Escucha esta nota aquí

Las Fuerzas Armadas y la Policía se replegaron en el vigésimo día de protestas y aumenta la tensión en las calles del país. En un intento por desinflar la crisis social, el entonces presidente Evo Morales ofreció una conferencia de prensa en la que convocó a los candidatos presidenciales a un diálogo para celebrar una segunda vuelta electoral, pero al mismo tiempo convocó a los sectores afines al MAS a que se movilicen a defender la democracia.

Morales apareció sin escolta militar en el hangar Presidencial de El Alto, lugar escogido para ofrecer su conferencia de prensa. Solo estuvo acompañado por el entonces vicepresidente Álvaro García Linera y el canciller Diego Pary. Ese mismo 9 de noviembre los candidatos opositores Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, y Óscar Ortiz, de Bolivia Dice No, rechazaron la convocatoria del mandatario. Chi Hyun Chung (PDC) condicionó su participación a la presencia de un líder cívico por departamento y de abogados constitucionalistas.

Posteriormente, el comandante general de las Fuerzas Armadas, William Kalimán, anunció que los militares no saldrán de los cuarteles, dejando las calles vacías ante el amotinamiento de la Policía, porque la crisis política debe resolverse entre políticos. Ante la ausencia de las fuerzas del orden en las calles, la entonces presidenta del Senado, Adriana Salvatierra (MAS), llamó a los uniformados al diálogo y a la pacificación del país. 

Por su lado, Carlos Mesa pidió, a través de un comunicado, que se evitara la violencia, aunque aseguraba que el Gobierno “se está condenando a sí mismo a una salida desastrosa” y proclamaba irreversible el triunfo democrático.

Ese mismo día, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, se fotografiaba en La Paz con un dirigente indígena y aclaraba que su liderazgo no proclamaba ni el racismo ni el separatismo, como insistían los miembros del Gobierno y los militantes del MAS. Por su lado, Marco Antonio Pumari, máximo representante del Comité Cívico Potosinista, anunciaba la llegada a La Paz de más de 2.500 mineros potosinos para exigir la renuncia de Evo Morales.

Enfrentamientos y renuncias

Se produjeron enfrentamientos en las localidades de Caracollo (Oruro) y Vila Vila (La Paz) entre los campesinos y mineros afines al MAS contra los integrantes de los comités cívicos del sur, estudiantes universitarios. Por causa de la refriega, 32 personas resultaron heridas y otras dos desaparecidas.

Por causa de estos hechos fue atacada e incendiada la vivienda de Víctor Hugo Vásquez, gobernador de Oruro, quien fue responsabilizado por estos hechos.

Horas antes, autoridades departamentales y municipales potosinas presentaron sus renuncias. El primero fue el gobernador Juan Carlos Cejas (MAS). El siguiente en abandonar sus funciones fue Williams Cervantes, alcalde de Potosí, que enfrentó una multitudinaria concentración en los alrededores del edificio municipal que exigía que firme su renuncia.

Comentarios