14 de octubre de 2022, 4:00 AM
14 de octubre de 2022, 4:00 AM


Con mucho interés, todos los años en este mes de octubre, espero que el Fondo Monetario Internacional (FMI) lance al público su informe y pronóstico de la economía mundial. Y este octubre no fue diferente. Este martes pasado, el FMI dio a conocer sus nuevas proyecciones económicas. 

A nivel global se prevé que la economía crezca 3,2% en 2022, mientras que para 2023 el crecimiento sería de 2,7%, disminuyendo un 0,3 %. El informe indica que en los países desarrollados, las proyecciones apuntan a un aumento de 3,7% para ambos periodos, lo que, contrario a lo realizado con las naciones más grandes, representa una leve mejoría en las cifras. 

En cuanto a América Latina y el Caribe, el repunte sería de 3,5% a 1,7%, es decir una caída del crecimiento, mientras que en las de Asia sería de 4,4% a 4,9%, que obviamente crecería, donde India tendría un crecimiento de casi 7% y en Europa de 0% a 0,6%.con un leve crecimiento.

Según lo determina el documento publicado por el organismo, las economías desarrolladas crecerían 2,4% este año y 1,1% el siguiente, lo que evidencia un descenso de 0,1% y 0,3%, respectivamente, frente a lo que se tenía presupuestado en el séptimos mes del año. Para el caso de Estados Unidos, la tasa al cierre del año en curso se expandiría solo 1,6% en 2022 y 1% en 2023.

La eurozona ascendería 3,1% y 0,5%, respectivamente. Los países que tendrían un mejor comportamiento son España (4,3%), Reino Unido (3,6%), Canadá (3,3%) e Italia (3,2%).

Según Pierre-Olivier Gourinchas, consejero económico y director del Departamento de Estudio del FMI, los choques de este año reabrirán las heridas económicas que solo se curaron parcialmente después de la pandemia. “En resumen, lo peor está por llegar y, para muchos, 2023 se sentirá como una recesión”, sin duda que será una recesión con esos números y con esas expectativas .

El fondo considera que, en casi todas partes, el rápido aumento de los precios, especialmente de los alimentos y la energía, está causando graves dificultades a los hogares, en particular a los pobres. A pesar de la desaceleración económica, las presiones inflacionarias en todo el planeta están siendo más amplias y persistentes de lo previsto, por lo que se espera que la inflación mundial alcance un máximo de 9,5% en 2023.

De hecho, los precios al consumidor se están ampliando más allá de los alimentos y la energía. La inflación subyacente mundial pasó de una tasa mensual anualizada de 4,2% a finales de 2021 a 6,7% en julio de 2022. Los riesgos a la baja para las perspectivas siguen siendo elevados, mientras que los compromisos políticos para hacer frente a la crisis del costo de la vida y de la canasta familiar se han vuelto más difíciles.

Entre los elementos que destaca el informe se encuentra el hecho de que el riesgo de descalibración de la política monetaria, fiscal o financiera haya aumentado considerablemente en medio de una gran incertidumbre y de una creciente fragilidad. Además, las condiciones financieras mundiales podrían deteriorarse y el dólar fortalecerse aún más en caso de que estallen las turbulencias en los mercados financieros, empujando a los inversores hacia activos seguros. Esto aumentaría considerablemente las presiones inflacionarias y las fragilidades financieras en el resto del mundo, especialmente en los mercados emergentes y las economías en desarrollo.

La inflación podría, una vez más, resultar más persistente, sobre todo si los mercados laborales siguen siendo extremadamente estrechos. Por último, la guerra en Ucrania sigue haciendo estragos y una nueva escalada puede agravar la crisis energética.

Gourinchas finaliza su informe indicando: “Nuestras últimas perspectivas también evalúan los riesgos en torno a nuestras proyecciones de referencia. Estimamos que existe aproximadamente una probabilidad entre cuatro de que el crecimiento mundial del próximo año pueda caer por debajo del nivel históricamente bajo de 2%. Si muchos de los riesgos se materializan, el crecimiento mundial descendería a 1% con una renta per cápita casi estancada en 2023. Según nuestros cálculos, la probabilidad de un resultado tan adverso, o peor, es de 10% a 15%”. 

Ojala el gabinete económico de nuestro país, la Cepal, el Cedla y los otros organismos económicos latinoamericanos tomen en serio este informe y preparen las medidas económicas que contengan la recesión e inflación que se avecina.

Tags