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El alcalde electo de La Paz, Iván Arias, anunció ayer que se alejará momentáneamente del proceso de transición del municipio debido a un problema de salud que enfrenta. 

“Vamos a hacer una pausa en el proceso de transición. Debemos descansar; el viernes fui al médico. ¡Pero, vamos a jurar el 3 de mayo y eso nadie lo va a impedir!”, dijo la futura autoridad ante sus seguidores luego de presentarse en la Fiscalía.

El fiscal de materia Johan Muñoz citó a Iván Arias como “sindicado” por un caso de presunto “tráfico de influencias”, que el alcalde electo pudo cometer cuando fue ministro de Obras Públicas durante el Gobierno de Jeanine Áñez.

"Arias empleó su derecho constitucional a guardar silencio”, señaló Muñoz, precisando que existen otras dos personas, cuyos nombres no reveló, que serán convocadas por su autoridad. Además, el proceso de indagaciones, en este tema, fue ampliado por 60 días.

En las afueras de la Fiscalía de La Paz, unas mil personas se concentraron con banderas bolivianas y pañuelos blancos en señal de paz, que es una de las consignas que usó Arias durante la campaña electoral y que ayer se repitió durante el mitin de apoyo.

Cuando Arias dejó el edificio del Ministerio Público lucía agotado, pero avanzó hasta una pequeña plaza que está a 40 metros del edificio de la Fiscalía. Su equipo de apoyo improvisó un parlante y un micrófono.

¡Quieren que me rinda! ¡Que se rinda su abuela, carajo!”, gritó el ‘Negro’ Arias. Luego pidió a sus seguidores que continúen con una “resistencia pacífica” para evitar que se cometan abusos.

Arias, que declaró que siente acoso por parte de las autoridades del MAS, tras haber acudido dos veces a la Fiscalía por dos casos diferentes.

El presidente del Senado, Andrónico Rodríguez (MAS), negó presiones sobre la justicia, pero consideró que el “bloque opositor está perdiendo fuerza” a manos del Comité Cívico de Santa Cruz.

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