27 de noviembre de 2023, 4:00 AM
27 de noviembre de 2023, 4:00 AM


“Misión cumplida”, parece ser el grito de satisfacción de la oposición debido a que el sabotaje sistemático y constante realizado en la Asamblea Legislativa ya tiene su primer fruto, ya que la calificadora de riesgo Standard & Poors redujo la calificación a Bolivia, con base en dos aspectos principales.

En el aspecto financiero, la mencionada entidad hace prevalecer que el margen de maniobra del gobierno es muy limitado, respecto a su capacidad de asegurar el acceso oportuno al financiamiento externo (crédito externo). Recordemos cómo los asambleístas opositores no aprueban normativa legal para poder acceder a estos créditos, bajo el pretexto de que dicho crédito estaría destinado al gasto corriente y con esto se incrementaría el déficit fiscal. El argumento de esta falsedad se desmorona por si solo debido a que las únicas entidades que otorgan créditos para gasto corriente son el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Mundial (BM) entidades que no comulgan con el modelo económico aplicado en nuestro país.

Los créditos “bloqueados” en la Asamblea legislativa son aquellos destinados a proyectos de inversión, otorgados por entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos de cooperación internacional; sin embargo, esta “irracionalidad” de lo oposición no es analizada por la calificadora de riesgo; para ellos, la no aprobación de las leyes de acceso al crédito deberían tener temas técnico financiero y ni se imaginan que la oposición solo tiene afanes electorales de perjudicar al gobierno en lo económico sin medir las consecuencias para la población.

Otro aspecto importante es el rechazo a las modificaciones presupuestarias al PGE 2023, trámite que duro casi tres meses cuando se tenía emergencias por los desastres naturales como sequías, incendios y otros, este bloqueo de asambleístas en leyes económicas tiene sus consecuencias negativas que afectan al desarrollo normal del país, aspecto que ya fue detectado por organismos internacionales como la Standard & Poors, las cuales emiten su criterio negativo con la respectiva reducción de la credibilidad del país.

Bolivia, es el único país donde la oposición política, ataca a la economía del país para tratar de generar crisis económica y de este modo se genere convulsión social, para que en un futuro próximo aparezcan como los “salvadores” o héroes políticos; mientras, en la mayoría de los países se unen extremos (izquierda y derecha), opositores y oficialistas, empresarios y obreros para tratar que la crisis económica internacional afecte menos a sus países, aplicando medidas coordinadas y cediendo en sus intereses, lamentablemente en Bolivia no ocurre eso y se ataca a la economía de forma despiadada.

Los intereses y las ideas políticas se deben discutir políticamente, estas ideas e intereses de ninguna manera debería interferir en el accionar económico, ya que cuando los asambleístas y los partidos políticos pierden una discusión política, solo pierde ese partido o esos asambleístas, pero cuando pierde la economía no hay un ganador pierde todo el país, con consecuencias funestas sobre todo en sectores sociales más desposeídos.

Cuando los intereses políticos se mezcla con lo económico, se tiene irracionalidades como las que vimos y seguramente seguiremos viendo en nuestra Asamblea Legislativa.