Opinión

¡Ortografía!

4 de febrero de 2021, 5:00 AM
4 de febrero de 2021, 5:00 AM

¿Usted cree que el titular de este artículo hubiera salido mejor si lo escribía sin la apertura del signo de exclamación? Veamos: “Ortografía!”. No. No sale mejor, porque está mal escrito.

En el idioma español, que es el que usamos oficialmente los bolivianos, los signos de exclamación e interrogación son dobles; es decir, tienen apertura y cierre, pero, aunque parezca difícil de creer cada vez son más, millones, las personas que creen que no importa porque, por una parte, aseguran que los signos de apertura no aparecen en la mayoría de los teclados de celulares y, por otra, aseguran que “es lo mismo”.

Pero no es lo mismo. En español, los silencios cuentan tanto como los sonidos, y ayudan a construir las oraciones. Un silencio corto no es lo mismo que uno largo y por eso es que existen los signos de puntuación.

Cuando leemos una oración en español y aparece la apertura de un signo de interrogación o exclamación, el código de lectura nos está avisando que más adelante deberemos modificar el tono de una frase, ya sea para exclamar o preguntar. ¡Por eso estos signos son dobles! ¿Se entiende?

El problema es que la gente no lo cree importante y hasta una colega periodista, muy competente y de fama nacional, me dijo hace poco que no había que complicarse tanto con las aperturas de estos signos, que ni están en el teclado. Le dije que presionara las teclas de los de cierre un poco tiempo más de lo normal y vería cómo aparecen… ¡Problema resuelto!

Pero el problema del problema es que cada vez somos más permisivos con las reglas del idioma y, por eso, en las benditas redes sociales, cada día, cada hora, cada nanosegundo, se las está asesinando inmisericordemente.

Ya Umberto Eco nos había dicho que estas redes les dieron vitrina a los idiotas e imbéciles, a los borrachos que ahora no gritan en la calle sino en Facebook, y, al matar la ortografía, y creer que eso no es malo, estamos degenerando el idioma. El resultado inevitable de eso será que la educación también se va a degenerar.

Una prueba masiva de esto la tuvimos esta semana, cuando la televisión estatal inauguró las clases a distancia… ¡con faltas de ortografía! Fue tan evidente el asunto que se hizo viral en las redes.

Que una red privada ponga a mujeres en minifalda en programas para menores de edad ya es malo, pero que el canal del Estado muestre carencias en el manejo del idioma, nada menos que en un programa televisivo cuyo objetivo es educar a los estudiantes que no pueden ir a las escuelas y colegios por la pandemia, es tanto como mostrar las limitaciones educativas del Gobierno que está circunstancialmente a cargo de la conducción del país.



Tags