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Ecuador, a través de los canales diplomáticos, había solicitado a Bolivia la devolución de los gases lacrimógenos que prestó en noviembre de 2019. Ayer, la comandante general de la Policía de Ecuador, Tannya Varela, optó por hacerlo públicamente y recordó con énfasis de que se trata de mecanismos de cooperación institucional y binacional.

“Existe la cooperación internacional entre las policías. Tenemos asociaciones, organizaciones donde no sólo se intercambia información. Si necesitan gases, les prestamos. Ahora queremos que Bolivia nos devuelva. Así como le hemos prestado; así como nosotros ya devolvimos a Colombia lo que ellos nos prestaron en octubre, a Bolivia le toca devolver”, afirmó Varela en una entrevista con los medios de su país.

El 27 de mayo de 2020, Hernán Patricio Carrillo, quien fue comandante de la Policía en el gobierno del expresidente Lenin Moreno, envió el oficio 289-CG-2020 al coronel José Luis Frías, entonces agregado militar de Bolivia en Ecuador, para solicitar la devolución “del material que fue entregado en noviembre de 2019”. La misiva detalla el material a ser devuelto: 5.000 granadas de gases lacrimógenos de mano GL-30; 2.389 proyectiles no letales de largo alcance calibre 37; 560 proyectiles no letales de corto alcance calibre 37 y 500 granadas de sonido y destellos para exteriores.

El legislador ecuatoriano Fausto Jarrín de la coalición política de oposición Unión por la Esperanza, afín al expresidente Rafael Correa, presentó una denuncia contra el expresidente de su país Lenin Moreno porque considera que este préstamo fue “irregular”, porque no habría cumplido con todo el procedimiento legal.

En Bolivia, el presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani (MAS), dijo que Moreno “debe disculparse con Bolivia” y anticipó que habrá “nuevas revelaciones”, sin adelantar detalles.

La comandante Varela afirmó que el procedimiento es regular entre las organizaciones policiales de la región. Recordó que su país requirió insumos no letales de Colombia y Perú y negó haber enviado a Bolivia “armamento de guerra”, tal como lo señaló el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, el 10 de junio.

“No tenemos material bélico, no tenemos material de guerra y no hemos enviado eso”, remarcó la autoridad policial ecuatoriana.

El especialista en asuntos de defensa Samuel Montaño explicó que “el préstamo de agentes químicos” es una práctica frecuente en América Latina.

“Cuando se produjo la crisis de 2003 en Bolivia, Sánchez de Lozada solicitó un préstamo de gases a Colombia y, en 2005, Carlos Mesa también accedió a un préstamo de Argentina. Recientemente, en 2018, Chile solicitó prestado a Ecuador; ese año estalló una gran movilización social en ese país. El propio Lenin Moreno recurrió a Colombia el año pasado”, afirmó.

Del Castillo aún no se pronunció sobre la demanda ecuatoriana, pero demandó la necesidad de realizar una investigación.

En Bolivia también se investiga a los exministros Luis Fernando López y Arturo Murillo por la compra de gases y munición no letal para la Policía, una operación que pudo provocar un daño económico al Estado por unos $us 2,6 millones.

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