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La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la angustia y el estrés que provoca en la población la propagación del coronavirus y recomienda a las autoridades que asuman medidas dirigidas a evitar la ansiedad. En Santa Cruz ocurrió todo lo contrario de lo que establece el protocolo de la OMS. La pulseada política entre los representantes de los tres niveles del Estado, dictando medidas contradictorias en medio de una campaña electoral, generó caos e incertidumbre entre los cruceños.

La aprobación, entre gallos y medianoche, de una ley municipal que contempla una cuarentena con encierro de las personas durante cinco días, y el decreto presidencial que establece horario laboral de cinco horas continuas, provocaron confusión y zozobra en la población.

Al mediodía, el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, fue contundente al asegurar que “se acata lo que ha decretado la presidenta Jeanine Áñez”, que contempla una jornada laboral de 8:00 a 13:00 y el funcionamiento de centros de abastecimiento hasta las 13:00. Se prohíbe la circulación vehicular a partir de las 16:00. La Policía y las Fuerzas Armadas serán los encargados de hacer cumplir la norma, los que incumplan serán procesados, indicó la autoridad.

“Otra medida dictada de forma contraria a lo expuesto por la mandataria no es válida”, afirmó Murillo ante la consulta sobre la ley municipal aprobada ayer por la madrugada por el Concejo Municipal de Santa Cruz que contempla una cuarentena, sin actividad laboral ni comercial, entre hoy (jueves) y el domingo.

El ministro Murillo aseguró que la medida del Gobierno no es política porque no se hace política con la vida de las personas. “Es tiempo de cuidar la salud de las bolivianas y de los bolivianos”, insistió.

Por la mañana, el secretario de Gestión y Desarrollo Institucional de la Alcaldía, Jorge Landívar, afirmó, en una conferencia de prensa, que el Concejo Municipal dictaba las restricciones ciudadanas amparado en las atribuciones que concede la Constitución Política del Estado y las leyes.

“Esto se trata de una medida que tiene que ver con la vida y no por capricho, cálculos o pulseadas políticas, se trata de ser serios con los ciudadanos. Está bien que ellos (el Gobierno y Costas) estén en el ámbito político pulseándose y nosotros estamos trabajando por las personas”, reiteró Landívar.

Desde la Gobernación emitieron un comunicado en el que lamentaban “la actitud de la presidenta del Concejo Municipal, con la que se había acordado respaldar, apoyar y ejecutar las medidas dictadas por el Gobierno nacional y que toda medida adicional sea coordinada y planificada para evitar mayores consecuencias negativas a la población”.

En criterio del abogado constitucionalista José Luis Santistevan la confusión es producto de la pulseada de Sosa con la presidenta Jeanine Áñez, que se agravó por la ausencia del alcalde Percy y la debilidad de Rubén Costas.

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