Opinión

Paquete de leyes con trampas

18 de octubre de 2021, 5:00 AM
18 de octubre de 2021, 5:00 AM

El último paquetazo de leyes, entre ellas la No. 218, No. 1386, No.1387, No.1390, ley de ascenso de las FFAA, la ley de estadísticas oficiales del Estado (INE), ley de Fundempresa, ley de Derecho Reales, algunas de ellas promulgadas y otras en proyecto, no son iguales a las leyes venezolana, chilena, peruana o el resto de los países del hemisferio, son peores, porque se conculcan derechos y garantías constitucionales a través de la organización de un aparato represor conformado por la UIF, secundado por el Conal (Consejo Nacional) con al menos cinco ministerios y la Fiscalía General, que actuarán al estilo de una Gestapo (Policía secreta de la Alemania nazi).

No obstante la decisión del Gobierno de retirar el Proyecto de Ley No. 218, el conflicto actual debe ser encarado de manera integral y no por sectores de interés, caso contrario la actual coyuntura de leve ventaja ciudadana quedará como una simple fuente de anécdotas políticas y sociales, sin reivindicación efectiva de derechos.

¿Por qué se fundamenta que tienen trampas perversas? Porque estas leyes no tienen en su naturaleza un sentido altruista, dada la desviación malintencionada de sus articulados que guardan conceptos malsanos, con el propósito de mantenernos incursos en el socialismo, con prácticas relativistas, progresistas, de justicia social, de colectivismos, ambientalismo, y toda esa porquería del humanismo perverso, con el enamoramiento y seducción de su propaganda basada en la mentira, de que todos los hombres somos iguales y así de esa manera someternos, pero hacia bajo: a la pobreza, a la miseria y a la servidumbre; mientras que los únicos que progresan son los pertenecientes a su nomenclatura política que gozan del privilegio de hacerse de las riquezas del país, por medio de la economía planificada y estatista, dada su corrupción al llenarse de dineros públicos; estos politiqueros de oficio con nepotismo y descaro, al mal administrar la seguridad, la justicia y la contratación ilegal de infraestructura pública, sin observar fundamentalmente el derecho a la vida, las libertades y el derecho a las propiedades como inalienables para la protección y seguridad del ciudadano, nos arrastran hacia un futuro más incierto.

Ellos pretenden como bandera vender la era del castrismo, el chavismo o kirchnerismo, para seguir defendiendo su marca: “el socialismo”; es por ello que se debe desenmascarar y frenar a estas sanguijuelas porque el socialismo en cualquiera de sus estatus: marxismo, comunismo, nazismo, fascismo, colectivismo, progresismo y otros, es una pandemia “intelectual” de arrogantes, corruptos y prepotentes hombres de supuesta izquierda, que conduce al individuo a la servidumbre y esclavitud; por eso, se debe frenar todo el paquete de leyes, ¡nada por separado!, de lo contrario se perderá una valiosa oportunidad porque el Gobierno no piensa ni remotamente correr riesgos sin precedentes al dejar ventajas a la sociedad boliviana. No perder de vista que la cúpula masista transgresora de derechos, “camina detrás de la sociedad como el lobo acecha el rebaño”.

Jorge Santistevan Justiniano es Abogado y Profesor Universitario

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