El Deber logo
7 de mayo de 2023, 4:00 AM
7 de mayo de 2023, 4:00 AM

Por Emilio Evia Viscarra-Comunicador, Máster en Transformación Digital con enfoque al Cliente, Máster en Administración de Empresas y doctor en administración de empresas


Michael Hansen identificaba una desconexión directa entre la educación y la empleabilidad, en un artículo publicado por Harvard Business Review, mismo que daba cuenta que más del 50% de los graduados de universidades no sienten que tienen las habilidades necesarias para aplicar a la oferta laboral vigente.

En el mundo, la demanda del mercado laboral sufre cambios trascendentales, ya lo venía haciendo antes de la pandemia, durante ella fue más evidente y, después de superada esta etapa, seguimos experimentando estos cambios. El panorama obliga a evaluar permanentemente, para que sea más elevada que nunca para ir a la par de los cambios que el mundo está viviendo. Tanto los candidatos como empresas tendrán que mantenerse al día respecto a esas nuevas tendencias y no perder oportunidades de empleo y recursos humanos disponibles.

Cada año muchos profesionales nuevos se gradúan de las universidades con el ánimo de integrarse de inmediato a la fuerza laboral en el país; sin embargo, esa oferta no crece al mismo ritmo, además, los profesionales fueron formados para otras épocas, otras realidades. Las habilidades que los trabajadores requieren hoy variaron, por lo que ninguno ha previsto una contingencia tan grande como la que trajo la pandemia. Hoy urge modificaciones rápidas y profundas de los sistemas de enseñanza y aprendizaje en las universidades, y también en niveles previos como en los colegios.

Los expertos coinciden en que la aparición de la pandemia aceleró o, más bien, presionó al mercado hacia los cambios que iban a paso lento; por ejemplo, lo que se esperaba de un profesional hace dos décadas es muy diferente a lo demandado el día de hoy, especialmente en lo relacionado a nivel de competencias. Y en los últimos años las competencias afines a las ciencias, tecnología, ingeniería y otras, han aumentado de forma considerable.

Estar al día con la demanda se ha convertido en un reto para los profesionales, ya que desde hace años conseguir una carrera universitaria ya no significa tener más oportunidades en el mercado laboral, en ese entonces estudiar un posgrado, diplomado, maestrías u otros, era simplemente una opción personal.

En la actualidad las empresas buscan personas con habilidades humanas y que sean capaces de seguir aprendiendo de manera constante, que puedan solucionar problemas de forma creativa.

Esto demanda una especial atención en la formación de los profesores, son ellos los que, de una manera urgente, deben cambiar su formación, son los primeros que deben volver a estudiar, reinventarse. Otro elemento importantísimo que traen estos tiempos es la apertura de posibilidades para los estudiantes, si bien esto estaba ya vigente desde antes, es desde la aparición de la pandemia que se pone en evidencia, es decir, la facilidad de integrarse a un planeta porque la oferta de programas educativos ha roto las fronteras. Los tiempos se aceleran, el conocimiento cambia muy rápido.

Las universidades debemos preparar a los estudiantes para los requerimientos reales del mercado. Posiblemente tenemos la obsesión para culminar una etapa de formación y obtener un título, pero debemos detenernos para ver si la formación de los futuros profesionales está en condiciones del mercado laboral actual.

Las áreas de mayor demanda, son las certificaciones más cortas para los profesionales, con una duración de 4 o 5 meses que desarrollarán habilidades más concretas y específicas y deberán ser actualizadas en el tiempo. Hoy el profesional se gradúa y no revalida su título con los adelantos en todos los campos, por ello cada vez es y será más necesario tomar cursos y diplomados de actualizaciones rápidas y específicas.

Hoy, ya no depende de una decisión, los avances, los rápidos cambios y la elevada competencia demandan dominar conocimientos innovadores dentro del sector. Por lo tanto, prepararse, actualizarse, adquirir nuevas competencias es una exigencia del mercado laboral. Bajo esas circunstancias, es tiempo de preguntarnos: ¿Cómo se pueden entender los requerimientos de la nueva demanda? ¿Qué está pidiendo el mercado laboral? ¿Los nuevos profesionales están listos para ejercer en un mundo tan cambiante?

Tags