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¡La vara está muy alta!

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Los tiempos políticos son permanentes y continuos, es así que los actores políticos ganada la elección y posesionados en los cargos, siguen en campaña política, cualquier acto de gobierno nacional o subnacional genera espacios para exponer las intenciones políticas, y no está mal, salvo que se esté haciendo buena gestión.

Del Comité Pro Santa Cruz –importante institución que luchó por los derechos, aspiraciones y progreso del cruceño, que siempre fue visto y utilizado como “trampolín” político– salieron excelentes líderes y políticos, como Percy Fernández o Carlos Dabdoub, los últimos hijos “putativos” fueron Rubén Costas y Germán Antelo, gobernador y senador, en el caso de Luis Fernando, ‘el Gober’, tuvo un golpe de suerte de esos que se dan cada 100 años, puesto que su gestión al frente del Comité se da a conocer recién en el conflicto de octubre y noviembre de 2019, antes era un ilustre desconocido, ‘salvo en la frater’.

El 2019, Camacho entró a Palacio con patada voladora, ‘Papi’ Camacho le habría allanado el camino a su retoño, quien había dicho a los 4 vientos que no sería candidato de nada, “el tiempo se encargó de desmentirlo”, si bien es gobernador, necesita de los asambleístas del MAS para tener gobernabilidad (y no está mal cogobernar). El pueblo necesita que los políticos se pongan de acuerdo y le busquen solución a los problemas cotidianos y fundamentales, cada uno en el ámbito de sus niveles competenciales.

Camacho, en una entrevista había dicho que ya se acerca el tiempo de un presidente cruceño, y es una aspiración muy legítima, puesto que en 196 años solo 3 cruceños alcanzaron la Presidencia: 1) José Miguel de Velasco Franco, héroe de la Guerra Independentista, con grado de General, 4 veces presidente entre 1928 y 1948; 2) Germán Busch Becerra, Tte. Gral., el Gran Capitán del Chaco, un supuesto “suicidio y/o magnicidio” acabó con la vida del ‘Camba’ Busch en 1939 y el no menos Gral. Hugo Banzer Suárez, el dictador de los 70 y presidente electo en el Congreso a finales de los 90, si bien no se lo puede comparar con Velasco y Busch, no es menos cierto que fue el único “dictador” latinoamericano que fundó un partido político, participó y ganó elecciones y después accedió a la Presidencia por la vía democrática, siendo el único camba que ganaba elecciones en La Paz y con mucho margen.

El 2020, cuando la fracción política de oposición estaba en el “poder” y no había candidato visible, algunos ensayaron que Luis Fernando López (gente de Camacho) podría ser el candidato ideal, nótese que se decía que era militar de carrera… error, el militar de carrera llega por lo menos al grado de Coronel, este era nomás un mostrenco, que siendo ministro de Defensa amenazó a una persona “…cuidado que un militar lo puede hacer desaparecer en 10 segundos…”, y después se puso a jugar al Rambo saltando en paracaídas en sus visitas a la Escuela de Cóndores, en fin, pudo complacer sus caprichos de Sbtte. con aires de General.

Ahora bien, los recientes conflictos de septiembre de whipala vs. patujú sirven para que los actores políticos midan fuerzas, se tomen la temperatura y tengan las bases en movimiento, porque terminado el proceso electoral los ganadores ya piensan en cómo van a repetir, reproducir o mantenerse en el poder (aplica para todos), consecuentemente Arce y el MAS ya están pensado en las próximas elecciones nacionales; si las cosas no cambian, Arce tiene derecho a una reelección inmediata, sin embargo, David y Andrónico con todo derecho pueden tener esa aspiración en futuros comicios, porque en política, al igual que en fútbol, se tendría que preparar a las selecciones juveniles y divisiones menores, el presidente del Senado para eso se está formando. Lo cierto es que el MAS tiene de dónde echar mano para tener candidatos propios y del instrumento.

En la otra vereda, el problema es más que complejo, un Carlos Mesa que sigue timorato y en la barda, no sabemos si aguanta otra elección o mejor dicho, si la gente vuelve a creer en sus mentiras; Tuto con rimas solo alcanza a unos pocos seguidores de Twitter, Óscar Ortiz pretenderá ser candidato a gobernador, se lo “ponés” a CHI y le vuelve a ganar; Camacho, simplemente reducido a Santa Cruz, quien no logra despegar en la gestión de la Gobernación, al parecer Costas le dejó el equipo armado del cual no se puede deshacer y si bien busca confrontar con Arce, él “con la mano en la Biblia” está consciente que su físico “político” solo le da para pelear en Santa Cruz, mirar lo nacional lo puede distraer y lo disminuiría en su nicho electoral, Costas es un espejo a mirar.

Los últimos 20 años, en las elecciones generales, Santa Cruz ha mostrado cierta preferencia a los candidatos del interior, el 2002 votaron por Goni y Mesa; el 2005 por Tuto, el 2010 por Evo y Manfred, el 2014 por Doria Medina, el 2019 por Mesa y el 2020 por Camacho 45,07, Arce 36,21 y Mesa 17,32 “los votos de estos dos paceños suman 53,53%” superando al candidato cruceño, aunque las estadísticas y resultados en la elecciones regionales, los votos son por cruceños, Camacho 55,64 y Mario Cronembold 38,27, la diferencia fue de más de 10 puntos, entonces la pelea en las elecciones regionales es entre cruceños netos.

Es cierto que Bolivia puede necesitar de un presidente nacido en Santa Cruz, pero la historia te dice que entre Velasco y Busch pasaron 100 años, entre Busch y Banzer dictador 30 y presidente electo 50, consecuentemente, el futuro presidente cruceño tiene 15 años o aún no ha nacido, porque los que hay en este momento en la arena política no tienen la talla de sus antecesores; sin embargo, todos sabemos que existen cruceños con mucha capacidad y liderazgo, pero se han dedicado al sector privado empresarial, generando empleo, alimentos y divisas para Bolivia, pero quienes hoy pretenden llegar a la Presidencia tienen la vara muy…. pero muy alta… el redentor político cruceño aún no nace o no está en la arena política.

María Eugenia Martínez  es Abogada

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