21 de mayo de 2023, 4:00 AM
21 de mayo de 2023, 4:00 AM


En el Banco Fassil probablemente se haya cometido todos los pecados operativos, económicos y de estrategia comercial del mundo; sus directivos deben haberse peleado con la ética competencial y comercial y todo lo que a uno se le ocurra. Debe haberse hecho “otomías” (destrozos, fechorías y atrocidades) imperdonables, pero convengamos en que las mismas no se las hace solo. Se supone y, sabemos que, en condiciones normales tiene que ser así ; los Bancos son las instituciones más controladas del país, de manera que se llegó hasta donde se llegó porque les permitieron hacerlo, por incapacidad, por complicidad y, hasta por falta de carácter de la gente de ASFI que demostró una tremenda negligencia en su control.

No pretendo defender a nadie que haya podido cometer delitos, porque creo que son indefendibles, pero es necesario dejar claro que se llegó a este punto porque les permitieron llegar a ello. Lo que busco es poner en claro que en Bolivia nadie, salvo el poder chico que rodea al presidente es impunemente poderoso (si lo sabrá Evo Morales, al que tienen agarrado del tronco de la cola y lo dejan respingar cuando ellos quieren); todos los demás, que hacen algo en el país, están controlados, presionados y vigilados y, lo que hizo Fassil se logra con apoyo político y con el poder de quienes controlan la economía.

Ya se publicaron las constancias de permisos y habilitaciones para que el banco proceda con todo lo que hizo comercial y operativamente; esas que el presidente y ministro dijeron “se hizo en tiempos de Añez”. Pues, no, se hizo en tiempos de Evo, Añez y Arce y, va a seguir saliendo información y pruebas de “más” permisos y autorizaciones, probablemente a sabiendas de que se estaba abriendo más el “agujero negro” del desastre que se tragó al banco.
Probablemente, Banco Fassil pudo terminar con saldo después de su proceso de liquidación, pero eso no va a ocurrir porque, como decimos en el barrio, lo van a “pelar”; no van a dejar nada. Ya comenzaron a tomar edificios en “comodato” (BUNION) que se suponía debían ser monetizados para recuperar el dinero que debía servir, entre otros detalles, para pagar y liquidar a los empleados; pero, no, ya tomaron 3 edificios y, van a ir por más. ¿Por qué el BUNION se adjudica el derecho de hacerlo? Porque el poder puede y quiere, de manera que los demás bancos del sistema, callados, pese a que comparten entre 9, la responsabilidad de administrar lo que queda.

Último sobre el tema: Es “vox populi” que varios de los bancos que entraron al concurso repartidor no tenían liquidez para absorber los activos y pasivos del banco intervenido, pero el poder ASFI-BCB, prefirió “facilitarles la posibilidad a ellos y no a FASSIL”, que había pedido auxilio; no se lo hizo porque no quieren, había que tumbar al banco cruceño… así funciona el poder.

Los Fassil se lo buscaron; ellos sabrán qué hacer; esa es la parte legal/operativa.

Viene la Fase 2, la de la película repetida; la fase de extorsión. El mecanismo es el mismo del “Caso Terrorismo”: de manera espaciada y medida se aprovechan de medios de comunicación (beneficio mutuo) a los que les van “dosificando nombres” de clientes o prestatarios que tienen grandes deudas, porque tienen grandes montos en su haber; a ellos, a lo mejor sin ser socios de dicho banco los ligan con cuentas vinculadas, para dar la sensación de que tienen problemas insalvables y los van a obligar a sacar plata de sus bolsillos para salir de ello (pagar extorsiones) ; muchos no tendrán nada que ver y algunos sí; todos van a poner más o menos; va a ser difícil que alguno se salve de ello. 

Algunos de los “nombrados” salieron ya por tik-tok, muy apresurados a aclarar su situación y dar detalles de lo que creen los va a salvar y otros acudirán directamente al poder y, en poco tiempo aparecerá otro fiscal; otro “Marcelo Soza Álvarez” (con otro nombre), todopoderoso, muy ligado al Poder Ejecutivo, al que le permitirán hacer lo que sea, siempre y cuando recaude y “suba” más arriba los porcentajes suficientes, con la advertencia al “recaudador” de que no se haga el vivo que, recuerde lo que le pasó al delincuente del caso terrorismo; así funcionó antes y esto no tienen por qué ser de otra manera; acceder a los nombres no es fácil, aunque tampoco imposible, sin embargo estos se filtran al ritmo y gusto del poder y, la direccionalidad de los mismos también. Sembrar miedo es el todo.

Y viene la Tercera Fase: Ligar todo esto, seleccionando nombres, al relato gastado del “Golpe”, que estaba trancado sin argumentos creíbles, por eso se abren nuevas acusaciones a Camacho. De eso se está encargando el “hombre del saco rojo”, el portavoz presidencial Richter.

Anoten: el portavoz presidencial es quien dice por el presidente lo que el poder quiere expresar, este no es un detalle menor. Bueno, Richter habla sin seguridad de nada, en condicional y, deja, como buen canalla, muchas dudas en la cabeza de la gente; ensaya el discurso de las élites que se aprovechan de los recursos de los ahorristas, en una clara intención de que estos desvíen la mirada que se tenía puesta en la ASFI, del BCB, y Ministerio de Economía y hagan cuerpo mirando a los “que robaron” a los pobres.

No es nuevo el mecanismo; el tema es que hace 2 meses ASFI sacó un comunicado de que el Banco era sólido, que no tenía más que un problema de iliquidez (cosa que pasó con varios otros), de manera que eso de que “se robaron” la plata es mucho decir, pero, la intención del poder es ligarlo todo al relato político; es un hecho: el tema da para que muchos callen, agachen la cabeza y el gobierno (poder) pueda seguir en la suya “hasta que se den algunas alternativas que lo ayuden a salir del problema económico del país que no es fácil; dólares, combustibles, déficit, exportaciones, etc.

Y lo último: la idea de que se acaba el “modelo” y Santa Cruz se calla; absurdo argumento que se repite y no se ve en los hechos. Evidentemente lo de Fassil es un golpe a Santa Cruz; no tanto a su economía global, porque los bancos a los que el gobierno apalancó con carteras de activos y pasivos van a hacer su tarea, pero es un golpe al “humor social”; no es agradable para nadie ver que “otra vez” se cae un banco cruceño por la angurria de sus manejadores; no es agradable confirmar que ese tema es el detalle que nos falta para concretar de una vez el salto de calidad que necesitamos, pero, convengamos que el Banco Fassil no es Santa Cruz; no es su economía, aunque influía en ella.

Todos los bancos del sistema tienen la plata cruceña y, la fuerza de la misma está en el campo, en el parque industrial, está en los cientos de miles o millones que trabajan decente y esforzadamente para generar la riqueza que necesita el país.

Por eso el reclamo del diésel (un detalle que no debiera ser óbice para el progreso), porque su carencia es peor que un Banco Fassil intervenido, porque mientras haya diésel (que no hay en la cantidad requerida) los hombres y mujeres del campo, los empresarios de esta parte del país seguirán llenando sus tanques y encendiendo sus máquinas para comenzar cosechas o preparar siembras, porque esto no se detiene; hay demasiado dinero invertido en el campo, en el agro y en ganadería; y hay mucho más que cosechar y sembrar, hay que exportar, de manera que, así haya desfile de extorsionados, en casas secretas (como el caso Rozsa), eso será asunto de unos cuantos que van a arreglar la extorsión obligados por el miedo a perderlo todo.
Lo demás, es seguir haciendo… de eso se trata esto.