10 de noviembre de 2022, 4:00 AM
10 de noviembre de 2022, 4:00 AM


Potosí está de aniversario y vuelve a festejar después de tres años en los que no pudo hacerlo.

En 2019 estallaron los conflictos sociales con una huelga que comenzó en esta ciudad y terminó con la renuncia de Evo Morales, precisamente en un 10 de Noviembre.

En 2020 hubo confinamiento por la pandemia y en 2021 estallaron protestas regionales. Fue cuando el entonces presidente de la Asamblea Legislativa Departamental encabezó los grupos de choque que intentaron levantar los bloqueos a punta de patadas.

Este año, Potosí prefirió festejar antes de plegarse al paro nacional acordado entre los presidentes cívicos exigiendo censo en 2023. Si se revisa las cifras oficiales, se encontrará que tiene motivos para hacerlo:

Su Producto Interno Bruto creció en 15,7 por ciento en 2021 y, en un lógico paralelo, las recaudaciones tributarias subieron en un 491%.

Pero el dato más importante es el de las exportaciones: hasta agosto de 2022, Potosí tuvo ventas por valor de 1.990 millones de dólares. Aunque la cifra no llega al nivel de 2011 y 2021, cuando exportó 2.456 millones y 2.515 millones de dólares, respectivamente, la cifra es superior, en un 20 por ciento, a lo vendido en el mismo periodo del año pasado.

Ahora bien, lo que exporta Potosí son minerales y el dato clave está en cuáles son los que ha vendido hasta agosto de 2022: el primer lugar lo ocupa el zinc, con 1.115 millones de dólares, seguido por la plata, con 467 millones; el plomo, 120 millones; plata metálica, 77 millones, y estaño metálico, 64 millones de dólares.

Estos datos son del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, pero parece que no se los pasaron al Ministerio de Minería y Metalurgia (MMM) por la razón que apunto a continuación:

Con semejante volumen de ventas de zinc, Potosí es el departamento que lidera las exportaciones de ese mineral, con hasta el 80 por ciento. Pese a la contundencia de esas cifras, que son del mismísimo Gobierno, el MMM está impulsando la construcción de una refinería de zinc en el Departamento de Oruro con una inversión de 350 millones de dólares, como lo confirmó el propio presidente Arce en su reciente informe al país.

Y no es que no se deba hacer obras en Oruro… todo lo contrario. El detalle es que, en este caso, queda más que claro que el departamento donde debió proyectarse esa refinería, en primera instancia, era Potosí, por sus elevados índices de exportación de zinc, que están muy por encima de cualquier otra región del país.

Es un evidente acto de postergación; es decir, de retraso al departamento al que más le debe Bolivia.

Este 10 de noviembre, Arce anunciará la construcción de una refinería de zinc en Potosí, pero será la segunda, porque, por lo adelantado que está el proyecto, la primera será la de Oruro. El 4 de noviembre recién pasado, una comisión técnica de expertos de la Agencia de Cooperación de la República Popular de China estuvo en la tierra de Sebastián Pagador para afinar los detalles de la obra.

Sí… el negocio es con la China Popular. Por algo será.

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