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Al menos la cuarta parte de los cruceños, esto es entre 350.000 y 400.000 habitantes, ya tuvo coronavirus y un tercio de los habitantes de la ciudad ha perdido su empleo por la pandemia del Covid-19. Son los datos de una valiosa encuesta epidemiológica que hizo la Alcaldía de Santa Cruz de la Sierra y que vale la pena revisar para tomar decisiones y atender mejor el duro momento que estamos viviendo.

La cifra de contagios, basada en la toma de pruebas rápidas en 12 de los 15 distritos del municipio siguiendo la metodología de una encuesta tradicional, revela que la presencia del virus en la población es diez veces más grande que los casos positivos confirmados por pruebas PCR.

De ese total, el 68 por ciento de los contagiados son asintomáticos; el distrito que mayor índice de contagios tiene es el de la zona de Los Lotes, donde un tercio de la población ya ha contraído la enfermedad y tiene foco activo, es decir, que el porcentaje va creciendo.

Otros distritos con alta incidencia son el Plan 3.000 y la Villa Primero de Mayo, con lo cual se puede inferir que el virus golpea con más fuerza a los más pobres, probablemente porque son la población que urgida por la necesidad de trabajar es la que más se expone al contacto físico en las multitudes de los mercados y el comercio informal.

Si bien el virus puede atacar por igual, en Santa Cruz ataca más a los grupos más vulnerables; eso se desprende del dato de que en Santa Cruz se infectan más los desempleados que los que tienen empleo, las mujeres más que los hombres, los pobres más que los ricos, los que tienen ingresos menores a Bs 6.000 tienen el doble de posibilidades de contraerlo que los que ganan por encima de Bs 10.000, y se contagian más los que van a los mercados y usan transporte público.

Al tercio de la población que perdió su empleo hay que sumar que más de la mitad de la población ha visto reducido su ingreso, mientras cuatro de cada diez personas tienen dificultades para pagar sus créditos y otro tanto de personas se prestó dinero para sobrevivir durante la pandemia.

Un tercio de los cruceños tuvo que detener sus estudios porque no tenía con qué pagarlos, mientras cuatro de cada diez personas enfrentaron la depresión.

Esta cadena de números, estadísticas y comparaciones recogidas por la encuesta desnuda por primera vez de manera completa la dureza y la condición de múltiples efectos de la pandemia, por lo menos en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, y constituye ahora un valioso insumo informativo para que las autoridades municipales definan políticas y estrategias en esta larga lucha contra el virus.

De las muchas conclusiones que la encuesta permite conocer a la alcaldesa Angélica Sosa y sus colaboradores, quizá la que aparece como un denominador común a todas es que son los pobres, los de menores ingresos y los desempleados los que están pagando la factura más cara del virus, y no solo con sus vidas y la enfermedad, sino también con el mayor deterioro de sus ya deterioradas condiciones de vida.

Los planes y acciones para continuar combatiendo al Covid-19 deben tener, por tanto, una mirada aún más social que hasta el presente, porque son los más pobres y las personas de menores ingresos los que están muriendo y enfermando más.