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El hombre que salió de un prostíbulo, que no debía estar atendiendo por las restricciones de la cuarentena dinámica en la ciudad, y que en estado de ebriedad se subió a su motorizado, provocando un accidente que acabó con la vida de Sebastián (un niño de 12 años) y dejó heridos a dos de sus primos (de 15 y 16 años), podría quedar preso hasta por 10 años.

Esta posibilidad es una estrategia jurídica que trabajan los miembros de la comisión fiscal que tiene el caso, para conseguir que la pena que reciba el conductor sea ejemplar y sirva como línea de conducta para otros hechos similares.

El fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca, dijo que es necesario que la justicia sea contundente en sus sentencias en este tipo de hechos, que provocan temor en la población por el mal proceder de algunas personas.

“El Ministerio Público, a través de la comisión fiscal conformada para investigar este caso, está analizando plantear en el juicio oral la posibilidad de que el sujeto no solo reciba la pena mayor de 8 años de prisión por el homicidio en accidente de tránsito, sino también que el juzgador considere sancionar la mitad de un segundo delito que cometió, como es la omisión de socorro”, indicó Mariaca y precisó que los fiscales encargados de este análisis son Marcelo Saldaña y Fátima Ramírez Quiroga.

Por otro lado, el fiscal departamental dejó en claro que el Ministerio Público no aceptará ningún acuerdo abreviado que no contemple la aceptación de la pena mayor que es de 10 años por la muerte de Sebastián.

Erick Edson Rodríguez Gonzales es el hombre que guarda detención preventiva en el penal de Palmasola, sindicado de ser el autor de la muerte en accidente de tránsito del menor. Sin embargo, el procesado además también es sindicado por los delitos de lesiones leves, graves y gravísimas, conducción peligrosa y omisión de socorro.

Este último delito, que contempla como condena de uno a cuatro años de prisión, podría ser incluido al momento de sentenciar a Rodríguez bajo el argumento jurídico de que si bien él no pretendía matar a Sebastián con su vehículo, todas las acciones previas y posteriores que cometió la mañana del viernes 11 de septiembre (día del hecho) generan el concurso real de delitos y el juzgador puede imponerle, en caso de ser hallado culpable, la mitad de la pena máxima del otro delito por el cual es procesado.

Joadel Bravo, abogado de la familia del niño fallecido, indicó que el menor debía cumplir 13 años este lunes y precisó que sus primos, que también fueron atropellados por el conductor ebrio, se recuperan de forma favorable de las lesiones que sufrieron. “Queremos la pena máxima para el conductor que acabó con la vida de Sebastián”, demandó el jurista.

El director departamental de Tránsito, Manuel Ramos, dijo que no es muy frecuente que se den casos similares al protagonizado por Rodríguez, ya que en la mayoría de los accidentes viales donde hay fallecidos, los choferes son detenidos en el lugar por la misma gente, más aún cuando están bajo influencia alcohólica.