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28 de noviembre de 2022, 7:00 AM
28 de noviembre de 2022, 7:00 AM

Thelma Asunción Morales Ortiz

La posesión de buena fe es una de las formas de adquirir la propiedad, las otras son la ocupación, accesión, usucapión, por efecto de los contratos, sucesión mortis causa y otras establecidos por ley, según dispone el artículo 110 del Código Civil y en ese entendido, la Ley N° 247 de 2012 tiene por objeto que aquellas personas naturales o individuales que se encuentran en posesión de un inmueble destinado a vivienda, dentro del radio urbano, puedan regularizar su derecho propietario, es decir, cuenten con su respectivo título de propiedad, del que carecen por cuestiones técnicas o legales.

Nuestro Código Civil refiere sobre la usucapión o prescripción adquisitiva, que en pocas palabras es un modo de adquirir la propiedad por el transcurso de tiempo y de acuerdo a los requisitos estipulados en las normas sustantivas y adjetivas, dicha figura jurídica, según nuestras normas, se divide en dos tipos, usucapión quinquenal y usucapión decenal. La primera es aquella que se da por la posesión de un bien inmueble durante cinco años continuos y la segunda se produce por la posesión de un bien durante diez años continuos.

Ahora bien, o se incluye en el ámbito de la Ley N° 247 la propiedad sobre terrenos, debe tratarse de una casa, departamento o habitación, destinados a vivienda. No se trata, tampoco de un proceso de usucapión decenal o extraordinaria, que tiene lugar en aquellos casos en que una persona posee un inmueble sin ningún título, de manera quieta, continua y pacífica por diez años o más; tampoco de una usucapión quinquenal u ordinaria.

La usucapión procede no solo para inmuebles urbanos destinados a vivienda, sino para la propiedad de inmuebles en general. En tanto que la regularización a que se refiere la Ley N° 247 es de carácter legal y técnico, en favor de poseedores o beneficiarios sin título o que posean títulos sujetos a corrección, como sería el caso de datos técnicos incorrectos, ejemplo superficie, ubicación, colindancias, etc. o también de títulos con errores en los nombres y/o apellidos de los propietarios.

El fin social establecido en el artículo 3 de la mencionada Ley N° 247 hace referencia a tres derechos consagrados en la Constitución Política del Estado, hábitat, vivienda digna y derecho a la propiedad privada.

La Ley N° 247 es una Ley social que beneficia a las personas que no cuenten con derecho propietario a nivel nacional y que estén en posesión de la vivienda por más de cinco años, las personas que son propietarios de algún inmueble no pueden acogerse a la misma.

En conclusión, la ley no es más que un enunciado de normas ya existentes, una supuesta abreviación al proceso de usucapión, lo que a la larga traerá problemas a la administración de justicia y saturará aún más el sistema judicial.

Por la usucapión la ley permite que quien posee una cosa ajena por cierto tiempo se convierte en propietaria de la misma salvando los vicios y defectos de su adquisición; aparentemente parecería que la ley se aparta de las reglas de equidad, pero la paz que reina en las familias y sociedad exige una solución para que el poseedor de buena fe de manera excepcional por la usucapión el poseedor pueda regularizar su derecho propietario.

En la práctica la usucapión inmobiliaria constituye un medio para que el poseedor propietario pueda probar su posesión por cierto tiempo y la consolidación de su derecho propietario y la Ley N° 247 de 2012 tiene por objeto la regularización de derecho propietario de personas individuales que se encuentran en posesión publica, pacífica y continua de buena fe de un inmueble destinado a vivienda ubicada dentro del radio urbano.

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