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Siempre inquieta. Ama la música desde que escuchó los primeros acordes y aprendió a hablar cantando, a los siete años concursó en un programa de canto a escala nacional en TV y representó a Chuquisaca, fue la favorita del público y estuvo entre los finalistas. No ganó, pero para ella fue como alcanzar las estrellas a tan corta edad, lo que la hizo decidirse a seguir con el canto.

Con esa perspectiva y misión de vida encaminó sus pasos. Aprendió a bailar chacarera y todos los ritmos de la región chaqueña. Canta temas del folclore nacional de todos los departamentos, pero el primer brincao lo interpretó en la Fiesta Grande de los cruceños de este año, el tema es Ponete la casaca, como un homenaje a la tierra que la cobija.

Acaba de estrenar Diabla, una pieza con mucho simbolismo, que el compositor César Espada creó para ella exclusivamente; en esos acordes delata su personalidad en todo su esplendor, por la decisión, aplomo y fortaleza con la que conduce sus pasos, esta joven, que apenas ronda los 23 años.

 _Hay dos nuevos temas en el aire. Contanos de ellos.
Ponete la casaca es un sencillo para disfrutar de un lindo brincao. Tiene la letra de Alfonso Moreno Gil y la música de Jorge Suárez. Lo presentamos a fines de enero.

Antes ya presenté Diabla, mi cuarto disco, denominado así por la chacarera homónima que habla de una mujer empoderada y con una sólida autoestima para no caer en las redes de ningún charlatán. La escribió el compositor César Espada, mi mentor, a quien ahora llamo abuelo. El productor musical es Álvaro Vargas.

 _¿Desde entonces sos la diabla?
La letra de la chacarera es así: Dicen que soy una diabla destrozando corazones, soy libre como las aves, conmigo no te ilusiones.

Si quieren hablar de amores, yo pongo las condiciones, yo puedo andar con quien sea, pero no admito traiciones. A bailar la chacarera el baile de mis amores, mucha mujer donde sea, yo soy del chaco señores. Es verdad que elijo amores y que sobra quien me quiera, tengo espíritu rebelde no me junto con cualquiera… Los cuentos y las mentiras están en boca de los hombres, que se los crea su abuela, yo soy quien da las lecciones... Chaqueña de pura cepa me gusta decir verdades y a quien le toque ese guante, que se lo chante y que aguante.

Si César Espada la compuso con esas palabras, es porque vio eso en mí. Soy una diabla. (risas).

 _¿Quién te apoya en la travesía?
Mi madre, María Luisa Barja de Herrera, por siempre. Desde chiquita, ella me llevaba a todos lados para que pase clases de canto, viajábamos hasta aquí, desde Muyupampa, pero al cumplir 15 años ya me vine del todo, a estudiar y seguir con mi sueño de cantar. Mi padre Germán Herrera y mis hermanos, son mis principales fans.

Cuando llegué a Santa Cruz hice contacto con don Cesar Espada y él me dijo que le gustaba el folclore que yo interpretaba, pero que me mostraría otros ritmos. Así fue que escribió una bachata para mí. El tema se llama Prohibido. Él me encaminó en este arte.

Está también don Alfonso Moreno, como compositor; don Ernesto Ferrante, como diseñador y productor. Y muchas personas que de una u otra forma me ayudan para que yo alcance mi sueño.

 _¿Por qué te gusta el folclore?
A los ocho años grabé mi primer disco con Huascar Aparicio, un compositor chuquisaqueño que me mostró lo bonito de cantar temas del folclore nacional.

Luego hice un disco de música pop, pero volví a lo nuestro y ven que Diabla es una chacarera, es lo que me gusta, pero no me cierro a nada. He crecido escuchando rancheras, los mexicanos Jorge Negrete y Pedro Infante, eran seguidos por mi padre y yo cantaba como ellos.

 _¿Qué otros artistas son tus referentes en la música?
De Rocío Durcal, me encantaba su personalidad y la actriz María Félix “La Doña”, por ser una mujer empoderada en el siglo pasado. Ambas ya no están, pero dejaron huellas imborrables.

Me gusta Soledad Pastoriti, Sergio Galleguillo, el Chaqueño Palavecino y los Nocheros. Ven, soy chaqueña y a mucha honra.

¿Los reinados ya pasaron?
Mi hermana mayor fue Miss Chuquisaca y por ello mi madre me motivó a candidatear en el Miss Muyupampa, gané y después de un tiempito la gente de la Alcaldía de mi pueblo me invitó a representarlos en Sucre.

Me pareció un reto, me mudé a Sucre por un mes para prepararme y a pesar de mis 1.62 m. gané; luego vine a representar a mi departamento en el Miss Bolivia 2015. Fue una experiencia bella, pero lo que yo quería era cantar, porque la música es y siempre será mi prioridad. Eso es lo que hago.

 _¿Seguís estudiando en la U?
Estoy estudiando comunicación audiovisual en Diakonía.

Acabo de volver de México, me invitaron a cantar y regresaré en junio otra vez a ese país.

Estoy haciendo lo que me gusta, me preparo y le pongo ganas. La competencia que tengo día a día es conmigo misma, de ser mejor persona. Esa es la estrategia para lograr mis metas.