La Paz fue líder del proceso de industrialización que vivió el país a principios del siglo XX. Tenía todo para ser una potencia empresarial y lo fue durante muchos años. Hoy, existen emprendimientos que crecieron y se expandieron por todo el país y que incluso pasaron fronteras al extranjero. Esas empresas nacieron en La Paz y ahora se catalogan como cien por ciento paceñas.
También existen otras iniciativas que nacieron en el último tiempo, sobre todo en el tema hotelero. Igual existen empresas que sobreviven pese a los avatares y que intentan reinventarse en un mundo modernizado.
Estos empresarios, con su arduo trabajo, fe en el futuro e innovación incesante, contribuyeron a construir un mejor país.
CASA GRANDE
La trilogía del confort y calidad hotelera en la zona sur de La Paz
La cadena Casa Grande Hoteles tiene 23 años de operaciones en el mercado. Es una empresa boliviana con inversores bolivianos que creen en el país. Cuenta con tres hoteles con el diseño, la infraestructura y equipamiento de la mejor calidad. Su activo más valorable está conformado por los casi 200 empleados que trabajan día a día en hacer bien las cosas.
Sus servicios destinados a los clientes más exigentes se desarrollan en función a altos estándares de calidad y eficiencia en el rubro, pero, sobre todo, a la confianza que le otorga su exitosa trayectoria.
La apertura del primer hotel Casa Grande Suites se realizó en 2000. Se trataba del primer hotel de cinco estrellas ubicado en la zona sur de la ciudad de La Paz y su concepto propuso brindar cómodas habitaciones tipo suites.
En 2015, el hotel fue remodelado completamente con el objetivo de adaptarse a las nuevas tendencias de diseño, mobiliario y decoración. A la par de ese proyecto, en 2013, la empresa trabajó en otro mucho más ambicioso en concepto, inversión y dimensión: la apertura de Casa Grande Hotel, un espacio de encuentro entre modernidad, lujo y calidad.
Una propuesta para disfrutar el mejor servicio: Las suites más confortables. El restaurante Yerba Buena; CasaBar, un espacio en el último piso del hotel con vista a la ciudad; piscina, jacuzzi, gimnasio, saunas y salas de masaje. Además, salones de eventos.
En 2019, con el avance de la actividad hotelera en la zona, surgió la necesidad de estar acorde a la tendencia de grandes ciudades e introducir en Bolivia el concepto de hoteles “Express”. Es así que en abril de este año, la marca abrió un nuevo emprendimiento bajo el concepto Express, que tiene que ver con un hotel principalmente funcional, de servicios reducidos, pero sin sacrificar aspectos de seguridad, calidad de la infraestructura y atención.
El Grupo Casa Grande Hoteles actualmente genera 200 empleos directos.
LA CASCADA
Nació en La Paz y a sus 58 años es una empresa ”orgullosamente boliviana”
La Cascada fue fundada el 6 de septiembre de 1965. Al principio contaba con poco personal que realizaba varias labores. Tenía una infraestructura y tecnología casi artesanal, pero con el tiempo y la buena administración, la empresa fue creciendo y tomando presencia en distintos lugares del territorio boliviano: La Cascada S.A. en el Altiplano, Cascada del Oriente en el Oriente y Cascada del Sur en el Valle. Así se creó el “Grupo Industrial Cascada”.
Adaptó su actividad para brindar mejores productos al mercado boliviano, altamente diverso, para así poder satisfacer los gustos y preferencias de todos los bolivianos. Se diversificaron los productos y las distintas líneas de gaseosas, aguas y jugos. Se sistematizó el proceso de producción con maquinaria de última tecnología para poder cubrir la demanda nacional con la más alta calidad. Actualmente se sienten orgullosos de estar a la altura e incluso superar a empresas extranjeras del rubro.
El Grupo Industrial Cascada se ha consolidado como la más importante empresa nacional de bebidas analcohólicas del país, con una imagen de reconocida calidad, seriedad y responsabilidad. Es el referente boliviano del rubro. Tiene presencia en todo el país con una importante gama de productos. Fue creada y es mantenida por capitales 100% bolivianos.
Cuenta con un área de Investigación y Desarrollo que permite innovar permanentemente la creación de nuevos productos y procesos. La Cascada cuenta con certificaciones de calidad Ibnorca en La Paz e ISO 9001 en Santa Cruz. Sus aguas están avaladas por el Colegio Médico de Bolivia.
Desarrollan campañas por el cuidado del medio ambiente y su eslogan “Orgullosamente Boliviana” representa un compromiso con el país.
DELIZIA
La empresa paceña quiere entrar con fuerza en Santa Cruz.
En 1989, nació la empresa Delizia en el garaje y la cocina de su propietario, Felipe Vera Loza, quien junto a su esposa compró una pequeña maquinaria italiana para pasteurizar y batir helados.
Fue el producto inicial. Los bolos (tubos de plástico con helados al agua en diferentes sabores) fue el producto que los disparó. A principios de los 90 costaba 30 centavos, hoy 50. “Primero tenían un proveedor, cuando éste les dijo que no iba más, mi esposa me pidió para su cumpleaños una fábrica de bolos”, recuerda el empresario. Y lo lograron. Llegaron a producir como 100 mil bolos diarios.
