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Hace 31 años fue el coordinador general de la primera Marcha Indígena (1990) por la Dignidad, Tierra y Territorio, que logró la titulación de su hogar, el Tipnis. El tata Marcial Fabricano también participó en las siguientes, de 1996, 2002 y 2012. A sus 68 años, el mojeño es vocero de la undécima marcha por el respeto a sus territorios y el freno a los avasallamientos.

Reconoce que su cuerpo no es el mismo de 1990, pero sigue fuerte; va acompañado de su esposa y sobrinos. “Si todavía respiramos es con un propósito”, dijo a una de sus compañeras de travesía, mientras almorzaba e iniciaba la entrevista.

_Van 11 marchas, casi con las mismas demandas.

No queremos una generación frustrada, por eso hacemos esto.

Ha sido un análisis de quienes participamos de la lucha de 1990, para concluir que estamos peor, no obstante que en la CPE tenemos reconocimiento a nuestros derechos. De qué sirve cuando hay total irresponsabilidad para su aplicación.

Lo del territorio, respeto a nuestra cultura, lo mismo de siempre, pero parece que a la estructura institucional del Estado no le importa, no le sirve, porque la conducción del Estado depende de su fuerza política y nosotros somos considerados minoría. No les damos voto para ganar, pero servimos para manipular.

_Bolivia ha tenido tiempo para tomar examen al discurso indígena del MAS.
La temática indígena es una dimensión, es identidad y cultura; lo del MAS es politiquería, es la búsqueda de capitalizar adherentes y militancia. Nosotros no estamos en eso.

_¿Hay posibilidad de un borrón y cuenta nueva?
No estoy seguro de eso. Si fuera un manejo político nacional, podría pensar en eso, pero la política que ha emergido en estos últimos 14 años ha sido manejada desde afuera. Lo demás ha sido simple manipulación para un diseño de política de apariencias.

_¿Hace daño el MAS a los indígenas?
Mucho. Ha tergiversado el espíritu del ser indígena. En 1990, en un Gobierno que se decía neoliberal, por lo menos nos dábamos la tarea de discutir y convencer; hoy no. Hay un Gobierno aparentemente indigenista que se las sabe todas como estrategia para manipular a los indígenas.

_¿Por qué tanta división en los pueblos indígenas?
Se nos ha dividido, el partido de Gobierno entró a manipular, a potenciarse políticamente y a vivir a costa de eso.

El problema no es interno, es una tesis dirigida desde fuera y tienen que cumplir mandatos, por eso se agarra al indígena, se lo teoriza y se lo aprovecha, se lo hace servil, eso es lo más triste.

_¿Los dividen con ideología o con plata?
En primer lugar ideología, para eso hubo dinero suficiente para hacer talleres y más talleres.

Tampoco se puede ocultar que hay plata de por medio, caso contrario nadie se prestaría; entonces, quienes aceptaron, servirán para prostituir a nuestra cultura, porque hablan a nombre de identidad, que es lo más grave, por eso decidimos aceptar este reto.

_Mientras marchan, notificaron a indígenas que creen que defienden su territorio.
Ese mismo Estado que reconoce nuestro derecho está promoviendo desestabilizaciones, vulneraciones de derechos que son constitucionales; comienza a desmontar nuestras conquistas. Y los gobiernos de estos últimos tiempos, especialmente de la línea del MAS, concretamente empiezan a abusar del discurso, más indigenista que indígena. ¿Qué quiere el Gobierno, exterminarnos? El Gobierno del MAS persigue a quienes piensan distinto.

_¿Cree que podrían provocarlos para perseguirlos?
De lejos puede entenderse así, pero nosotros decimos: “Dios nos ayudará a que no caigamos en eso”.

Más allá de la incertidumbre tenemos nuestra fe firme en que no nos prestaremos a eso, tenemos a Bolivia por testigo de nuestra manera de reivindicar derechos. Y hoy, a esa comunidad internacional que ha sido sorprendida en su buena fe para apoyar las políticas de Bolivia, porque se habla de defensa de derechos humanos, del medio ambiente, áreas protegidas, etc., nosotros le aseguramos que más bien se están destruyendo los recursos naturales, y con esa destrucción permanente pretenden despojarnos a los que habitamos esas áreas.

