Escucha esta nota aquí

La Fiscalía General del Estado admitió ayer por la tarde que las hijas del fiscal general Juan Lanchipa se vacunaron contra el Covid-19, pero aclaró que esa autoridad no tuvo influencia alguna. Una tiene 37 años de edad y la otra 35; no cumplen el requisito de los 40 años cumplidos. Una es médica y la otra abogada.

José Luis Tarquino, director de Comunicación de la Fiscalía General, señaló que el doctor Lanchipa vive en Sucre con su esposa. “Sus hijas ya son mayores de edad y tienen su vida privada”

La mayor es Liz, de 37 años, quien recibió las dos dosis Sinopharm, inmunización que completó el 6 de abril, en la ciudad de Sucre, en el nosocomio Chuquisaca.

Tarquino explicó que Liz es médico de profesión. “Tramitó la vacuna por su cuenta, y la inmunización se justifica porque ella está en primera línea, con el objetivo de que pueda atender a sus pacientes”.

La hija menor se llama Roxana, tiene 35 años, fue vacunada con Pfizer y su primera dosis se la aplicaron el 11 de junio, en el centro sanitario de San Antonio Bajo, del municipio de La Paz.

“Ella también está en la primera línea, trabaja con público litigante, así que ella ha tramitado una vacuna por su parte”. No obstante, no existe ninguna disposición que autorice la vacunación a los abogados litigantes ni a las personas menores de 40 años.

El director de Comunicación de la Fiscalía manifestó: “quiero ser muy categórico y absolutamente rotundo. El fiscal general no tiene nada que ver en la tramitación de las vacunas. Ellas son personas mayores, tienen sus familias conformadas, la médico tiene derecho a la vacuna”.

Además, complementó, e insistió: “Desmiento categóricamente que el doctor Lanchipa hubiera movido influencias para gestionar las vacunas, eso es absolutamente falso”, manifestó.

Por otra parte, el diario Página Siete informó que en el Registro Nominal de Vacunación Electrónica (RNVE) del Sistema Único de Salud (SUS) aparece también Adriana Omonte, joven de 34 años, esposa del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, que habría sido vacunada con AstraZeneta.

La primera dosis sería aplicada el 14 de abril en el centro de salud Mercedario, de El Alto. La esposa de Del Castillo es funcionaria de la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic) y en la gestión de Evo Morales fue jefa de gabinete del exvicepresidente Álvaro García Linera.

Este medio se comunicó, vía WhatsApp, con el ministro Del Castillo, quien desmintió la información publicada por el matutino. “La noticia es completamente falsa. Pueden ir si gustan al centro de salud que citan y verificar si mi esposa alguna vez estuvo ahí”.

Evaliz

En los últimos días se conoció que Evaliz Morales, de 26 años de edad, hija del expresidente Evo Morales Ayma, jefe del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS), recibió la primera dosis de la vacuna Sputnik V el 24 de mayo, es decir, en los días cuando en el país entero hacían colas para recibir la dosis únicamente las personas comprendidas en el rango de edad de 50 a 60 años.

Evaliz Morales, que también es funcionaria de la Procuraduría General del Estado, fue vacunada esa fecha en la Caja Bancaria Estatal de Salud – Clínica Modelo de La Paz. El escaneo del código QR que aparece en su carné de vacunación es un link al Registro Nominal de Vacunación Electrónica del Sistema Nacional de Información en Salud. Esa fue la prueba definitiva. Con tantas evidencias, al Gobierno de Luis Arce le fue imposible negar la veracidad de la versión que en principio circuló por redes sociales.

El mismo expresidente Morales se vio en figurillas cuando los periodistas le preguntaron y tuvo que admitir que su hija se vacunó, pero justificó que tenía información de que se había ordenado que los funcionarios públicos que tienen contacto con la población deben ser inmunizados. El Gobierno, a través de la viceministra de Comunicación, lo desmintió. Coincidentemente, Evaliz se vacunó el mismo día que Luis Arce.

Descubierto el escándalo, el Ministerio de Salud anunció una investigación sobre esa irregularidad y adelantó que hay posibilidades de sancionar a la Caja Bancaria Estatal de Salud, no a quien fue vacunada antes de tiempo.

María Renee Castro, viceministra de Promoción, Vigilancia Epidemiológica y Medicina Tradicional del Ministerio de Salud dijo: “Nosotros tomamos absolutamente a todos los ciudadanos de la misma manera, la fiscalización a todas las cajas se lleva de manera continua”.

“La Autoridad de Supervisión de la Seguridad Social de Corto Plazo (Asuss) se reunió con la Caja de la Banca Estatal, como lo ha estado con la Caja Nacional, como lo ha estado con la Caja Petrolera. No solo es por este caso, pero sabemos que ya se inició la investigación”, explicó Castro.

Empero, hasta la fecha no se ha conocido el informe de la investigación anunciada.

La hija del exmandatario está afiliada a la Caja Petrolera y no a la Caja Bancaria Estatal. Morales Alvarado tiene esa afiliación por ser funcionaria de la Procuraduría General del Estado, donde trabaja en la Dirección General de Defensa de Derechos Humanos y el Medio Ambiente, oficina donde tiene escasa relación con la población.

Otros casos

Casos similares, ocurridos en otros países, merecieron sanciones y procesos contra los infractores, no contra los centros que administraron las vacunas.

El 15 de febrero el presidente de Perú, Francisco Sagasti, dijo sentirse “indignado y “furioso”, y los dos adjetivos también describen el sentir de la mayoría de los peruanos ante la denuncia de que varios altos funcionarios de gobierno abusaron de un ensayo clínico para vacunarse contra el coronavirus mucho antes que la mayoría de la población. “Otra vez, los peruanos nos enteramos de que hubo quienes se aprovecharon de un puesto en el aparato estatal para obtener un beneficio indebido”, resumió el sentir el diario El Comercio.

El escándalo les costó su puesto a las ministras de Salud, Pilar Mazzetti, y de Relaciones Exteriores, Elizabeth Astete, y otras autoridades. La Fiscalía de ese país anunció también una investigación preliminar en contra del exmandatario Vizcarra.

El 20 de febrero de este año el presidente de Argentina, Alberto Fernández, le pidió la renuncia al ministro de Salud, Ginés González García, al estallar un escándalo al conocerse que funcionarios y personalidades próximas al gobierno se han podido vacunar sin seguir los protocolos exigidos a la población en general, según informó la prensa local. La polémica se inició luego de que el periodista Horacio Verbitsky, considerado como afín al oficialismo, revelara que fue vacunado contra el coronavirus después de pedírselo directamente a González. Mientras tanto, acá en Bolivia, los casos como el de Eva Liz están en “investigación”.

Comentarios