Opinión

Pederastas, protegidos por el Código de Procedimiento Penal

27 de agosto de 2020, 5:00 AM
27 de agosto de 2020, 5:00 AM

Durante años, la lucha por visibilizar la violencia sexual, física y psicológica que sufren adolescentes menores de 18 años, que ingresan al mercado de la “prostitución disfrazada de enamoramiento” para favorecer a sus padres, cuando por unos pesos “venden” a sus hijas adolescentes a viejos que son pederastas, se ha quedado sólo como mandato de la Constitución que de manera textual prohíbe y sanciona toda forma de violencia contra las niñas, niños y adolescentes (artículo 61.I de la CPE).

A los adultos que sienten una atracción sexual por niños, niñas y adolescentes y que desemboca en un abuso sexual, se les suele calificar de pederastas; estos existen desde que la humanidad ha permitido “cosificar no solo a las mujeres, sino a las niñas, niños y adolescentes”, y esto es una conducta de hombres que se creen que tienen poder y que pueden comprar a menores de edad para que a nombre “de amor”, “de enamoramiento” , de “consentimiento” se den relaciones sexuales delictivas que a lo largo provoca graves repercusiones en el desarrollo psicológico, social y sexual de la víctima.

Ante esta realidad, es que los constituyentes definimos que los derechos de las niñas, niños y adolescentes gozan de preeminencia, especial protección y atención, siendo esta exigencia de corresponsabilidad del Estado en todos los órganos del poder público, con la familia y la sociedad (artículo 60 de la CPE) para que no sufran violencia de ningún tipo, y menos aún de violencia sexual.

 Pero pese que el estupro, entre otros, es el delito de abuso sexual que comete el pederasta “con guantes blancos” usando la seducción, el engaño para tener acceso carnal con personas de uno y otro sexo mayor de 14 años y menor de 18 años (artículo 309 del CP), los Asambleístas Plurinacionales no gravaron su sanción (6 años pena máxima de privación de libertad), más al contrario mantienen que es un delito que debe ser denunciado por la víctima o sus familiares (artículo 19 del CPP) Y ello se explica porque más de dos tercios de las asambleistas no cumplieron el mandato constitucional, que el Estado por el interés superior de los adolescentes mayores de 14 años y menores de 18 años, deben protegerlos, atenderlos y defenderlos, más aún, cuando son víctimas de un pederasta cuya diferencia de edad es de más de 45 años, como las denuncias que se están realizando contra Juan Evo Morales quien presumiblemente cometió el delito de estupro con el consentimiento de los padres de las adolescentes.

De manera que la Asamblea Legislativa Plurinacional al no modificar que el delito de estupro no sea a instancia de parte, pese a que viola la integridad física, sexual y psicológica de menores de edad y debería ser perseguida de oficio, no cumplieron el deber como órgano del poder público del Estado, de priorizar el interés superior de los adolescentes -pese a las muchas modificaciones del Código Penal-, porque estaban priorizando el interés superior de su jefe Juan Evo Morales quien cínicamente dijo a los medios de prensa que sostuvo relaciones con una menor de 17 años: “evidentemente a la Gabriela Zapata le conocí en 2005, era mi pareja, el 2007 tuvimos un bebé ....” y que “cuando deje de ser Presidente, iré a mi chaco con una quinceañera”.

Tags