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Una pericia del Cuerpo Técnico de Investigaciones de Colombia puede ser una amenaza constante de juicio contra Evo Morales y un freno para que regrese en libertad a Bolivia. 

Ayer, el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) dio a conocer las conclusiones del estudio que los colombianos hicieron sobre el supuesto audio entre Evo Morales y Faustino Yucra, en el que el expresidente, ya renunciado y exiliado en México, lo instruía cómo cercar las ciudades. Después de varias etapas investigativas, los peritos definieron que es altamente probable de que la voz que se escucha en la grabación sea la del expresidente.

Andrés Flores, director del IDIF, indicó que la Fiscalía General del Estado respetó toda la cadena de custodia del audio y que los resultados de la pericia serán remitidos a la comisión de fiscales a cargo de la investigación y su incorporación al cuaderno de investigaciones.

Esto, según Joadel Bravo, exfiscal y abogado penalista, pone a Evo Morales y a varios de sus colaboradores al borde de la imputación por terrorismo y sedición. Según explica el jurista, una prueba pericial con esta conclusión puede llevar al fiscal a pedir la imputación de los acusados y comenzar los trámites para tomar la declaración de los mismos.

Bravo cree que no solo afecta a Evo Morales, supuesto autor de las instrucciones a Yucra, quien comandaba un bloqueo en los valles cruceños, sino también a otros de sus colaboradores ahora indagados por sedición y terrorismo, como Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, que habló de transformar a Bolivia en Vietnam, y Gustavo Torrico, asambleísta departamental de La Paz, que advirtió a las madres sobre la posible muerte de sus hijos en el momento de las movilizaciones.

Según Bravo, lo que correspondería sería abrir un periodo de seis meses para la investigación antes de llegar a la imputación, pero tomando en cuenta que hay investigados que están fuera del país (Morales), o refugiados en una legación internacional (Quintana), lo más probable es que sean declaradores en rebeldía y los procesos queden congelados hasta que el Estado boliviano tenga acceso a los procesados. Esta declaratoria hace que los delitos no prescriban. La única forma de invalidar esta prueba, es con otra pericia que cuestione el trabajo colombiano.

Sin permiso de la Asamblea

Al tratarse de un hecho registrado cuando Evo Morales ya había renunciado a la Presidencia, este proceso no necesita permiso especial de la Asamblea Legislativa para ser tramitado, al no gozar de caso de corte, como la denuncia de fraude electoral.

Así, el resultado de la pericia causó satisfacción en el Gobierno. “El ministro de Gobierno realizó la denuncia por sedición y terrorismo contra Evo Morales. La confirmación del audio solo consolida la denuncia y el proceso debe continuar hasta que pague con cárcel el señor Morales”, dijo Arturo Murillo, ministro de Gobierno.

Morales no se dio por aludido en sus redes sociales, donde colgó un estudio de científicos estadounidenses sobre el supuesto fraude y un nuevo doctorado honoris causa que le confirió una universidad argentina.

Yerko Núñez, ministro de la Presidencia, también se refirió al resultado de la pericia y aseguró que Morales pretendió dividir al país y acorralarlo tras las denuncias del fraude. “Aquí lo que hay es un expresidente que convocó a cercar ciudades para matar de hambre a los bolivianos y que por eso seguramente serán las instancias judiciales, esa justicia independiente, que dará su fallo y va a castigar a quienes cometieron sedición y terrorismo en nuestro país”, dijo en conferencia de prensa.

También respondió a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, que había manifestado la preocupación del organismo debido al procesamiento de personas ligadas al anterior Gobierno.

“El procesamiento de exfuncionarios de gobierno y personas relacionadas con la administración anterior son un motivo de preocupación”, manifestó la expresidenta de Chile.

Para Núñez, está claro que en Bolivia no hay persecución política, sino un fraude electoral que estuvo “a punto de dividirnos y enfrentarnos a los bolivianos”.