Opinión

Los micro-basurales y la alerta naranja por el dengue

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7 de marzo de 2020, 3:00 AM
7 de marzo de 2020, 3:00 AM

Luis Fernández de Córdova

Mientras la OMS califica a la actual epidemia de dengue como la “peor en la historia de las Américas”, (El Deber 5 de marzo) y se ha declarado alerta naranja (por parte de los responsables del programa dengue), la ciudad de Santa Cruz se encuentra en total indefensión con mas de 3.000 micro basurales que se constituyen en criaderos de larvas y fuentes de infección, ademas de generar malos olores, atraer roedores y todo tipo de insectos y alimañas.

Según las autoridades, poco se puede hacer ya que el problema se debe a la irresponsabilidad de “malos vecinos” que contratan carrozas tiradas por caballos para botar, (en su mayoría), escombros de construcción civil, restos de poda y llantas en desuso.

Para sancionar este “mal hábito”, los responsables indican que se está preparando una norma que permita el decomiso de las carrozas y de los animales. Así mismo señalan que actualmente se tiene una Unidad de Respuesta Inmediata que trabaja constantemente en la eliminación de la basura en espacios públicos.

Lamentablemente, como consecuencia del retiro de basura con maquinaria pesada, ademas del destrozo de veredas y calzadas, se generan pozas que al llenarse de agua con la primera lluvia, se convierten en fecundos criaderos de mosquitos, resultando el remedio peor que la enfermedad.

El problema no se acaba “únicamente” con vigilancia, multas, decomisos, ni recogiendo la basura, sino atacando el problema de fondo. El mismo que consiste en la falta de un servicio que permita a los “queridos vecinos y vecinas” deshacerse de escombros, residuos de jardinería, talas y llantas en desuso.

Es imprescindible que la Empresa Municipal de Aseo de Santa Cruz (Emacruz) encargada de normar, supervisar y planificar las operaciones de Gestión de Residuos Urbanos Municipales, encare el retiro de estos residuos, ya sea mediante la creación de puntos estratégicos de recolección para su posterior traslado al Vertedero Municipal, o mediante el recojo programado de los mencionados residuos.

Mientras se cumplan los largos trámites burocráticos y de presupuesto, para la implementación de este servicio, y para prevenir el dengue, las infecciones y demás molestias que constantemente causan los llamados micro-basurales a los “queridos vecinos y vecinas”, es urgente la vigilancia diaria, la aplicación de las multas vigentes y el recojo y limpieza permanente de estos focos que atentan contra la salud pública.

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