13 de enero de 2023, 4:00 AM
13 de enero de 2023, 4:00 AM


Según el informe preliminar del Banco Mundial sobre los principales problemas de la economía global en 2022, la educación, la crisis de aprendizaje y desarrollo de las habilidades siguen siendo una de las causas fundamentales del bajo nivel de crecimiento en los países de medianos y bajos ingresos. El reporte señala que la tasa de pobreza de aprendizaje habría aumentado al 70% en las referidas naciones, lo que repercutirá de manera directa en los ingresos futuros de los niños y jóvenes del presente. El otro indicador que aún preocupa es la privación de escolaridad cuya tasa se mantiene en el 10%, un percentil muy alto comparado con el de las economías desarrolladas.

Ahora, el problema dejó de ser el analfabetismo del siglo pasado, hoy la pobreza de aprendizaje y la ausencia de habilidades son la mayor preocupación en los sistemas educativos. Se estima que el 53% de los niños de 10 años de edad, en los países menos desarrollados, se ven afectados por el escaso nivel de aprendizaje, lo que significa que no pueden leer correctamente ni comprender un texto breve de media carilla. América Latina y el Caribe han mejorado significativamente el acceso a la escolaridad y la enseñanza de la lectura y escritura, no solo en la población infantil, sino en la adulta, pero la deficiencia persiste en la calidad del aprendizaje que aún es muy bajo y peor en el desarrollo de habilidades en la adolescencia durante la educación secundaria.

El analfabetismo funcional, se expresa en la falta de comprensión y análisis de la lectura, o la escasa capacidad deductiva en las ciencias exactas como las matemáticas. El analfabeto moderno que lee sin entender y escribe con ausencia de ortografía y gramática, aun disponiendo de un equipo de telefonía móvil, se reconoce por su baja capacidad de asimilación de la información y datos que recibe a borbotones en diversas aplicaciones y redes inundadas de falsedad y banalidad que distorsiona la realidad y crea falsos estereotipos que los jóvenes analfabetos funcionales tienden a imitar.

El desarrollo económico y social de un país precisa de una educación de calidad y excelencia, que más allá de la presencialidad de los niños y jóvenes en las escuelas primaria y secundaria garantice el aprendizaje basado en parámetros internacionales de desarrollo humano, al mismo tiempo que asegura la obtención de habilidades cognitivas y destrezas en los adolescentes, que los oriente hacia una vida productiva de impacto en su crecimiento personal a la vez que contribuyen a la economía de su región.

El plan de estudios y la malla curricular en la educación primaria deben estar orientados al desarrollo emocional e intelectual del niño, explorando y potenciando sus habilidades cognitivas e innatas. Los objetivos deberán focalizarse en aprender a pensar, investigar, deducir, comunicarse e integrarse. El niño desde su infancia debe aprender también a trabajar en equipo, a compartir, respetar, ser solidario, pues los valores se aprenden, de esta forma iniciaremos con una formación integral con alto nivel y calidad de aprendizaje, donde la evaluación esté basada en logros y metas predefinidas.

La educación secundaria en una primera fase debe estar orientada a reforzar los conocimientos base de las ciencias de la vida humana, animal y vegetal, la tecnología, las comunicaciones, el arte y demás áreas del conocimiento humanístico de forma experimental, vivencial. En una segunda etapa, en el nivel secundario, el adolescente debe enfocarse en su preparación para su formación universitaria según su vocación u orientación, en su defecto podría elegir una formación intermedia. El objetivo debe ser llegar a la universidad con un estudiante iniciado en las bases de su carrera profesional, de forma que se enfoque en la búsqueda de excelencia y especialización.

No es posible lograr un adecuado nivel de educación sin la formación de educadores especializados. Los maestros de la etapa escolar primaria y secundaria no solo deben ser conocedores de sus áreas, sino, investigadores y motivadores del conocimiento, deberían aprender a desarrollar evaluación continua y medir el aprendizaje por las metas alcanzadas por cada estudiante. Los profesores deberán ser evaluados, no solo en sus conocimientos, sino en su desempeño, en su propio aprendizaje y superación, así como su grado de compromiso con la investigación, la producción literaria y su responsabilidad académica.

Los retos de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y las NNUU a través de la Unesco son ampliar el acceso a oportunidades de aprendizaje relevantes y de alta calidad a lo largo de la vida, con buenos maestros, provistos de currículos sobresalientes y culturalmente apropiados, con pedagogías eficaces, sensibles socialmente y adaptadas a las diferentes necesidades de aprendizaje, con espacios educativos apropiados tanto físicos como digitales.

De igual manera, nuestras autoridades educativas con apoyo de estos organismos deben estar comprometidas a reforzar los mecanismos de aseguramiento de la calidad y promover una mejora continua de las oportunidades de aprendizaje, fortalecer políticas de apoyo que garanticen el acceso equitativo y no discriminatorio a la educación de todos, además de la generación y uso de información oportuna y de calidad para que los estudiantes, docentes y los padres puedan tomar buenas decisiones que fomenten el aprendizaje.

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