Escucha esta nota aquí

La pandemia ha cambiado radicalmente muchos de los procesos laborales en los que estamos inmersos en nuestro día a día y ha acelerado muchos otros. Un reciente estudio de The Adecco Group, compañía que brinda asesoría en Recursos Humanos, publicó los resultados y las tendencias de su estudio Resetting Normal 2021: Defining the New Era of Work a más de 14.800 encuestados de 25 países.

A partir de la investigación, surgieron cinco temas clave como los más relevantes para que las organizaciones los consideren en la próxima etapa normal.

En primer lugar se confirma la tendencia de que el trabajo es universalmente híbrido, pero ¿cuáles son las consecuencias para las empresas? Si bien esta tendencia ha impulsado la igualdad de oportunidades -se cree que el trabajo remoto ayuda a los padres, a las personas con capacidades diferentes y a las personas de diversos orígenes a acceder a oportunidades y mantener el trabajo- a escala mundial, un 53% de los trabajadores quiere un modelo de trabajo híbrido en el que más de la mitad de su tiempo sea trabajar de forma remota.

A su vez, los padres y las generaciones más jóvenes quieren más tiempo en la oficina que en trabajo remoto.

En segundo lugar, los trabajadores no quieren renunciar a la flexibilidad ganada, más de las tres cuartas partes quieren mantener la flexibilidad sobre su horario y piden una semana laboral más corta con un aumento de las horas del 14% en el último año.

En tercer lugar, el bienestar y la salud mental general de las personas son un problema que no discrimina edad ni género, y el agotamiento es una preocupación clave que la mitad de los líderes lucha por identificar en sus trabajadores.

Según el estudio, el 67% de los que no son gerentes dice que los líderes no cumplen con sus expectativas de controlar su bienestar mental. Además, para cuatro de cada 10 trabajadores, el agotamiento ha sido un motivo importante de preocupación en toda la fuerza laboral, y para más de la mitad de los líderes jóvenes ha sido causa de malestar.

El cuarto tema clave es que la satisfacción con el liderazgo es baja a un nivel no gerencial y las relaciones de los trabajadores, la motivación y el sentido del equipo y la cultura de la empresa se han deteriorado durante el último año. Según el estudio, los gerentes se están quedando cortos cuando se trata de establecer una buena cultura y aquellos en posiciones no gerenciales sienten el impacto. Los líderes no ven el problema: existe una gran desconexión entre las opiniones de la gerencia sobre su propio desempeño y la opinión de sus empleados.

Por último, el estudio desvela que las personas reevalúan lo que significa el trabajo para ellas.

Con la motivación y el compromiso bajos, casi dos de cada cinco encuestados están considerando cambiarse a un trabajo con opciones más flexibles, y una cuarta parte de la fuerza laboral está considerando mudarse a otro país o región.

Comentarios