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La escritora colombiana Pilar Quintana obtuvo el Premio de Novela Alfaguara 2021 por “Los abismos”, un relato en el que explora el mundo íntimo de una familia de Cali, de los años 80, sus tragedias, los temores infantiles y el trasfondo de un mundo femenino que debe lidiar con las normas impuestas. Quintana, que en sus años de viajera vivió un tiempo en Bolivia, conversó desde Colombia con ELDEBER.

_¿Cuál fue la génesis de Los abismos?
Es una novela sobre ser hija y sobre la niñez. Reúne todos mis miedos de la infancia.

Cuando yo era pequeña y estaba en primaria vivíamos en Carretera al Mar que queda en las montañas de Cali y es una zona en la que está basada la tercera parte de Los abismos. A esa zona se llega por una carretera muy peligrosa, llena de curvas y abismos y pues hubo muchos muertos en esa carretera y en el camino están marcadas con crucecitas los lugares donde se han caído los autos al barranco. Ese trayecto fue una fuente de miedo para mí de niña y mucho más, cuando mi mamá me contó que allí se había desaparecido la mamá de una amiga de ella. Creo que eso pobló mis pesadillas y tanto las pobló que tuve que hacerme adulta y hacer un libro para conjurar esos miedos.

_La historia está narrada desde la visión de una niña, ¿Cómo logro encontrar esa voz para el relato?
La novela nos da unas claves para que nos demos cuenta que la novela no está siendo narrada en el momento en que está ocurriendo, sino que hay bastante distancia. Eso nos permite imaginar que Claudia ya no es una niña en el momento en que está contando los hechos, pero esa adulta no aparece en la narración, quizás son sus palabras, pero no aparecen sus juicios. Es como si esa adulta desapareciera para dejar solo el punto de vista de la niña que una vez fue. Fue producto de un ejercicio que una vez una terapeuta me puso a hacer. Estábamos analizando un evento traumático de mi niñez y entonces me dijo que se lo contara como lo viví. Entonces tuve que despojarme de mi misma e ir al evento y narrarlo como lo vivía a esa edad y no desde el lugar de la adulta que ya era. Eso me ayudó mucho a configurar a esa narradora que quería lograr.

_¿El describir esos mundos íntimos es parte de su apuesta narrativa como escritora?
Creo que sí. Aquí en Colombia hemos tenido muchos conflictos y han sido la fuente literaria para muchos escritores y a veces yo me he cuestionado por qué no hablo de eso y creo que no lo hago, porque mi lugar de escritora no es el afuera, sino el adentro.

Mis historias son intimistas, pasan adentro de las casas y son sicológicas, entonces quizás yo no rastreo el origen de la violencia política, del conflicto armado, pero en el fondo están ligados, porque el origen de esa violencia está en las familias, que es un poco más sutil y que son difíciles de ver como violencia.

_¿Hay algo de vivencias personales en los conflictos de las mujeres que aparecen en Los abismos?
El relato es de ficción, pero sí vienen de una sensación de que se tiene una idea idealizada de la maternidad. Siempre he sentido que no me contaron el cuento completo de la maternidad, Nos han dicho que la maternidad es lo mejor que le puede pasar a una mujer, que al ser madre te realizas y tu vida encuentra un objetivo y a partir de allí eres feliz para siempre. Además, te dicen que las madres son mujeres sacrificadas, tiernas, dulces y entregadas, pero en la vida real no conocí muchas mujeres así. Así no era mi mamá, mi abuela ni mis tías. Eran mujeres que tenían otros intereses fuera de la maternidad y que no se la pasaban tejiendo, sonriendo y dirigiendo con benevolencia a sus hijos.

La maternidad es compleja y dentro de ella hay luz, pero también oscuridad. Después de ser madre me pareció que a nosotras las mujeres se nos permite hablar de la luz de la maternidad, pero no de la oscuridad y mi lugar como escritora, que es donde me paro como narradora, es contar eso que no está bien visto contar.

Yo quiero mostrar la cara oculta, que tradicionalmente no hemos dicho sobre la maternidad.

_¿Qué devoluciones ha tenido de los lectores de Los abismos?
Los caleños (personas de Cali) dicen que nadie entiende esa novela como ellos, pero me ha sorprendido mucho que mujeres y lectores de todas partes del mundo me digan que revivieron su niñez con el libro. Me parece que la novela está narrando algo común en los niños, independiente de donde sean. Creo que se trata un poco de los miedos infantiles y del modo en cómo los niños descubrimos el mundo de los adultos. Lo que decía Tolstoi, “cuenta tu aldea y contarás el mundo” y yo soy una firme convencida de eso.

_¿Qué recuerdos tiene de Bolivia?
Amo Bolivia, viví en Villa Tunari durante cinco meses en el refugio de animales Inti Warayasi, cuidando loros y luego un puma. Viajaba a Cochabamba, pero La Paz me parece la ciudad más linda de Sudamérica, es alucinante. No he vuelto y me gustaría hacerlo y viajar por el salar de Uyuni junto a mi esposo y mi hijo.

PERFIL

PILAR QUINTANA

Nació en Cali (1972). Es autora de cinco novelas y un libro de cuentos. En 2007 fue elegida entre lo escritores menores de 39 años más destacados de Latinoamérica. Su novela “La perra” fue traducida a 15 idiomas e hizo el guion del filme “Lavaperros” (Netflix).

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