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Por: Silvana Vincenti

En cada ola, y por turno, la pandemia ha sacado a relucir determinadas necesidades. En la primera fueron los materiales de bioseguridad y los equipos de ventilación mecánica; en la segunda arremetida de la Covid-19, le tocó el turno al plasma hiperinmune y a los antivirales.

En este tercer pico, el tema que no sale de la agenda es el oxígeno. La demanda, incrementada hasta en siete veces, mostró la precariedad de un sistema de salud con muchos cabos sueltos, especialmente en las provincias, donde los municipios pequeños y las comunidades, con suerte, tienen una cama con tubo de oxígeno.

En un mapeo nacional realizado por EL DEBER con ayuda de algunos expertos en un tema muy especializado, que solo se volvió de interés masivo con la pandemia, se hizo evidente que la seguridad social se lleva el primer lugar por su capacidad de instalar generadores propios de oxígeno, mientras que los hospitales públicos en funcionamiento, en buena parte, dependen de proveedores, que no les han fallado hasta el momento.

Las clínicas que pueden firmar grandes contratos también se aseguraron oxígeno con las industrias, mientras que las clínicas pequeñas y las enfermerías están padeciendo hasta para encontrar algunos tubos.

En Santa Cruz, los hospitales más grandes, Japonés, San Juan de Dios, Oncológico, de tercer nivel, no sintieron la escasez, al ser grandes compradores, se aseguraron. Edil Toledo, director de Hospitales de la Gobernación, sin embargo dijo que al ampliarse 12 espacios UTI públicas en las últimas dos semanas, se gestionaron 22,5 toneladas de oxígeno que llegaron ayer, también para las clínicas, a fin de que disminuyan las filas. Anunció que son 320 las toneladas que llegarán de forma sucesiva.

El departamento cruceño es uno de los privilegiados del país, cobija a las industrias más grandes, a la transnacional Linde (Praxair) y a boliviana Nitrox; esta última sustenta el 20% del mercado. En otros puntos de país, las plantas son más pequeñas, con producción a menor escala. Desde Santa Cruz se envía oxígeno al resto del país.

La altura sobre el nivel del mar, y la cantidad de población, son determinantes para que las grandes inversiones se asienten acá.

Responsables

Ante los pedidos de auxilio de familiares, desesperados por oxígeno para sus seres queridos, aparecieron las autoridades a anunciar compra e instalaciones de plantas en varios puntos del país.

Y aunque parezca improvisación, el ex ministro de Salud, hoy secretario municipal de Salud de Cochabamba, Aníbal Cruz, explicó que, si se trata de buscar culpables, el virus es el gran responsable.

Enfatizó en que esta es una situación extraordinaria y que los pacientes de Covid-19 son demasiado demandantes de oxígeno. Puso como ejemplo un paciente habitual, que necesita de 2 a 5 litros de oxígeno por minuto, mientras que un enfermo, en una etapa inicial de Covid-19, y ya con dificultad respiratoria, está usando entre 10 y 20 litros por minuto. “Un paciente crítico llega a consumir hasta 100 litros por minuto”, ilustró.

En Cochabamba, de acuerdo a Cruz, por la pandemia, la demanda de oxígeno pasó de 1,5 toneladas diarias a 4,5. Para la siguiente semana, el alcalde Manfred Reyes Villa anunció una nueva planta para el Hospital del Norte. En el Trópico, hoy la Gobernación inaugurará una planta de oxígeno.

En La Paz, por datos de la secretaria municipal de Salud, Cecilia Vargas, se sabe que el consumo actual oscila entre 10 a 15 toneladas por día, mientras que en tiempos de normalidad era de 4 a 5.

Provincias

En los municipios más pequeños, alejados de las ciudades capitales, es donde los pacientes más desvalidos están.

Cruz dijo que es muy caro montar una planta de oxígeno líquido, y que dependiendo de la capacidad de producción, puede estar, la más pequeña, en millones de bolivianos una de 30 metros cúbicos, mientras que una de 80 metros cúbicos llega a Bs 10 millones. “En esos condiciones normales, no pasan de consumir 10 tubos al día los municipios más chicos”, dijo.

Vallegrande está tratando de poner en funcionamiento, para oxígeno medicinal, una pequeña planta que alcanza para seis camas, según dijo el alcalde, Ignacio Morón, agregando que esperan ayuda de la Gobernación para que el oxígeno alcance los parámetros requeridos.

En Montero les va muy bien desde la puesta en funcionamiento del hospital Óscar Urenda, el único de las provincias cruceñas con esa capacidad de generación de oxígeno, 30 metros cúbicos por hora. Sin embargo, es tal la demanda de los pacientes de Covid-19, que con apenas unos espacios en uso, porque el resto no opera, ya está en 40% de su capacidad, según el personal a cargo de la planta.


La Felcc tuvo que realizar operativos para poner orden y evitar la especulación, pero el problema sigue


Entre las razones para que Montero tenga esta ventaja, y otros municipios no, es que los hospitales más nuevos han sido planteados de forma integral. Los expertos dicen que antes se pensaba en infraestructura, y que hoy se piensa en una gestión hospitalaria integral, que tenga garantizados todos los servicios, eso incluye la generación de oxígeno.

