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El consejo de las iglesias cristianas tiene una sola voz ante la unión civil entre personas del mismo sexo: el rechazo. Sin embargo, el papa Francisco abrió el debate dentro de la Iglesia católica hace un tiempo, y señaló que si aceptan al señor y tienen buena voluntad, “¿quién soy yo para juzgarlos”.

El máximo representante del Consejo Nacional Cristiano (CNC), que agrupa a las iglesias evangélicas del país, Luis Aruquipa, rechazó e reconocimiento de la unión libre de parejas del mismo sexo y aseguran que esta validación vulnera la Constitución Política del Estado (CPE) y las leyes, reportó el portal Éxito Noticias.

El consejo solicitó una audiencia con el Gobierno y con la Asamblea Legislativa Plurinacional para dar a conocer su postura sobre este tema.

“Tomamos conocimiento de una lamentable situación que se dio con la validación de una unión libre de personas del mismo sexo de parte del Sereci”, refiriéndose a la unión de David Aruquipa y Guido Aramayo.

“Nos mantendremos firmes en la inconstitucionalidad de cualquier disposición que atente contra la familia en sentido que es la propia CPE que dispone que el matrimonio se establece entre hombre y mujer por vínculos jurídicos”

Para la Iglesia católica, “el matrimonio se basa en la complementariedad sexual y hace posible el amor mutuo entre esposo y esposa. En ninguna otra relación humana puede adjudicarse ese propósito y cumplirlo”, sostuvo el monseñor Sergio Gualberti, durante una homilía en Santa Cruz.

Sin embargo, el octubre se dio a conocer que el papa Francisco, en documental, otorga un abierto apoyo a las uniones del mismo sexo levantando el polvo acumulado de años de condena de la Iglesia católica a la comunidad LGBT. El papa Francisco dijo: “Los homosexuales tienen derecho a estar en una familia. Son hijos de Dios y tienen derecho a una familia”.

Algunos expertos piensan que se trata de la declaración más contundente del papa sobre el asunto de las uniones del mismo sexo. Cuando Jorge Bergoglio fue arzobispo de Buenos Aires apoyó las uniones civiles en Argentina como una alternativa a los matrimonios del mismo sexo y, como papa, se ha referido varias veces a temas LGBT. Uno de los momentos decisivos, cuando todo el mundo lo volteó a ver, sucedió en julio de 2013. La prensa le preguntó sobre los sacerdotes gay en un intercambio informal. Francisco dijo: “Si aceptan al Señor y tienen buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlos?”.

Mientras tanto, el sector más conservador de la Iglesia de Roma salió al paso y aseguró que el papa fue malinterpretadoOtras fuentes optaron por la prudencia. El monseñor Jesús Juárez señaló que estaba en Tarija y solicitó que se lo llame en otro momento para dar su opinión.

La decisión fue celebrada por la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgénero e Intersexuales (LGTBI) de Bolivia y organismos internacionales.

Este medio intentó conocer la opinión de la activista María Galindo, líder de Mujeres Creando, pero no pudo ubicarla porque no contestó el celular. En las redes sociales se desató el debate.

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