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Varias instituciones para deplorar los actos violentos en plena campaña electoral. La Organización de Naciones Unidas (ONU) identificó hasta el 2 de octubre 27 agresiones en eventos proselitistas. Los partidos y alianzas en carrera se comprometen a pedir a sus militantes ser pacíficos en sus mítines políticos. 

Mientras, el presidente del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Santa Cruz, Saúl Paniagua, reveló que pidió desde el 28 de septiembre al Gobierno y a la Fiscalía garantías para llevar a cabo el proceso electoral en la región cruceña.

La Iglesia Católica, la Unión Europea (UE) y Naciones Unidas se unieron para pedir a las organizaciones políticas el cese de la violencia en la campaña electoral y expresaron su preocupación por el ascenso de las agresiones en los mitines políticos, pero además que ya traspasaron a los partidos y alcanzó a los árbitros electorales.

“Constatamos con preocupación que, pese a estos avances importantes del proceso electoral boliviano, nos encontremos con actitudes de confrontación política y de una creciente violencia entre las distintas representaciones políticas y contra los medios de comunicación. Hacemos un llamado urgente a todos los actores políticos, en especial a los candidatos y a sus militantes y simpatizantes para que contribuyan al clima de paz y tolerancia que debe primar en este momento tan crucial e histórico para la vida democrática del país”, dice parte del comunicado conjunto.

Hechos de violencia

La oficina de la ONU en Bolivia identificó 27 hechos de violencia hasta el 2 de octubre. El organismo multilateral enumeró seis regiones donde se evidenciaron las agresiones: La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro y Potosí. Además, Naciones Unidas dijo que las organizaciones políticas que sufrieron hechos violentos son Comunidad Ciudadanas (CC), Movimiento Al Socialismo (MAS), Creemos y el Frente Para la Victoria (FPV).

Mientras, Paniagua, en entrevista con El Deber Radio, reveló que pidió garantías para ejercer su trabajo desde el 28 de octubre y que el Gobierno y la Fiscalía no hicieron caso. El domicilio de la autoridad sufrió ataques y su familia también recibió amenazas.

“Si la Presidencia tiene ese encargo constitucional de llevar adelante este proceso electoral, que no solo es acompañar el proceso con toda su voluntad, entonces ponga a su disposición seguridad de todo tipo, lo mismo pasó con la Fiscalía”, afirmó Paniagua.

Los frentes políticos en carrera se acusan entre ellos y nadie reconoce los ataques. El presidenciable de CC, Carlos Mesa, apuntó al MAS de las agresiones contra sus militantes. El postulante enumeró que en 17 ocasiones sus simpatizantes sufrieron violencia.

El MAS va contra Creemos, de Luis Fernando Camacho, por los ataques a su militancia en Santa Cruz. Incluso, el presidenciable masista, Luis Arce, mandó una carta a la ONU, a la UE y a la Organización de Estados Americanos (OEA) señalando que el proceso electoral en Bolivia “corre riesgo” por la violencia en campaña.