Entonces, surgieron, potenciados por los bolos, los productos Delizia, como el famoso helado Alfredo de canela. En 1994, “con el mismo concepto de ser un producto económico y con los niños como mercado meta, introdujimos el yogurt Chikidrink, con un costo de 50 centavos. Luego refresquitos. Yo mismo era vendedor”, relata Vera.
El empresario destaca el hito, en 1998, de la compra de un terreno de 12 mil metros en El Alto. “Ese fue un salto enorme y construimos la fábrica”. En 2001 consiguieron la franquicia de Tampico. “De 400 mil litros por mes, llevamos a vender hasta cerca de 5 millones de litros por mes. Un crecimiento de 10 veces más, en 2005 entramos al mercado de Santa Cruz con estos jugos y Chikidrink”.
Desde 2008, el hijo mayor de la pareja, Horacio, volvió de estudiar del exterior y ahí llegó el boom en la innovación. “En 2012 ingresamos en la tecnología, una inversión grande para producir nuestros helados Tentación, los conos, paletas con un método diferente de congelamiento”, cuenta Vera.
Cambiaron la forma de vender helados, de los carritos y repartidores, a instalar congeladoras en las tiendas de barrios. El ingreso de las compañías chilenas Bressler y Savory, entre 1999 y 2000, obligó a dar un salto tecnológico para competir. Hoy tienen una fábrica que produce 25 mil paletas por hora. Los chilenos se fueron y Delizia se consolidó.
Actualmente, Delizia llega a todo el país. Tiene el 65 por ciento de la venta de helados.
DROGUERÍA INTI
La apuesta de la familia Schilling crece y se diversifica
Droguería INTI S.A. cuenta con más de 87 años de experiencia con la firme misión de preservar y cuidar la salud y la vida de las personas a través de un portafolio de más de 1.300 productos y alrededor de 30 marcas farmacéuticas.
Nació en La Paz el 15 de marzo de 1936 con el nombre de Droguería Hamburgo y fue fundada por Ernesto Schilling Huhn, quien llegó a Bolivia en 1925 con la convicción de cumplir su propósito de vida de curar, sanar y ayudar a la población.
En 1947, se amplió el horizonte de la empresa a la fabricación e importación de productos farmacéuticos y se produce el cambio de nombre a Droguería INTI S.A: sol en aimara.
Comenzó con 20 trabajadores, hoy tiene más de 1.100 colaboradores, una de las plantas del sector más modernas con tecnología internacional y medicamentos que realmente forman parte del botiquín de la mayoría de las familias bolivianas.
Uno de ellos es el Mentisan, producto ícono, que se creó en 1936 y se ha constituido en el ungüento que más se ha exportado a través de las maletas de los bolivianos que salen del país. INTI fabricó a partir de los años 60 los primeros sueros con estándares y calidad alemana. En los 80 su planta en El Alto fue la primera del sector en obtener la certificación internacional de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), que garantiza la inocuidad de los medicamentos. También, INTI generó confianza en los productos “hecho en Bolivia” en una época en que los medicamentos nacionales eran rechazados y se consideraba lo importado como mejor.
Superó diversas etapas complicadas, en cuanto a lo social, económico, político y comercial. Actualmente, los productos, medicamentos y suplementos de Droguería INTI representan un 25% del mercado farmacéutico nacional y genera más de 3.000 empleos directos e indirectos. Un 50% de sus colaboradores lo integran mujeres y mantiene un programa de equidad de género y de cero violencia en contra de la mujer. INTI ha sido calificada como uno de los Mejores Lugares para Trabajar en Bolivia según Great Place to Work.
LA ESTRELLA
116 años marcados por el sabor único de sus dulces y fideos de calidad
En 1934, la fábrica fue destruida totalmente a causa de una riada de gran envergadura que llegó por lo que hoy es la avenida Montes. Poco después, y ya con un nuevo dueño, Luis Aimaretti, se instaló en la calle Inca. En 1942 La Estrella fue adquirida por Fernando López Palacios, quien se convirtió en único propietario de la empresa. A partir de 1964, se dejó de producir pan y se empezó a fabricar fideos cortados con máquinas automáticas italianas de tecnología avanzada. En 1967 el propietario enfermó y fueron sus hijos quienes asumieron la Gerencia de la empresa con responsabilidades en sus respectivas áreas, ‘profesionalizando’ la gestión.
Como resultado de este trabajo se diseñó un programa de crecimiento empresarial que empezó con la instalación y traslado de la maquinaria a un nuevo recinto en la ciudad de El Alto en 1982. Por primera vez en la historia de La Estrella se apostó por una expansión con préstamos bancarios.
En 1986 se inició la producción de Snacks cuyas marcas más conocidas son los Chizitos y las Pipocas. En cuanto al personal fabril y administrativo, hubo una ampliación considerable desde la instalación en El Alto. Esta empresa, aunque perdió todo con la riada en 1934, pudo salir adelante y hoy es un ejemplo.