Seguridad social

La Caja Nacional de Salud (CNS), la institución más grande de la seguridad social en el país, con más de tres millones de asegurados en el país, la mayoría en La Paz y El Alto, en la primera ola afrontó serios problemas de disponibilidad de espacios, pero en este tiempo ha visto en la modalidad de los hospitales móviles de emergencia, más conocidos como domos, una oportunidad para estar a la altura de la pandemia.

La CNS debe ser la que más presencia y capacidad de generar y propio oxígeno tiene en el territorio nacional, y sigue adquiriendo plantas.

Según José Manuel Michel, gerente nacional de servicios de salud, en Bolivia suma 133 camas UTI, de las cuales, hasta el cierre de edición había 119 ocupadas.

En Chuquisaca, La CNS tiene el centro centinela Covid-19, un domo de dos plantas con 57 camas de internación y 12 de UTI que funciona desde este año.

En La Paz, la CNS tiene dos hospitales de tercer nivel y dos de segundo, uno inaugurado el año pasado, y dos de ellos con sus propios generadores de oxígeno, y con capacidad de llenar 300 tubos diarios para los otros centros. Están haciendo gestiones parta adquirir dos generadores más.

En Cochabamba la CNS tiene el Hospital Obrero 2, no cuenta con generadores de oxígeno, le provee la transnacional Linde, y gracias a gestiones de la Cancillería y el Viceministerio de Salud, ha logrado que Linde importe 40 toneladas más.

En Santa Cruz hay el Hospital Obrero 3 de las 400 camas, con dos domos, donde habilitaron 35 UTI y 32 UCI. También tiene el Materno Infantil, que habilitó 16 camas de internación para mamás Covid-19 y dos UTI. A eso suma un hospital de convenio con la Alcaldía y la Policía, Los Tusequis, donde se habilitaron 50 camas para internación.

La CNS tiene presencia en provincias. Cuenta con el hospital de Roboré, con seis camas para Covid-19. En Montero tiene el hospital con 9 camas para internación y 4 UTI; en Camiri, hospital con cinco camas habilitadas para internación Covid-19; en Vallegrande, un hospital básico con cuatro camas de internación.

En Puerto Suárez trabaja un proyecto que está en construcción, y que estará listo en un año, aproximadamente.


Cochabamba es el departamento en peor situación en este momento en cuanto a la escasez del oxígeno

La proyección de la CNS es la expansión, según Michel, pero siempre tienen dificultad para habilitar UTI porque no hay especialistas, los intensivistas en el país. La alternativa en esos hospitales de segundo nivel en las zonas más alejadas se la implementación de las Unidades de Cuidados Intermedios (UCI), donde un internista puede dar soporte avanzado vital.

En Oruro la CNS tiene el Hospital Obrero 4, que habilitó su área de internación, ahora son hospitales mixtos, tienen áreas Covid-19 y no Covid-19. Tiene 12 camas para internación y 7 UTI.

Además hay el Hospital Geriátrico que se habilitó como Covid-19, con una capacidad de 32 camas; está en construcción un domo que contará con 7 UTI y 12 UCI. También hay el Materno Infantil, con 12 camas; el Centro de Especialidades, que habilitó 12 camas para internación. Suma a su lista un hospital de segundo nivel en el municipio de Huanuni, con 23 camas para internación.

En esa ciudad, la CNS no tiene generación propia de oxígeno, tiene contrato con una empresa proveedora local. Sin embargo, ya está en una primera licitación para la adquisición de seis generadores de oxígeno, dos para Oruro, uno para el Obrero 4 y otro para Huanuni. Para Santa Cruz son tres, uno para el Obrero 3, para los domos, para el Materno Infantil, y para el de Montero. “Son cinco generadores nuevos, y el sexto es para la ciudad de El Alto”, dijo Michel.

En una segunda fase se gestionarán generadores de oxígeno para Cochabamba, Tarija, Sucre, Riberalta, Trinidad y Potosí, son otros seis generadores.

En Tarija, donde tiene un hospital Obrero, la CNS ha replicado el proyecto de Santa Cruz, tiene dos domos con capacidad para 42 pacientes de internación en un domo, y el otro es de UTI, con 14 unidades. También está en Yacuiba, con el Hospital Obrero 15, con 9 camas habilitadas para internación. En Tarija, el oxígeno es comprado a proveedores locales.

En Beni, en Trinidad, la CNS tiene un domo para 30 camas de internación y 10 UTI. En Riberalta también se estableció el mismo proyecto del domo, tanto para Riberalta como Guayaramerin tienen la misma capacidad, para internar 40 pacientes. En Riberalta hay UTI para dos pacientes en el hospital. El oxígeno de Trinidad es de una empresa local, igual que en Riberalta.

En Pando la CNS tiene 6 UTI, y hay una empresa pequeña de oxígeno. En Potosí suma cuatro hospitales.

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