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Cuando lo recuerda no puede contener las lágrimas. Sus manos tiemblan y ella misma admite que vuelve a sentir el terror de la escena. El 5 de marzo, un grupo de varones golpeó brutalmente a la ciudadana Lirio Fuertes (Tikita Wara) porque la identificaron como “pitita”. El hecho, ocurrido en la zona conocida como La Ceja, es reprobado por sectores alteños, incluso por los afines al MAS, mientras que su abogado presentó la denuncia formal.

Lirio, que prepara su tesis en la carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés, es de la región Kara Kara, de Potosí.

La joven universitaria investigó la emboscada que sufrieron en Plaza Verde, Challapata, los cooperativistas mineros que viajaban, en noviembre de 2019, de Potosí a La Paz. “Me contacté con los mineros. Fui al hospital a visitarlos, a sus casas, constaté que quedaron seis heridos de bala, tres de ellos de tal gravedad que no pueden volver a su fuente laboral”, aseguró.

“El jueves, 5 de marzo, me ha tocado vivir en carne propia el quebrantamiento del país. Fui golpeada sin piedad por al menos 10 personas cerca de la estatua del Che Guevara, en La Ceja. De pronto sentí un golpe en la espalda y escuché insultos y burlas. Es pitita, agárrenla”, relató la joven.

Según Fuertes, sus agresores estaban armados con palos y chicotes. “Quise escapar, pero me acorralaron. Mira a esta mujer, clarito es que no es de El Alto...aquí vas a cagar, vas a morir”.

Al menos 10 hombres la golpeaban sin piedad. “Cuando pude levantar la cabeza vi a un señor que llevaba una gorra roja con azul, chaqueta jean y un chicote en la mano y dijo: “Aquí no queremos jóvenes como ustedes, pitita hija de ... te vas a morir. Por su culpa se ha ido el Evo”. Luego sintió un golpe en la cabeza y “la sangre corría por mi rostro hasta mi cuello. Pedía que paren; mujeres, jóvenes y policías pasaban por ahí y nadie hizo nada”, lamentó.

La agresión se detuvo gracias a una señora, que llorando y desesperada, gritó a esas personas. Aseguró que su abogado presentó ayer la denuncia en la Fiscalía de El Alto, mientras que el Ministerio de Gobierno revisa las cámaras de vigilancia instaladas en esa zona para identificar a los agresores.

El presidente del Comité Cívico de El Alto, Benito Fernández, aseguró que esta agresión está protagonizada por masistas pagados.

La dirigente de los gremiales y concejala de La Paz, Mabel Machicado, repudió los actos de violencia, pero aseguró que más allá de eso, la violencia desatada en Senkata, con muertos, genera este tipo de reacciones de gente que no necesariamente pertenece al MAS.

Fernando Condori, presidente de la nueva Fejuve, manifestó que “El Alto nunca ha sido violento, por el contrario, somos pacifistas y trabajadores, como es toda la población del país. Lamentablemente hay personas infiltradas que hacen quedar mal a la ciudad. Que la Fiscalía investigue”.
El dirigente de las 20 provincias, Justino Leiva, dijo que “la violencia no tiene ningún tipo de justificativo, no lo podemos aceptar, y se debe investigar”.

Ella reitera que quiere justicia, contra esas personas, “pero El Alto definitivamente no es eso, es una ciudad pacífica”, aseveró.
Por su parte, el dirigente del Conade, Waldo Albarracín, repudió el hecho. “Un error que cometeríamos es decir que alteño es sinónimo de violento o de terrorista. Creo que estos grupos reducidos 
del MAS actúan así y se arrogan la representación alteña”, dijo.

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