticrético o alquiler de otra tienda, ya que pudiera ser esta una razón que hizo que los delincuentes se animaran a ingresar a la vivienda.

El equipo de pericias del Instituto de Investigaciones Técnico Científicas de la Universidad Policial (Iitcup) de Oruro, ha encontrado huellas de los zapatos de una de las personas que pudiera estar involucradas en el hecho y además se indaga sobre algunas huellas digitales también encontradas en la escena del hecho de sangre.

El examen forense realizado a los cuerpos de Nelly y Rosemary, madre e hija muertas, confirmó el ataque sexual al que fueron sometidas ambas mujeres.

Además, las pericias del médico que realizó la autopsia indican que fueron asfixiadas y que la violencia con la que el agresor les quitó la vida, provocó daños cervicales en ambas víctimas.

Nelly era comerciante y su hija. Rosemary trabajaba desde hace varios años en el Poder Judicial de Oruro.