Opinión

Navidad y el sufrimiento mental

El Deber logo
24 de diciembre de 2019, 3:00 AM
24 de diciembre de 2019, 3:00 AM

Por: Iracema Justiniano Silva

Navidad tiene un sentido religioso para algunos, para otros, simplemente una fecha festiva, para compartir una comida y pasar el tiempo con los que quieren, y para algunos otros, un día sin más. Sin embargo, Navidad y el próximo año nuevo, pueden ser generadores de sufrimiento psíquico.

En Navidad, todo es más intenso, la música, las luces, el tráfico y las multitudes. La persona con un trastorno de ansiedad, pueden angustiarle las fiestas y reuniones de la época, por lo que los síntomas pueden aumentar en estos días. Con tantas cosas a su alrededor, es probable que sienta ansiedad por una variedad de problemas, lo que significa que no puede relajarse. También pueden crear expectativas acerca de las demás personas y luego verse desilusionados. Respire cada que se sienta ansioso, inhale y exhale, lenta y profundamente, puede ayudarle a reducir los sentimientos de ansiedad y tratar de preguntarse a sí mismo acerca de sus preocupaciones, ¿es un hecho lo que me preocupa? o solo está en mis pensamientos.

La sociedad nos hace ver la Navidad como un momento de alegría y fiesta. Pero para las personas que luchan contra la depresión, el recordatorio constante de que tienes que ser feliz puede hacerle sentir mal. La Depresión, que incluye la tristeza intensa, sentimientos de culpa e inutilidad, además de desesperanza, suelen ser difíciles de sobrellevar cuando todos parecen estar subidos en el tren de la felicidad, y puede hacer que se aíslen de las reuniones de la época, lo cual puede ser peor en estas temporadas llenas de visitas y reuniones familiares. Lo importante es que durante estas fiestas de fin de año se sientan bien consigo mismos. Hablar con alguien de confianza acerca de sus preocupaciones puede ayudar a disminuir la carga, recuerde que el primer paso para sanar es hablar y darse la oportunidad de compartir con quienes ustedes se sienten mejor.

Adicional a la temporada, no podemos negar que una de las principales características de estas fiestas es el alcohol, presente para las confraternizaciones y reuniones sociales, ya sea de trabajo o familiares, y el año nuevo, ¡infaltable! Lo que puede comenzar como una sola copa, se convierte en embriaguez, en estos casos, si usted tiene un problema con el alcohol, intente pasar la mayor parte de su tiempo con amigos y familiares que lo aprecian y sabe que evitarían o al menos intentarían evitar que usted se intoxique, además de tener una salida para esos momentos incómodos de insistentes persuasiones para beber un poco más y saber retirarse en el momento clave.

Durante el periodo de la pre navidad y el próximo año nuevo, las personas ocupan una buena parte de su tiempo buscando regalos, pensando en qué comprar para la familia y amigos. Lo cierto es que no todos tienen la posibilidad de realizar esas compras, o tal vez lo hacen de igual manera, pero en la medida de sus posibilidades, incluso más allá de ellas, cargando con las deudas económicas que ello implica, o bien pasar por la frustración de no poder comprar aquello que querían para sí mismo o para los demás, como el regalo para sus hijos por ejemplo y luego cargar con el sentimiento de culpa, “no le compré lo que quería”. Al fin de cuentas si solo simplificamos la Navidad para regalar y dar regalos…somos una sociedad consumista. No es mentira que es una excelente época para el comercio, numerosas propagandas seducen a los afanados compradores, con todo tipo de productos y por qué no, a los “shopaholic” o adictos a las compras. ¿Pero, qué pasa si no hay ese regalo?

Por último, la aparente perfecta felicidad de las redes sociales, hace que algunas personas quieran tener una igual o mayor felicidad que los otros y también afecta a algunas personas. Desconectémonos por unas horas y disfrutemos de los momentos, sin compararnos.

Lo más rescatable de las fiestas de fin de año, es el hecho de reunirse y compartir con sus semejantes, incluso con los que durante todo el año se encontraba roto el vínculo social, en estas fiestas se mueven muchos sentimientos.

En esta Navidad regalemos una sonrisa a alguien, preguntemos cómo se sienten a nuestros hijos, pasemos un lindo rato juntos, tengamos largas charlas con nuestros amigos.

Coleccionemos momentos y no cosas, compartir es Salud Mental.



Tags