.

El Deber logo
8 de enero de 2023, 7:00 AM
8 de enero de 2023, 7:00 AM

Emilio Evia Viscarra​

En un artículo de Michael Hansen, publicado por Harvard Business Review,  identifica una desconexión directa entre la educación y la empleabilidad, el mismo estudio indica que más del 50% de los graduados de universidades no sienten que tienen las habilidades necesarias para aplicar a la oferta laboral vigente.

Cada año muchos profesionales nuevos se gradúan de las universidades con el ánimo de integrarse de inmediato a la fuerza laboral en el país; sin embargo, esa oferta laboral no crece al mismo ritmo, pero además, los profesionales han sido formados para otras épocas, otras realidades.

 Las habilidades que los empleadores requieren hoy variaron, la demanda del mercado laboral está sufriendo cambios trascendentales, ya lo venía haciendo antes de la pandemia. Hoy más que nunca existe la necesidad de realizar modificaciones rápidas y profundas de los modelos de enseñanza y aprendizaje a todo nivel (universidades e incluso niveles escolares).

 En los últimos años las competencias afines a las ciencias, tecnología, ingeniería, marketing, salud en los campos, mental, física, entre otras, aumentaron de forma considerable. La demanda en la sociedad digital así lo exige y estar al día se ha convertido en un reto para los profesionales.

 Conseguir una carrera universitaria, ya no es suficiente para tener oportunidades en el mercado laboral tan competitivo, donde los profesionales son cada vez más competentes mientras esten actualizados.  Estudiar un postgrado, diplomado, maestrías u otros, ya no es una opción personal, los avances, los rápidos cambios y la elevada competencia, demandan dominar conocimientos innovadores dentro del sector. Por lo tanto, adquirir nuevas competencias es una exigencia del mercado laboral.

 Otro elemento importantísimo en el profesional competitivo de hoy es la facilidad de integrarse con el planeta por el contexto global de los negocios, exigencia que se fortaleció en tiempos de pandemia. Las habilidades humanas, es otra de las características que demanda el empleador de esta generación, que los profesionales sean capaces de seguir aprendiendo de manera constante, que estén listos para solucionar problemas de forma creativa, con empatía.

 Los profesionales de hoy a la vez, exigen formación más corta, en el que desarrollen habilidades más concretas y específicas.  El Foro Económico Mundial, en su informe “El futuro del trabajo”, identifica las habilidades necesarias para los trabajos del futuro como la capacidad de resolución de problemas, el pensamiento crítico, las habilidades relacionadas al uso de las nuevas tecnologías y el diseño y programación de tecnologías.

Pero también se incluyen nuevas habilidades que están más relacionadas a la inteligencia emocional de los trabajadores, como la resiliencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad.

 Y una en especial que es el liderazgo de equipos, de allí que más del 50% de todos los empleados necesitarán volver a formarse para el año 2025 a medida que aumente la adopción de tecnologías.

 El reto más grande es cambiar los hábitos de aprendizaje, los profesionales estaban acostumbrados a solo recibir información; seguimos trabajando para despertar en ellos la autonomía, la sed de investigación y de implementación de lo compartido, analizado y debatido en clases, todo eso se forma con práctica constante, resolución de casos y discusiones en un ambiente de co-creación.

 Para muchos profesionales el acercarse nuevamente a las aulas, sean físicas o virtuales, es un verdadero reto, debemos ayudarlos a volver a la lectura, al razonamiento crítico, a las ganas de aprender y de implementar lo aprendido.

Tags