Escucha esta nota aquí

Por Wálter Vásquez


En el periodo 2015-2020, el Estado logró ejecutar la mitad de la inversión pública programada para ese periodo, según un análisis de la Fundación Jubileo.

El documento detalla que el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES) 2016-2020 planteaba una inversión de $us 48.574 millones para el periodo 2015-2020, recursos que estaban orientados a financiar fundamentalmente procesos de industrialización y generación de valor agregado. 

Entre 2015 y 2020, años “posteriores al ciclo denominado de la bonanza” en los que el Estado ya registraba una disminución de sus ingresos, la ejecución de la inversión fue de $us 24.740 millones; es decir, aproximadamente la mitad de lo programado”, indica el análisis, que no advierte avances en la industrialización del país.

Objetivos pendientes


De igual manera, el Plan Nacional de Desarrollo 2006–2011 planteaba el fortalecimiento de un Estado promotor y protagonista del desarrollo y la transformación, así como el cambio y diversificación de la matriz productiva. Su principal meta era cambiar el patrón primario exportador a través de elementos como la agregación de valor y la industrialización de los recursos naturales.

Este plan se siguió en un momento de bonanza, con grandes y crecientes recursos para el Estado que, “de haber sido bien invertidos, y acompañados con políticas adecuadas, hubieran permitido al menos avanzar en el cumplimiento de los objetivos como la diversificación y la industrialización. Sin embargo, esto no sucedió”, indica Jubileo.

El PDES 2021-2025, por su lado, proyecta un crecimiento promedio del PIB del 5,1% para los cinco años del plan, a partir de una inversión pública de $us 33.197 millones que incluye grandes inversiones de tipo Estado empresarial. No obstante, “no se explica cómo se financiará este alto nivel de inversión”, observa el análisis de la fundación.

Este PDES se aprobó en 2021, en el primer año de la pandemia.

Comentarios