Edición Impresa

Lista de invitados

Humberto Vacaflor Ganam 26/10/2020 09:44

Escucha esta nota aquí

Es mucho más complicado que hacer la lista de los invitados de una boda. En este caso, los padrinos son muchos, y de muy variados gustos.

Hay unos que quieren invitar a los jefes de Hezbolá o los herederos de Al Qaeda, y los de la tendencia contraria piden invitar al comandante del Comando sur de EEUU, dos opciones excluyentes.

Desde el lado de los islámicos, los moderados se contentarían con el canciller de Irán, Zariff, y desde el otro bando querrían que viniera Mike Pompeo, una figura equivalente.

Cuando se barajaban con nerviosismo estas opciones, llega el excesivo elogio que le hace el FMI a Luis Arce Catacora, excesivo porque dice que tuvo una muy buena gestión como ministro de Economía en un trabajo de coordinación permanente.

Aquí, el FMI está pisando arenas movedizas, porque querría decir que aprobó el proyecto de Bulo Bulo, un despropósito total, entre muchas otras joyitas.
El elogio del FMI pone al presidente entrante en un dilema mayor, que comienza por abrir dudas en la lista de los invitados.

Las opciones se inclinan hacia un lado.

Las tareas que le esperan al nuevo presidente son tan delicadas, y tan urgentes, que no puede equivocarse. Debe entregar, en cien días, todo lo que ha ofrecido en la campaña, comenzando por crear una bonanza, en lo cual él dijo ser especialista. Y, de paso, acabar con el virus chino.

La expectativa regional sobre la lista de los invitados a la ceremonia que debería realizarse en la primera quincena de noviembre va en aumento.

Algunos funcionarios han recibido el aviso de que deben dejar sus oficinas el 6 de noviembre.
El presidente argentino, Alberto Fernández, ha dicho que querría estar presente, trayendo en andas al cocalero, pero con un superbarbijo, por supuesto, para no marearse, y Nicolás Maduro también querría estar.

Sobre la presencia de Cristina Kirchner no se ha dicho palabra. Su nombre es sinónimo de corrupción.

Arce quizá deba aceptar la ayuda del FMI, pero también de China, el imperio alternativo. Y la ayuda de cualquier otro, porque deberá vérselas con la paridad cambiaria, con gasolinazos y dieselazos, con el despido de miles de empleados públicos, casi todos ellos masistas.
Lo que lleva a sospechar que este Gobierno del MAS será muy diferente del anterior.

Juan Ramón Quintana se quedará con las ganas de hacer nuevos Porvenires y nuevos hoteles Las Américas.

Cuando Arce dice que Evo Morales no estará en el Gobierno “porque estará muy ocupado con sus juicios”, ¿quiere decir que lo quiere lejos porque sabe que no ayudaría a nada o porque no quiere que su gestión se contamine de narcotráfico?