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La ciudad se expande en distintas zonas. Pese a la pandemia, las construcciones no se han frenado y en la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra hay más de 600 procesos, entre individuales y de barrios, de reestructuraciones o de regularizaciones para obtener el plano de uso de suelo.

Mientras estos procesos avanzan, las nuevas autoridades municipales encaran una actualización del catastro para analizar el siguiente año una posible recategorización de las zonas, es decir, si se modifica el monto que de los impuestos de inmueble en determinadas zonas, según las mejoras en equipamiento y servicios que hay en estas.

Actualización del catastro

La secretaria municipal de Innovación Tecnología y Planificación (Siplan), Andrea Daza, confirmó que se tiene previsto actualizar el catastro y, de forma paralela, pedir al Gobierno central la realización de un censo.

“Para llegar a un censo es necesario que el municipio tenga una actualización de su cartografía para que presentarla al Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y luego hacer el censo”, señaló.

Con miras a esta actualización del catastro, el gobierno municipal ejecuta el Programa Complemento 2, en convenio con una empresa que, con el uso de tecnología, está haciendo la actualización del catastro, levantando datos de todos los cuadrantes de la ciudad.

La empresa ya tiene el levantamiento fotográfico de varios sectores y, cuando concluya este trabajo, se tiene contemplado capacitar al personal municipal para se comience con el cambio del catastro.

“Al momento de que cada vecino comience a hacer su registro de vivienda, se va hacer la verificación con esta información actualizada de catastro y ver cuáles son las mejoras y la categorización de la zona”, sostuvo Daza.

Al consultarle si esta actualización implicará una recategorización y un ajuste a los impuestos a inmuebles, Daza manifestó que el vecino “pagará por las condiciones que tiene actualmente en la zona que vive”, pues el catastro vigente ya está desactualizado por el crecimiento y desarrollo de la ciudad”.

Añadió que toda regularización de pago de impuestos va acompañada con la inversión en infraestructura para el sector.

“La Alcaldía, para poder llevar con obras como pavimento, drenaje, alumbrado público, educación, salud y parques, necesita tener los recursos”, sostuvo.

La autoridad dijo que antes de tomar decisiones sobre la recategorización de zonas se debe tener el conocimiento de cómo está la ciudad, dónde están los sectores con mayor desarrollo de los espacios urbanos y de infraestructura.

“Todo esto nos permitirá hacer un análisis y llevar a hacer cualquier modificación sobre las categorizaciones de sectores o valorizaciones de cada zona”, dijo a tiempo de añadir que se prevé que en 2022 ya se cuente con un catastro actualizado, para luego pensar en una recategorización de zonas.

La anterior gestión de autoridades impulsó en 2015 un plan de recategorización de los inmuebles del primer al cuatro anillo, previo a la actualización del catastro. En aquella ocasión, las autoridades indicaron que los impuestos no se modificaron por 20 años, por lo que era necesario hacer un ajuste para actualizar los montos con relación a los nuevos equipamientos de cada zona. Sin embargo, este proceso no logró el respaldo del Concejo Municipal ni de los vecinos, por lo que fue paralizado.

Sobre la actualización de catastro anunciada por las nuevas autoridades, el representante del Control Social, Omar Rivera, señaló que harán seguimiento para que esto no implique una recategorización con un incremento de los impuestos.

“El alcalde (Jhonny Fernández) ha demostrado que todo lo que hace tiene trasfondo. Pensamos que con esta actualización del catastro la Alcaldía busca recaudar más recursos, estaremos haciendo seguimiento a esto”, remarcó a tiempo de señalar que, si solo se actualiza el catastro, sin hacer una recategorización, esto sería beneficioso para los vecinos, pues les facilitaría la regularización de sus terrenos.

A su vez, el concejal por Demócratas, Manuel Saavedra, remarcó que el ejecutivo aún no informó al legislativo sobre la actualización del catastro. “No nos llegó información aún, no sabemos cuál será el alcance y si esto efectará a los vecinos”, remarcó.

Mancha urbana

La secretaria municipal de Innovación Tecnología y Planificación señaló que la ciudad se expandió en los cuatro puntos cardinales, aunque hay un leve direccionamiento al norte, donde se tiene más infraestructura y equipamiento.

