Opinión

Ojalá se viralicen las propuestas

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18 de diciembre de 2019, 3:00 AM
18 de diciembre de 2019, 3:00 AM

Vania Sandoval

En tiempos donde priman noticias falsas ¿Será posible mejorar la calidad de la información sobre elecciones? Es sabido que durante el proceso electoral las campañas y las encuestas generan gran interés de la ciudadanía y de la prensa. La información sobre elecciones ocupa un privilegiado lugar en los medios de información, y la agenda política prima sobre otros temas también relevantes. Sin embargo, gran parte de la información que circula en las redes sociales no es información periodística. Es información anónima. No tiene origen conocido. Y sin embargo, dependiendo del contenido en muchos casos sensacionalista, se viraliza. Y en algunos casos genera distorsiones, impone agenda, puede generar incluso acciones de violencia.

Además de las noticias falsas, se difunden masivamente informaciones que se basan en declaraciones contra otros candidatos sobre aspectos de su campaña, lo que se conoce como guerra sucia. El estilo habitual es “qué contesta usted al candidato X que dijo que usted había hecho un comentario sobre Y”. Las respuestas a declaraciones de ida y vuelta nutren las informaciones en algunos medios. Son el modelo más importante para cierta prensa. Sin desconocer que hay temas importantes que ponen a prueba la credibilidad de los candidatos y que debe conocer la ciudadanía, es necesario contar con informaciones sobre las elecciones que trasciendan las declaraciones de los candidatos en relación a tres o cuatro tópicos. Es necesario, en síntesis, hablar de propuestas, de gestión pública, de planes concretos para gobernar en las distintas áreas que implica un Gobierno.

Durante los últimos 15 años, antes de ser candidata por Comunidad Ciudadana en las pasadas elecciones, realicé investigaciones sobre medios, conflictividad, democracia. Y en las investigaciones realizadas sobre temática electoral (hasta los comicios del 2014) resultaba abrumadoramente claro que el interés de agenda política y la agenda de ciertos medios se centró en las campañas y no en las propuestas. Más importó mostrar cómo los candidatos se denigran el uno al otro. Debo decir que mi impresión en la pasada campaña no difiere mucho de lo encontrado en dichos trabajos académicos.

Es conocido que entre las distintas líneas de marketing político hay las que aconsejan repetir dos o tres temas y no dar lugar a debates, sino a ‘slogans’. Es el paraíso de algunos internautas y ciertos medios. Sin embargo, considero que hoy en Bolivia, en el actual escenario político, es urgente hablar de gestión pública, de cómo lograr transparentar las acciones de Gobierno, de una ruta para promover la equidad entre hombres y mujeres, de un camino para fortalecer la democracia con separación real de poderes. ¿Será demasiado pedir que los actores políticos, mediáticos y ciudadanos (entiéndase también quienes influyen en las redes) decidan hablar de temas que construyen ciudadanía, democracia, bien común, como cada uno lo entienda?

Es necesario debatir. Escuchemos a los candidatos. Lo que tienen que ofrecerle a Bolivia. Escuchemos lo que pretenden hacer con los recursos de todos más allá de hablar de un discurso o una reunión. Hago votos porque en las nuevas elecciones existan programas en los medios y debates donde los candidatos puedan hablar -más de un minuto- de sus propuestas. Ojalá los renovados medios estatales faciliten estos espacios.

El desafío está en permear también las redes sociales con reflexiones sobre la forma de resolver los temas que más nos convocan. Los temas que nos tuvieron en las calles y hoy nos tienen en las pantallas interpelando al futuro común, entendiendo que hoy estamos en otro momento y necesitamos otra agenda política y por ende, otra agenda mediática.



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