2 de octubre de 2023, 11:20 AM
2 de octubre de 2023, 11:20 AM

Por Lucia Sossa
Directora Pacto Global Bolivia

Semanas pasadas, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que el mundo se encuentra actualmente en un proceso de ebullición climática, y no de cambio climático, como se ha venido denominando hasta ahora.

Esto significa que los efectos del cambio climático están ocurriendo a un ritmo más rápido y acelerado de lo que se había previsto, y que los impactos están siendo cada vez más severos, mismos que podemos evidenciar en todas partes del mundo.

En este contexto, la acción climática de las empresas es más urgente que nunca, ya que tienen un papel fundamental que desempeñar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptarse a los efectos del cambio climático y promover la transición a una economía descarbonizada.

Esto es un imperativo ético para las empresas, ya que, como todos los grupos de interés del planeta, tienen la responsabilidad de proteger el medio ambiente y de contribuir a un futuro sostenible para las generaciones actuales y futuras. Al reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, las empresas están ayudando a mitigar los efectos del cambio climático y a proteger el planeta.

La acción climática también es un imperativo económico para las empresas, pues quienes no tomen las medidas necesarias para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero se verán expuestas a riesgos crecientes, como el aumento de los costes energéticos, las pérdidas por daños climáticos y la pérdida de reputación.

Las empresas que tomen medidas para reducir sus emisiones estarán mejor preparadas para el futuro y podrán aprovechar las oportunidades que ofrece la transición a una economía descarbonizada.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible son la guía principal hacia un futuro más justo y sostenible, y al abordar el tema de acción por el clima, es necesario enfocarnos en introducirla como una cuestión primordial en las políticas, estrategias y planes de países, empresas y sociedad civil, mejorando la respuesta a los problemas que genera e impulsando la educación y sensibilización de toda la población en relación al fenómeno.

Desde el Pacto Global de Naciones Unidas hemos desarrollado diferentes herramientas que se ponen a disposición de las empresas para acelerar su acción climática, el Acelerador de Ambición Climática, por ejemplo, es un programa de asistencia técnica que dura seis meses, que las asiste para que cumplan compromisos significativos para reducir sus emisiones, y avanzar hacia el cumplimiento de la Agenda 2030; actualmente son 17 empresas bolivianas que ya lo han cursado de forma satisfactoria.

Las empresas que se comprometen con la acción climática tienen la oportunidad de liderar el camino hacia un futuro más sostenible. Y esto puede realizarse estableciendo objetivos climáticos ambiciosos que estén alineados con el Acuerdo de París y que contribuyan a limitar el calentamiento global a 1,5 °C.

Implementando medidas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, como la eficiencia energética, la inversión en energías renovables y la reducción del consumo de energía.

Adaptación a los efectos del cambio climático que ya están ocurriendo, como el aumento del nivel del mar, las sequías y las inundaciones.
Y promoción a la transición de una economía descarbonizada, apoyando las políticas públicas y las inversiones en energías renovables.

Esta nueva era de ebullición climática dejó de ser un asunto importante para nuestro planeta, ahora debemos verlo como un tema prioritario y urgente para lograr el mundo sostenible que tanto necesitamos.

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