Aunque aclaró que la zona norte se expandió con un proceso más ordenado, porque fue con procesos de urbanizaciones de desarrolladores inmobiliarios, a diferencia de la zona sur que creció más por asentamientos, por lo que los vecinos están aún en proceso de regularización y aprobaciones de su planimetría.

Desde el año 2014 la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra impulsa la ampliación de la mancha urbana en cuatro polígonos. Ya en 2019 se logró homologar la ampliación en la instancia nacional y, con ello, la mancha urbana pasó de 38.294 a 45.901.85 hectáreas.

La ampliación alcanza a la zona norte, Paurito y Montero Hoyos.

La secretaria de Siplan explicó que la norma permitirá regularizar los derechos propietarios, incorporar servicios básicos y equipamiento en más de 150 barrios.

Agregó que la mancha urbana nueva equivale al 35% del área total de la jurisdicción del municipio de Santa Cruz de la Sierra.

“La ampliación de la mancha urbana ha sido más notoria en la zona norte y sur-este, sobre las vías principales que conectan a nuestro municipio”, resaltó.

En 2019 se informó que con la ampliación de la mancha urbana se beneficiaron, de forma directa, 150.000 vecinos, en las comunidades que están en los alrededores del ex relleno sanitario de Normandía y también de Paurito.

Por su parte, el representante del Control Social remarcó que todavía esperan la reglamentación por parte del municipio cruceño para que se beneficien los más de 150 barrios incluidos en la mancha urbana.

Barrios y regularización

De acuerdo a Siplan, actualmente se tienen 660 procesos de reestructuración en curso, entre procesos de lotes individuales y colectivos (barrios), distribuidos en los 15 distritos municipales.

El objetivo de esta repartición municipal es realizar la aprobación de 40 barrios hasta antes de fin de año, llegando a regularizar 851.900,00 m2 de terrenos útiles y beneficiando a más de 6.085 habitantes.

Daza explicó que a finales de agosto Siplan solicitó a cada subalcalde hacer un levantamiento de la información de los barrios que no tienen sus datos actualizados y se espera que en el plazo de un mes se tenga un diagnóstico digital.

Agregó que de forma paralela se están haciendo diagnósticos distritales, los que permitirán saber qué falta desarrollar en cada distrito y qué barrios faltan regularizar, para luego aplicar un plan de regularización de barrios.

Añadió que la regularización de barrios se seguirá promoviendo a través de la Ley Municipal 1193 de Regularización de Barrios y Registro Catastral y la Ley 211 del poseedor que permite al vecino registrar su predio de forma voluntaria, sin el requisito de que haya sido aprobada previamente.

En este caso se lo registra como simple poseedor de buena fe para que pueda pagar sus impuestos y esto beneficia para aprobación las planimetrías de manera colectiva.

LA ALCALDÍA ANUNCIA QUE DESDE DICIEMBRE SE DIGITALIZARÁN LOS TRÁMITES QUE SE REALIZAN EN PLANIFICACIÓN

La secretaria municipal de Innovación Tecnología y Planificación (Siplan), Andrea Daza, explicó que la Dirección General de Innovación y Tecnología implementará la tecnología en los trámites, pues todos se podrán hacer de forma digital desde el mes de diciembre.

“Con esto vamos a crear una ciudad en tres dimensiones para poder controlar tanto el crecimiento, como los nuevos registros de urbanizaciones y controlar también el crecimiento de la mancha urbana”, sostuvo.

Un equipo técnico trabaja en generar datos para el sistema de información geográfica. Una vez concluido este trabajo, todos los trámites se podrán hacer de forma digital. Entre los trámites que atiende Siplan están: planos de uso de suelo, certificaciones, los de la Ley 247 (regularización de derecho propietario), líneas de verja, levantamiento topográfico, modificaciones de parcelamiento (cuando se va dividir o fusionar algún lote), planimetría y aprobación de proyectos en edificaciones menores a 300 metros entre otros.

Daza remarcó que, al momento de aprobar una urbanización o reestructuración, se creará un registro único de terreno que va ser el mismo para el plano de uso de suelo y para el certificado catastral y se trabajará para que a futuro estos datos se crucen con el registro de propiedad, en coordinación con Derechos Reales.

Agregó que estos cambios permitirán que, desde la administración pública, se tenga un mejor control y se evite sobreposiciones, y así agilizar los procesos de regularizaciones de derechos de propiedad.

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