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15 de febrero de 2023, 4:00 AM
15 de febrero de 2023, 4:00 AM

Por M. Arq. Carlos Daniel Chain

La arquitectura regional actual solo se comprenderá y cobrará sentido si nos trasladamos al pasado y conocemos un poco más acerca de sus orígenes, descubriendo cómo evolucionó la arquitectura en el mundo durante el siglo XX, quiénes fueron sus principales maestros referentes y qué legado dejaron a sus sucesores.

Maestros del siglo XX como el americano Frank Lloyd Wright, el suizo Le Corbusier y el alemán Mies Van Der Rohe, siendo estos dos europeos creadores de sus estilos y obras bajo un seudónimo. Cada uno de ellos aplicaba su filosofía particular, con notables diferenciaciones, pero capaces de sorprender y gustar por igual.

Le Corbusier era un ferviente apasionado de la era de la automatización, por lo que siempre trataba de plasmar el estilo industrial en la arquitectura de la vivienda. Esto le condujo a la exploración de multitud de manifiestos, como “Hacia una arquitectura” o “Precisiones”, publicaciones que elaboró durante sus viajes a Sudamérica. Por su parte, Mies Van De Rohe fue conocido precisamente por transmitir simplicidad en sus estructuras, priorizando su exhibición antes que la propia comodidad de sus inquilinos. A diferencia de los anteriores, Wright representaba la unión entre la tierra y su estructura, ya que consideraba que cualquier construcción debía parecer una extensión de la tierra, no una obra artificial.

Como puedes ver, citamos 3 referentes del mundo de la arquitectura cuya diferenciación de estilos y técnicas es más que evidente. Cualquiera de sus estructuras nos proporcionará resultados alternativos, sin embargo, ¿Qué tipo de arquitectura deberíamos aplicar nosotros? Quizás ninguna, puede que sea el momento de generar una identidad propia. Aún así, ¿Fueron estas filosofías creadas por estos autores?, ¿O simplemente resultaron ser producto de su tiempo y éstos simplemente fueron grandes comunicadores?

En mi opinión, y sin intención de desmerecer su reputación, me inclino a pensar que la influencia de su tiempo y tendencias de la sociedad incidieron fuertemente en cada uno de los momentos que vivieron. Ideas conceptuales provocadas por su propia cuestión de la época y aplicación de las tendencias del momento. Un aspecto que nos influye mucho más de lo que imaginamos en la actualidad, ya que ahora la comunicación y acceso a la información global es instantánea, de ahí la predominancia de la heterogeneidad en muchos estilos.

Vivimos en Instagram, en las redes sociales, donde encontramos técnicas, estilos y filosofías arquitectónicas con solo presionar una tecla. Por lo tanto, ¿Dónde queda la arquitectura como herramienta de identidad cultural? Si todos pretendemos formar parte del mundo moderno y global. En mi opinión, todos los diseñadores practicantes poseemos cierto grado de responsabilidad y culpa, pues en mayor o menor medida siempre tratamos de que nuestras creaciones terminen encajando en la contemporaneidad mundial. Y no es nada malo, pero no debemos olvidarnos también de que la arquitectura es un componente excepcional y necesario para mantener la identidad cultural.

Podemos seguir tendencias internacionales y aplicar sus rasgos estructurales, sin embargo, nuestras creaciones tendrán que buscar también mantener el espíritu de identidad local. Tratar de seguir completamente tendencias como la industrialización o la automatización en una región donde todavía no se han desarrollado al 100% genera un poco de desconcierto por mi parte, como también seguir una tendencia que se creó en praderas americanas. Santa Cruz es una ciudad que vive entre la armonía con la naturaleza y la modernización, por lo tanto ¿Qué sentido tendría copiar cualquiera de las filosofías anteriores? Para nosotros ninguna. De ahí la importancia por crear nuestra propia corriente, una filosofía que represente este punto intermedio, reflejando aspectos como la automatización o industrialización, sin renunciar nunca a las integraciones con la tierra.

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