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A 505 km de Santa Cruz de la Sierra, entre San Ignacio y San Rafael, provincia Velasco, se encuentra un pueblo que parece congelado en el tiempo; calles de tierra colorada, caseríos con techo de paja y unos 900 habitantes curiosos y amables que asoman a espiar cuando llegan extraños. Así de mágico es Santa Ana para Luis Daniel Ágreda, que impulsa un proyecto para recuperar lo más valioso de la zona, su cultura, a través de los tejidos.

Otrora, el tejido era parte de las tradiciones y economía de Santa Ana, pero la falta de demanda lo extinguió y hasta hace poco solo dos mujeres conservaban los saberes artesanales ancestrales: Lorenza Soriocó (72) y María Paticú (79).

Recuperar sus conocimientos y transmitirlos era una urgencia, y así nació Viste Santa Ana, el proyecto que se verá desde hoy en las redes de Luis Daniel Ágreda, en cápsulas audiovisuales, y el 18 de enero, en la Casa de la Cultura, dando forma a una muestra que combinará los tejidos y la creatividad de nueve diseñadores jóvenes.

La experiencia

Viste Santa Ana empezó en enero, cuando Luis Daniel buscaba inspiración para una nueva colección. Allí encontró un tesoro cultural en riesgo de perderse y optó no solo por crear una colección, sino armar un plan y reactivar a las tejedoras.

Lorenza se volvió la “custodia del conocimiento” y con Ágreda convocaron a una veintena de mujeres y hombres, de los que “hay registro que también tejían antes”. El diseñador les enseñó la importancia de su trabajo y que pueden hacer más que hamacas y alforjas.

“Es cultura viva y la idea es recuperar su valor y capacitarlos para que conserven el conocimiento y replanteen el tejido en otros espacios. La idea no es que los tejidos se hagan en función al diseño, sino que las piezas de diseño tengan una carga artesanal”, aclara el creativo.

El proyecto

Los pobladores recibieron talleres de reconocimiento del color, aplicación del producto artesanal en productos de diseño y de costos.

La emoción derivó en el nacimiento de la marca Artesanas de Santa Ana, que en enero mostrará la primera colaboración de las artesanas con diseñadores de modas.

Alexia Dabdoub, Mariela Vallejos,
Michael Hartmann, Laura Otero, Sarah Kovác Elso, Narda Paredes, Sofía Díez de Medina, Yamile Suárez y
José Daniel y Jorge Luis Rivero, serán sus primeros ‘socios’ con ropa, joyas, calzados, muebles y más.

“El Oriente es sinónimo de color y tradición para Narda, es el lado alegre del país. Cómo no caer en el encanto de Santa Ana si con solo ver las construcciones hechas con materiales de la región detectamos el talento de la gente y el estilo barroco mestizo”, expresa la diseñadora que hará calzados y carteras con tejidos chiquitanos y marroquinería de maestros paceños.

Dabdoub, creadora de los portabebés Koala, añadirá tejidos artesanales a sus piezas, a “manera de honrar nuestra cultura en un artefacto con historia que a lo largo de los tiempos se ha utilizado para acompañar la maternidad en Bolivia y en todas partes del mundo”.

La exposición del 18 de enero tendrá fotografías y videos

Luis Daniel Ágreda y Lorenza Soriocó, que aportó sus conocimientos al proyecto

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