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15 de mayo de 2023, 4:00 AM
15 de mayo de 2023, 4:00 AM

Juan Jeffer Poquiviqui Aguilar

En 1984 el mundo fue partícipe del estreno de la mítica película Terminator, filme que relata una lucha entre humanos y una Inteligencia Artificial, llamada Skynet. Tecnología creada por los humanos, que una vez adquirió conciencia percibió a la humanidad como una amenaza para su existencia, por lo que decidió desencadenar un holocausto nuclear y más tarde desarrollar y desplegar a un ejército de ciborgs asesinos, conocidos como Terminators, máquinas con la misión de cazar a los sobrevivientes, quienes habían formado la una rebelión (La Resistencia), misma que fungía bajo el liderazgo de John Connor. En razón de esto Skynet, tratando de evitar la existencia de una resistencia, envía a un Terminator T-800 al pasado, aquello para eliminar a Sarah Connor, la madre de Jhon, y con ello evitar su nacimiento; sin saber que los humanos previendo esta situación envían también a un joven soldado del futuro que intentará protegerla.

Es así, que, desde el estreno de este clásico filme, las personas han fantaseado con la creación de una tecnología creada por el hombre que se revele contra este y lo desplace en la cadena alimenticia a tal punto de peligrar su existencia; idea que se ha vuelto a popularizar con el surgimiento de la Inteligencia Artificial (IA en lo posterior), especialmente la conocida como ChatGPT.

Ahora bien, y aunque el imaginario de que una IA se convierta en un peligro, lo real es que a través del ingenio humano, la tecnología ha emergido como una respuesta a las necesidades por las que atraviesan las personas, siendo materializada en nuevos productos, mecanismos, herramientas, etc, todo teóricamente en pro satisfacer las necesidades del hombre.

Sin contrariar a lo anterior, el surgimiento de nuevas tecnologías como las IAs han traído consigo nuevos dilemas en las dinámicas sociales, como también ha acrecentado la posibilidad de situaciones negativas, tales como el desempleo. Por ello es que vale mucho la pena contemplar la siguiente interrogante ¿Puede la inteligencia artificial desplazar al ser humano del mercado laboral?

De acuerdo a Yuval Noah Harari (2016) durante la Revolución Industrial se visualizó el desplazamiento de las personas al desempleo, esto por consecuencia de la implementación de la mecanización e industrialización del trabajo, puesto que las habilidades humanas, específicamente las manuales y físicas, fueron reemplazadas por las máquinas. Por ello, todos aquellos desplazados tuvieron que buscar migrar a un ámbito laboral diferente, el cognitivo; valorizándose con esto las habilidades intelectuales, mismas que ahora peligran con la utilización de las IAs. Pero cuando estas revoluciones el mercado laboral ¿Hacia a que actividades migrarán los humanos si las habilidades físicas están siendo ejecutadas por las máquinas y las cognitivas por la inteligencia artificial? Me atrevo a indicar que la respuesta no es tan evidente.

Harari (2022) indica que una vez el uso de la inteligencia artificial afecte todo el aspecto del mercado laboral se creará una nueva clase social, the useless class, es decir, la clase inútil; aquella que será comprendida por quienes posean habilidades que una maquina o una inteligencia artificial pueda realizar a menor costo y con mejores resultados. Así como sucedió en el pasado con los faroleros, operadores de centrales telefónicas o los ascensoristas, hoy podrían estar peligrando oficios y profesiones académicas completas, todo esto supeditado al avance tecnológico.

La IA es una de las tecnologías que más rápido se ha expandido en diferentes ámbitos, por ello no es raro escuchar que hasta en las mismas universidades los estudiantes recuren a ChatGPT, para realizar sus tareas; y hasta se ha observado su utilización en la impartición de justicia cuando una Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz-Bolivia recurrió a esta herramienta para basar una de sus decisiones.

Bajo esta perspectiva, tal y como sucedió en la revolución industrial, el progreso tecnológico actual no se detendrá, es más de haberlo hecho en ese entonces nos habría privado de todas las maravillas con las que goza la humanidad en estos momentos. Por esto es resulta valioso dar cuenta que nos encontramos en un punto vital para repensar sobre nuestro rol en la sociedad, sobre la utilidad de nuestros oficios, profesión y conocimiento en un mundo influenciado por el uso de la Inteligencia Artificial, tecnología que si alineamos a nuestro bienestar y metas podría convertirse en una herramienta extraordinaria para nuestra vida.

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