_Ya se cambió el Plan de Uso del Suelo (PLUS) de Beni y se preparaba una ley de suelos para Santa Cruz ¿Tienen que ver con esa destrucción?
En Beni aprovecharon para aprobar una ley departamental en manos de un gobernador indígena, ni bien fue posesionado, fue el nuevo PLUS, pero están comprometiendo tierras comunitarias nuestras.

Hablan de protección de medio ambiente, pero hay más incendios, y sin embargo, por una ley municipal los indígenas estamos prohibidos de hacer fogatas en San Juan, que para nosotros era toda una ceremonia espiritual, ya que el fuego y el agua nos hacen renovar la vida. Por qué hasta ahora no controlan las quemas, quién dice algo de eso, desde junio arden las áreas protegidas, es una total incoherencia lo que sucede en las estructuras del Estado boliviano.

_¿Se usa justicia ordinaria o indígena según convenga?
Es triste que el Estado no da la oportunidad de que el mundo indígena se desarrolle para consolidar derechos reconocidos constitucionalmente.

Hemos tomado la firme decisión de esta marcha porque no está vigente la jurisdicción indígena, vía la CPE, se ha tergiversado el espíritu de la aplicación de la norma nuestra. A mí me han pelado la espalda, lo hizo el MAS en su primera etapa de Gobierno, usando a mis propios hermanos dirigentes para simular la participación indígena, usando nuestra estructura orgánica, y nuestro propio territorio, para decir que ahí fue castigado Marcial Fabricano, y eso es un total abuso. No tiene nada que ver con nuestro mundo de justicia indígena o comunitaria, se la usa para abusar, vengarse, amedrentar.

Confiamos en que con la participación de todos los sectores sociales podamos construir normas y buena convivencia, es posible comprometernos a eso.

_No solo marcha el Oriente, está Conamaq.

Hemos querido ser muy cuidadosos para que no haya un mínimo de argumentos para fines acusatorios de manipulación ideológica, étnica, cultural. Los de Conamaq también están descuartizados.

Al final, las regiones andinas y las amazónicas tenemos los mismos intereses, necesidades, es el trato que nos dio el Estado.

_Unos exaltan el camba vs. colla, otros proponen la unidad desde lo ambiental
No es colla versus camba, hay un manejo de una politiquería exageradamente odiadora de lo camba, de lo oriental. No sé si es una cuestión de envidia, hay mucha codicia con las características naturales y ambientales de nuestro mundo, verdadera riqueza, pero la región andina también tiene su propia riqueza.

Con el discurso de que todos los bolivianos somos iguales ante la ley nos han metido en una sola bolsa, sin considerar nuestras diferencias, que son bien definidas. No es que seamos agua y aceite, tiene que primar la sabiduría de la unidad, pero lo que sí debe acabar son quienes viven generando conflictos, hay muchos que viven de eso, lo hacen cuestión política.

_¿Las ONG también capitalizaron esos conflictos?
Sin duda, aunque con excepciones. Han hecho mucho daño al mundo indígena, guardando esas excepciones, no han sido sinceras para decir con quién estaban, si con nosotros o con lo político. Y con toda humildad decimos que se ha confirmado la experiencia de este último régimen largo de Gobierno, porque después del proceso orgánico y de reivindicación de pueblos indígenas de los 90 hacia adelante, nosotros los indígenas fuimos una suerte de moda para ser ayudados por montones de ONG, con una sola organización indígena había hasta diez ONG buscando qué hacer.

Nosotros tontos creímos en sus discursos, ya a lo mejor seríamos licenciados, pero resulta que seguimos siendo lo mismo, pasamos de moda cuando se constituyó el perfil político del MAS y todos esos directores de las ONG se capitalizaron, se potenciaron sobre el apoyo a lo indígena, funcionalmente. Cuando surgió el MAS fue con el apoyo de ellos, de estos funcionales de las ONG que fueron a parar a cargos de diputados, senadores, viceministros, ministros, y elay, nosotros mirando y peor que antes.

