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Jeanine Áñez escribió una nueva carta desde su encierro. Esta vez, al recordar que está un año presa, pidió perdón al pueblo por los errores que cometió en su gestión y admitió que fue error haber alargado su administración transitoria. La exmandataria también reprochó a su entorno por haber cometido abusos y haber negociado con el Movimiento Al Socialismo (MAS). 

“Pido perdón al pueblo boliviano, por haber confiado en tantos cercanos quienes me traicionaron y abusaron de mi confianza, de mi buena fe, mintiendo y manipulando la verdad, como ocultándola y algunos negociando con nuestros verdugos para volver al poder”, escribió Áñez en una carta subida a sus redes sociales.

La exmandataria cumplió ayer un año de estar detenida preventivamente, primero en la cárcel de Obrajes y luego en Miraflores, ambas en La Paz. Áñez es procesada en tres juicios que no empezaron y tiene la salud deteriorada. La expresidenta lamentó que sus hijos estén atravesando preocupación por su encierro sin poder hacer nada.

Además, Áñez reconoció que fue un error haber prolongado su mandato cuando solo debía estar tres meses para llamar a elecciones. En 2020, su entorno, a la cabeza Arturo Murillo, hoy detenido en Estados Unidos, la impulsaron a que sea candidata presidencial en las elecciones de ese año. Su acompañante de fórmula era Samuel Doria Medina y tenía aliados como Luis Revilla. Tuvo que declinar su postulación a poco de los comicios por el poco respaldo recibido.

Gestión alargada

“Al pueblo boliviano, luego de un año de estar encerrada ilegal e injustamente, pido perdón por los errores cometidos durante el año de mi gobierno, el que no debió ser de un año, sino tres meses, pero la pandemia nos obligó a postergar las elecciones, evento que fue consensuado con el Tribunal Electoral y la ALP (Asamblea Legislativa Plurinacional)”, dice otra parte de su misiva.

Áñez reiteró que lo único que hizo fue cumplir con su deber al aceptar su designación como Presidenta del Estado, luego de que Evo Morales renunciara al cargo el 10 de noviembre de 2019. Asimismo, se declara secuestrada y una presa política inocente.

“Hoy, es cierto, me tienen físicamente presa, secuestrada, pero nunca podrán apresar mi conciencia, mis valores y mi dignidad, mi conciencia es libre, mi amor por Bolivia es incondicional, mi lucha por la justicia, para mí y todos los presos políticos, la libertad y la democracia es un compromiso personal”, redactó Áñez.

La exmandataria, además de los casos Golpe I y Golpe II, enfrenta un tercer proceso penal en la que ya fue imputada y la Fiscalía pidió su detención preventiva por seis meses. Ese es el caso por la presunta designación irregular de Karina Fabiola Leiva Añez de Ruiz, como gerente de la Empresa Boliviana de Alimentos (EBA) en 2020. La cuarta causa penal que cursa contra Añez es por torturas, tratos crueles e inhumanos, que sigue en fase de investigación.

El Legislativo no pudo un aprobar un juicio de responsabilidades contra Áñez porque el MAS no tiene dos tercios en la Asamblea.

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