El Plan Techint no definió cuatro anillos para Santa Cruz como se cree equivocadamente. Ese diseño de cuatro anillos fue elaborado posteriormente, a fines de la década de los 60 por el equipo local con asesoramiento extranjero.
Originalmente el tercer anillo era un anillo más, de 30 metros de ancho, pero surgió la idea de que, por ser un anillo intermedio entre los cuatro, se lo podía “engordar” en su parte central de manera que su camellón central sea tan ancho como para cobijar allí el equipamiento terciario que la ciudad y que las unidades vecinales recién creadas iban a necesitar. Así, sobre esa “barriga” que en realidad es un camellón central ensanchado hasta 140 metros se ubicó el equipamiento terciario que hoy observamos: hoteles, hospitales, universidades, centros comerciales, mercados y clubes deportivos.
Es obvio que al ser un solo tercer anillo, es decir una sola avenida y no dos, los carriles laterales debían ser unos de ida y otros de venida. Existirían tres carriles de ida y tres de venida, además de jardines, arborización y estacionamientos laterales en un ancho de 10 metros a cada lado.
Este diseño presentaba la enorme ventaja de facilitar en las intersecciones los giros a la izquierda, pues nadie venía del lado contrario, incrementando así enormemente la capacidad de la vía. Tendríamos en total 6 carriles, y no cuatro como es hoy, además con amplios espacios para arborización y estacionamiento.
Por ignorancia, este perfil fue inicialmente destruido por varias cuadras en la zona del parque zoológico, y luego fue reiterada la destrucción de la idea inicial con el perfil usado en el sector oeste del tercer anillo, que no dejo espacio ni a arboles ni veredas. Ese tercer anillo interno es un páramo que no debe repetirse.
En su momento, las plataformas ambientalistas detuvieron ese diseño nefasto en el sector noroeste pues implicaba entre otras cosas el tener que derribar muchísimos árboles. Se pensó que el gobierno municipal había aprendido la lección y entendido el problema, pero parece que no.
Así las cosas, la actual gestión ya ha anunciado que va a insistir en la destrucción definitiva del tercer anillo en su versión original, que es la solución que más fluidez y belleza ofrece a la ciudad. Es una pena que quienes toman estas decisiones no investiguen previamente lo que van a ejecutar.