_Se sabe menos del mundo indígena de Beni.
No sé cuál de estas características de despojo es más grave en Beni. Tipnis, un territorio indígena que nació con más de 1.266.000 ha, en un área de parque nacional

En el proceso de saneamiento para titulación, lo que se llamó el proceso de confirmación de que teníamos las 1.266.000 ha, demandamos 5.000 metros en toda la franja de los límites naturales como son el Isiboro y el Sécure, para zona de amortiguación. Entonces, lo que debió titularse, tendría que resultarnos en más, pero cómo es el engaño, que no quedaron ni las 1.266.000 ha, más bien se nos cercenaron casi 200 mil ha para cumplir promesas electorales a los cocaleros, se subdividió el Tipnis para su titulación en siete polígonos, se saneó por polígonos, 1, 2, 6, 7, y de manera premeditada se reservó el 7, el más grande, para la colonización en un territorio que, según la CPE, es inalienable, imprescriptible, inembargable, indivisible. Y no me voy a cansar de decir que nos mintieron y engañaron. Para qué sirve la CPE, si lo que dice textualmente es diferente a lo que se hace. Nos avasallaron culturalmente, o de dónde sale el uso de la coca.

_¿Cuál es el fin último de esto, dar tierra, ampliar la coca?
Ambas cosas porque por un lado el Gobierno les consolida lo que tiene comprometido a ellos como productores, la ampliación de su territorio de cultivo de coca. Pero por otro lado están el narcotráfico, la producción del veneno, de la cocaína.

_¿Hay fábricas de droga dentro del Tipnis?
Es de eso que se está hablando, no se produciría cocaína si no hubiera fábricas.

_¿Corren peligro ustedes por culpa del narco?
Culturalmente sí, pero es un conjunto de cosas las que sufrimos. Orgánicamente algunas de las comunidades muy vecinas a las zonas rojas del narcotráfico están totalmente amenazadas, los hijos de las comunidades originarias, gente joven, es contratada para esa actividad. Están sirviendo de protección para eso, es más, ya no permiten que los comunarios que forman parte de nuestra estructura orgánica puedan ir a visitar o hablar de la defensa de nuestro territorio, prohíben el ingreso.

Hay controles, hemos sido violentados, comisiones que han ido a esa zona son amenazadas. Estamos ingresando a esta etapa de pérdida de los valores familiares, comunitarios, y no nos hace bien.

_¿Se da cuenta el país de la gravedad del narcotráfico?
Me cuesta mucho saber en qué piensa el país como tal, pero no es que no sepa que estamos emboscados por una política que sustenta la protección de lo ilícito, y esto es fuerte.

No sé qué tipo de sociedad puede ser muy tolerante, permisiva. Cada vez que pienso en esto encuentro raro lo que ocurre en Bolivia, tantos discursos políticos que hablan del soberano, pero cómo juega su rol ese soberano, dónde pone su autoridad, cuándo. Solo veo que actúa en época electoral, hay un vacío en la estructura política de control para que las instancias de Estado cumplan a cabalidad con su rol y competencia.

Este pueblo, este soberano, está enfermo de gravedad, y los que deberían darle sanidad solo le ponen anestesia porque les conviene tenernos a los bolivianos adormecidos. Tiene que llegar el momento en que reaccionemos de forma positiva y sana.

_¿Le preocupa el paso de la marcha por San Julián?
Para qué vamos a decir que no, pero emitimos mensajes para abrir confianza y a lo mejor eso va surtiendo sus propios efectos en el marco de lo racional. Somos tranquilos y felices de que se entienda lo que hacemos.

_El 25 de septiembre se cumplen 10 años de la represión de Chaparina.
Hay gente con secuelas y no existe justicia. Me duele, son cosas de las que abusa el Estado, que tiene una deuda histórica con nosotros los pueblos; este es un problema que vamos a subsanar nosotros los indígenas, pero debería ser interés de todos los bolivianos que las cosas se recompongan, es cuestión de entrar en razón de que tenemos derecho de vivir dignamente. Eso pienso como Marcial Fabricano.

_No tiene cargo, y le dicen Tata Marcial...

Así nos expresamos nosotros para maximizar el respeto que se tiene a las personas. Tenemos a un Tata supremo, Dios, nuestro creador, es nuestro todo en los cielos. Acá en la tierra tenemos autoridades, esos también son nuestros tatas.

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